La película está compuesta de una parte de ficción, protagonizada por Samantha Morton, que se desarrolla en la fecha del título.
Esta mujer mal vive en un centro comercial abandonado junto con otros marginales que si salen a la superficie serán detenidos. Un mundo apocalíptico al que se ha llegado tras el “evento” que sucedió hace unos años.
Pero la parte más importante del film es la documental que nos cuenta la realidad de los años pasados y actuales.
Con un montaje extraordinario, nos cuenta como el neoliberalismo y el fascismo ha ido cogiendo fuerza ante la democracia, como el planeta agoniza por el cambio climático y el uso inadecuado de los recursos naturales, las guerras asolan el planeta y el descontento popular es reprimido con violencia.
La sección más potente es esta parte no ficción, siendo la dramática innecesaria y que, además, aporta poco.
Vivimos en una realidad catastrófica, aunque lo cotidiano no nos lo permite ver. El viejo dicho de que los árboles no nos dejan ver el bosque se cumple a la perfección en este caso.
Una película franco suiza realizada en animación stop motion, con muñequitos cabezones de plastilina.
Cuando se va a hacer una película de este tipo hay que partir de un guion muy sólido y estudiado. En este género de cine no se puede repetir una toma si sale mal o se ve que no funciona, como cuando se realizan películas con actores.
Este film tiene como protagonistas los miembros de una familia en la isla de Borneo, que se enfrentan a la multinacional maderera que quiere talar el bosque donde habitan.
Estupendo mensaje ecologista y conservacionista, que comparto íntegramente.
Pero la película es excesivamente discursiva, con diálogos muy prolijos, que aburren al más bien intencionado de los espectadores.
Las conversaciones se comen la película y la hacen tediosa.
Además, el film peca de maniqueísta, con personajes malvados muy simples.
Esto en una película, que parece más dirigida al público adulto, resulta muy fastidioso.
Al final vemos que se ha elaborado un producto muy trabajoso, pero que no está bien construido argumentalmente, bien intencionado, que difícilmente encontrará público.
Un drama de ciencia ficción de producción y dirección suizos.
Dos historias que convergen. Por un lado la tragedia familiar con un recién nacido que padece un trastorno metabólico que ocasionará una muerte muy prematura.
Por otro el desarrollo de una IA, que vemos representada en un video juego de supervivencia en una isla.
Esta IA, que se va desarrollando, puede ser la clave para salvar a esa criatura.
Buenas ideas, a mi modo de ver, desaprovechadas. Hay cuestiones que me chirrían y, además, el desarrollo resulta reiterativo y tedioso, aunque, tal vez, coge fuerza al final del metraje.
Sorprendente el parecido del protagonista, Elliott Crosset Hove, con Raúl Arévalo.
Arantxa Echevarria nos ha regalado a lo largo de su corta carrera con joyas como Carmen y Lola, algunos capítulos de la estupenda serie Días mejores o Chinas.
También ha realizado cine alimenticio como La familia prefecta o Políticamente incorrectos.
Con La infiltrada tocaba peliculón. Por lo menos eso esperaba y no me ha defraudado.
Nos sumerge en el terrorismo de ETA y la lucha policial a finales de los años noventa.
La infiltrada es una colosal Carolina Yuste, que da vida a un personaje muy complejo de interpretar, pero ella, que es una grandísima actriz, lo consigue construir asombrosamente bien, con sus matices, sus debilidades y sus contradicciones.
Luis Tosar le da la réplica y también resulta muy convincente.
Es importante saber que está basada en hechos reales, ya que imaginar a una joven policía metida en el mundo del terrorismo durante 8 años sin contacto con nadie sentimentalmente cercano, resulta muy difícil de creer.
Arantxa sabe dirigir a un numeroso grupo de actores secundarios sin descuidar a ninguno. Tal vez, destacar a Diego Anido componiendo un personaje tremendamente detestable.
La película sabe retratar con fidelidad el ambiente en las calles de Donosti. Los que vivieron esos años en esta ciudad creo que lo van a corroborar.
El film tiene tensión y un magnífico ritmo capaces de enganchar a los espectadores.
A Arantxa solo decirle:
“Holasoyramon: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”
Ya sabes Arantxa que te debo una comida.
Espero que haya Goyas.
Mi puntuación: 8,89/10.
