

Cutrecomentario de Ramón:
Martinica no sale en los catálogos de Viajes El Corte Inglés
Aliha Thalien se mueve en Nos îles entre el documental observacional y la docuficción con una propuesta pequeña, sencilla y bastante honesta.
No hay demasiada información pública sobre su filmografía previa, algo relativamente habitual en muchos de los nuevos cineastas que circulan por festivales especializados y circuitos alternativos.
Aquí apuesta por un retrato íntimo y cotidiano de la isla de Martinica, alejándose completamente de la postal turística de playa paradisíaca con cóctel y sombrillita. Menos anuncio de ron y más sensación de vida real.
El corto ha pasado por el circuito de festivales vinculado al cine africano y caribeño, encajando especialmente bien en esta edición del Festival de Cine Africano Tarifa-Tánger, donde el concepto de las islas y la conexión histórica entre África y el Caribe está muy presente.
Martinica aparece aquí como una extensión cultural y emocional de esa memoria africana dispersa por el Atlántico a golpe de colonialismo, esclavitud y diáspora. Vamos, que debajo de las palmeras también hay historia bastante dura.
Y luego está el corto en sí, que funciona precisamente porque no intenta ponerse trascendental ni hacer un máster acelerado de teoría poscolonial para espectadores agotados después de tres películas seguidas en el festival.
Nos îles arranca con planos fijos de Martinica que no buscan el “qué bonito todo”, sino algo más terrenal y cotidiano. No hay filtros de Instagram ni puestas de sol de influencer motivacional.
Después aparecen esos jóvenes hablando en la playa sobre lo que significa vivir en una isla, sobre esa sensación de aislamiento, pertenencia y espíritu isleño que parece generar una identidad propia casi inevitable.
El resultado es un corto modesto, sin grandes artificios técnicos ni narrativos, pero bastante agradable de ver.
Tiene algo de conversación improvisada entre amigos mientras el mar suena detrás y uno piensa que vivir en una isla debe ser maravilloso hasta que llega el ferry con retraso tres días seguidos.
Funciona precisamente por esa naturalidad y por no intentar vender humo intelectual envuelto en música solemne.
A veces un corto simplemente necesita observar, escuchar y dejar respirar a sus personajes. Y aquí eso ocurre bastante bien.
Mi puntuación: 6,55/10.

Ficha: En este enlace.
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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