El director de esta peli es el gran Peter Jackson. La evolución de este cineasta es asombrosa. Comenzó su carrera con el éxito Braindead que en España se tituló como Tu madre se ha comido a mi perro, que pasa por ser unas de las películas más gore y asquerosa de la historia del cine con una mezcla de terror y humor que luego otras han imitado.
Después realizó una peli que tiene algo que ver con ésta que nos ocupa Criaturas Celestiales.
Es muy difícil no desvelar el argumento de la peli cuando la comentas. Esto es lo que más me critica mi sobrijo Adrián. Pero lo voy a intentar.
Jackson cuenta la peli en dos mundos diferentes el de la realidad y otro espacio intermedio entre el cielo y la tierra.
Los sucesos que ocurren en el espacio real son tristes y mezquinos con buenos momentos de tensión, contando una historia con personajes bien construidos.
La parte de la película que se desarrolla en ese limbo, antesala del cielo, es de gran belleza plástica, con unos efectos digitales deslumbrantes.
La niña protagonista (Susie Salmon) la interpreta una magnífica Saoirse Ronan. Destaca la actuación de un Stanley Tucci irreconocible y perfecto en su papel.
El ritmo de la peli, en mi opinión, es el adecuado, aunque algunos lo calificarán de lento.
La película en su conjunto es una gran obra, con todo medido milimétricamente para emocionar y turbar.
Si eres como mi sobrijo Adrián no veas el trailer, lo cuenta todo.
Esta película francesa de ambiente carcelario ha sido nominada a los Oscars como mejor película extranjera y se llevó el Cesar como mejor película francesa del 2009.
El director es Jacques Audiard y el protagonista un actor desconocido, al menos para mí, Tahar Rahim, magnífico y contenido.
La peli relata el ascenso en la escala criminal de un joven magrebí analfabeto pero que se labra una carrera de éxito en el mundo del delito.
Ya veis que este año ha habido una buena cosecha de cine carcelario. No os olvidéis de Celda 211, ganadora de un montón de Goyas de forma merecidísima. Una grandísima peli. ¡Enhorabuena a Daniel Monzón!
La historia de Un Profeta se cuenta de manera descarnada y realista, sin concesiones. La mala calidad de la filmación le da un tono de verdad como de documental.
Las prisiones francesas son un asco pero se pueden hacer buenos negocios y cometer terribles delitos. El protagonista empieza haciendo trabajillos para un mafioso corso y al final termina superándolo y abriendo su propia empresa criminal.
Como conclusión se puede decir que si te meten en la cárcel y no eres nadie te puedes labrar un porvenir. Es como el sueño americano pero con algún cambio sustancial.