Dirigido por Arantxa Echevarria:
Ficha:
Género:Policiaco | Drama
Título original: La infiltrada
Año:2024
Fecha de estreno en España en cines : 11-10-2024
País:España
Dirección: Arantxa Echevarría
Intérpretes: Carolina Yuste, Luis Tosar, Víctor Clavijo, Nausicaa Bonnín, Iñigo Gastesi, Diego Anido, Pepe Ocio, Jorge Rueda, Carlos Troya, Pedro Casablanc
Guión: Arantxa Echevarría, Amèlia Mora
Fotografía: Javier Salmones
Producción: Mercedes Gamero, María Luisa Gutiérrez
¡Qué descubrimiento el de este director belga Fabrice du Welz!
No he visto ninguna de sus películas, pero las pienso ver todas.
Compone un policial de estilo clásico lo que ahora se da en llamar True crime.
La desaparición de unas niñas conmociona a la sociedad a mitad de los años 90 en Bélgica. La falta de coordinación y la torpeza de las fuerzas policiales impiden que se resuelva el caso.
Un gendarme de pasado rocoso se toma muy a pecho el asunto…
Una película de ritmo trepidante, que no da descanso, que engancha con la trama y el desarrollo de personajes.
Un peliculón.
La sección Órbita de este Sitges nos da deparando grandes alegrías.
No quiero olvidarme de la maravillosa Alba Gaïa Bellugi, dando el punto perfecto a su personaje de esposa y madre en la vida.
La directora y actriz francesa Elise Otzenberger nos ofrece una extraña película que arranca de manera muy interesante.
Uno de los dos hijos del personaje que interpreta la actriz belga Cécile de France se ve atraído de manera especial por el líquido elemento y dice oír unas voces…
Lástima que este inicio fascinante no vaya seguido de un desarrollo atractivo.
La película no termina, hasta el final, de definirse entre un drama psicológico y un fantástico familiar.
Un desenlace muy Encuentros en la tercera fasemodo marino. Perdón por el spoiler.
Este creador de bandas sonoras ha trabajado con grandes personalidades del cine como Dario Argento, Alejandro Jodorowsky, Michele Soavi, Richard Stanley, Clive Barker, Álex de La Iglesias, Iggy Pop…
En este documental musical se nos presenta a Boswell con su banda, más bien orquesta, interpretando grandes temas de películas de estos directores, entre medio declaraciones del protagonista y de los cineastas.
Simon nos va desvelando sus inspiraciones, sus referentes, como ha ido componiendo sus temas…
Los directores nos relatan las relaciones con Boswell.
Entre medio escuchamos temas maravillosos.
Casi dos horas de auténtico placer. Una maravilla.
Una quiere salir de marcha. La otra quedarse en casa comiendo patatas fritas y viendo tele.
La primera le advierte a la segunda que le puede llegar la amenaza del Fantasma de la mediocridad.
Un corto divertido, rodado con presupuesto cero, con un montaje casero, un sonido y una imagen reguleros, unas actrices voluntariosas, unos efectos especiales de pena, unos contrapicados chirriantes…, pero hecho con la ilusión de un principiante y la osadía de un veterano.
La cámara sigue, durante todo el metraje, a la protagonista, a la que da vida una formidable Samara Weaving.
Azrael es un survival, con secta y zombis que han pasado por un crematorio.
Nuestra protagonista debe sobrevivir y pelear, durante una noche, contra todos, para salir adelante.
No es una gran luchadora, ni tiene super poderes. Es muy normalita, pero tiene una tremenda voluntad y muchas ganas de no morir.
Esta película, dirigida por el neoyorkino E.L. Katz, me ha entusiasmado, porque no te permite descanso, pero, sobre todo, porque, es gran cine, cine de verdad, contado con imágenes, sin necesidad de diálogos.
Ante la tendencia nefasta del cine actual de llenar todo el metraje con frases y más frases, aquí vence la imagen y la acción. Maravilloso.
Thriller con acción y un poquito de gore, relatado en 6 episodios y un epílogo.
Su director, JT Mollner, cuenta con el espectador para que vaya construyendo una trama, al presentarnos los episodios de forma intencionadamente desordenada.
Juega en cierto modo con la trama, retorciéndola para que el público sea engañado y asombrado por lo que irá descubriendo.
Al margen de eso, la película engancha desde los primeros fotogramas, consiguiendo atraparnos en la butaca y que contengamos la respiración en más de una ocasión.
Una película formidable, que tiene muchas opciones de premio.
Una costurera apocada y marcada por la enfermedad y muerte de su madre contempla las secuelas de un accidente. Dos motos, dos heridos, dos pistolas, muchas droga y un maletín con dinero.
Se plantea tres opciones ante esta situación:
No hacer nada y marcharse.
