Chiste: Eva y Adán

Un día eva se levanta con las hormonas un tanto revueltas y le exige a adán que la satisfaga.

Adán que estaba un poco cansado le dice que en este momento no tiene ganas, y como sabía que era el único hombre, no corría riesgo de que eva le metiera los cuernos.

Eva furiosa empieza a caminar sin rumbo alguno, hasta que se encuestra con un dinosaurio y le pide a éste que se acueste con ella.

A lo que el dinosaurio se niega y le contesta que a el solo le gustan las dinosaurias.

Eva furiosa se tira encima del dinosaurio y le arranca los testiculos con los dientes, y sigue su camino.

Más adelante se encuentra con un mono mandril y le exige lo mismo, a lo que el mono se niega, y eva casi en un ataque de locura se avalanza sobre el mandril y le arranca los pelos del culo a tirones.

Decepcionada y resignada se sienta en la orilla de un arroyo con las piernas abiertas para bajar su calentura, cuando de repente un pececito aparece entre sus piernas, eva al verlo lo toma de la parte de atrás y se lo introduce en su órgano utilizándolo como consolador.

Hay dos cosas que ahora sabemos con esta historia:

1) Porqué se extinguieron los dinosaurios.

2) Porqué los mandriles tienen el poto colorado.

Pero lo que nunca en la puta vida sabremos es que olor tenía originalmente el pescado...

Chiste subido por Ramón el 2009-04-09 a las 19:11:08

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