Simular un asesinato mutuo y llevarse la pasta sin testigos.
Pedir ayuda.
Vemos las tres posibilidades con sus desenlaces, que resultan muy divertidos con los artilugios con agujas e hilos que discurre la sastrecilla.
Me gusta como el director francés comienza esta producción entre Bélgica y Francia, presentando a la protagonista y planteando la situación de pérdida del hermano astronauta, al que han puesto una estatua en una rotonda, que ella debe circunvalar todos los días para acudir a su trabajo en una residencia de ancianos.
El primer contacto con los espíritus extraterrestres me gusta, aunque sea un poco desquiciado, pero su progresión narrativa se vuelve reiterativa y tediosa, deteniéndose en planos poéticos sin sentido.
Un mal desarrollo para un inicio prometedor.
Estupenda su protagonista a la que da vida Megan Northam.
Me da la impresión que Nacho Vigalondo sigue viviendo de las rentas de Cronocrímenes, una película que gustó mucho en su momento, a mí precisamente no me entusiasmó.
Nacho me cae fenomenal. Es un tipo simpático y gracioso.
Aquí nos ofrece un drama romántico con elementos de fantástico.
La trama comienza interesante, pero conforme avanza el metraje se va volviendo confusa y tediosa, con la desagradable sensación de expansión innecesaria.
Muchas ideas, en principio buenas, se reiteran hasta que resultan plomizas.
Los actores están mal dirigidos.
Penosa la interpretación de su protagonista Henry Golding.
Salvo a una estupenda actriz italiana Beatrice Grannò que defiende su personaje con soltura y gracia.
Ni siquiera, la siempre competente, Aura Garrido se puede lucir.
Digo lo mismo de Natalie Poza.
Por cierto estas dos actrices se defienden con mucha soltura en inglés.
Unas buenas ideas desaprovechadas. Unas buenas actrices mal empleadas.
Por fin se consuma un matrimonio concertado desde la infancia entre, como dicen las malas lenguas, entre el tontico y la loca.
Esta película en tono de comedia disparatada nos expone las tribulaciones de esta mujer recién casada que se ve sola y sin nada que hacer.
También está el retrato de la India actual, con calles salpicadas de envases de plástico, montones de basura, paredes sucias, cochambre y mugre.
La película no me ha entusiasmada, incluso, en ciertos tramos, me ha aburrido, pero reconozco que da para tema de conversación y las tribulaciones de nuestra protagonista da para comentarios muy jugosos.
La película comienza contando un drama, pero suavizado por el tono de humor. De pronto se convierte en comedia romántica con monstruo incluido. Para derivar al final en un musical.
La primera parte es pasable. La segunda deleznable. La tercera mejora.
Una curiosa, pero poco eficaz, mezcla de géneros, de recorrido irregular, que no encuentra su tono, ni su lugar.
Melissa Barrera está estupenda, pero no es suficiente para levantar este engendro.
La directora colombiana Camila Beltrán quiere crear, según sus palabras, una experiencia sensorial.
Una adolescente que estudia en un colegio de monjitas. Niñas desaparecidas. Un eclipse de luna. Un ambiente pre apocalíptico. El novio tóxico de la madre…
Todo esto componiendo un film aburrido, sin interés, que parece que durara una eternidad.
Estupendas las imágenes de ese bosque calabrés y ese pueblo abandonado, con sus casas amontonadas a lo largo de la ladera y la cima de ese monte escarpado.
Un malvado arqueólogo busca un tesoro que unas ninfas del bosque custodian eficazmente. Estos espectros con forma femenina carecen de genitales externos como las muñecas de juguete y se pasean con extraños movimientos.
Me ha resultado bastante aburrida, con un protagonista demasiado soso y un desarrollo monótono.
Los escenarios naturales lo mejor, pero no consiguen salvar la película.
Amy Adams da vida a esta artista que lo ha abandonado todo para dedicarse a la crianza de su hijo, un rubito que es una monada.
Ella se podría apuntar a ese club de malas madres que, a pesar, de consagrarse en jornada completa a sus hijos, además sienten que no lo están haciendo bien.
El retrato de esta realidad está contado en clave de comedia realista de manera muy eficaz y orgánica, además incorpora elementos fantásticos que están en relación con el instinto animal que todos, de alguna manera, llevamos dentro.
La traducción literal del inglés sería perra de noche, pero su distribuidora (Fox de Disney) ha preferido llamarla Canina, que es menos ofensivo.
La película además de plantear los problemas de la maternidad y la crianza nos ofrece soluciones.