

Cutrecomentario de Ramón:
Evas, balones y franquistas con cara de pocos amigos
Marta Díaz de Lope Díaz se ha convertido en una de las directoras españolas más interesantes a la hora de combinar cine popular y mirada social.
Tras llamar la atención con Mi querida cofradía (2018), consolidó su carrera con Los buenos modales (2022), demostrando una notable habilidad para retratar personajes reconocibles y conflictos cotidianos desde el humor y la emoción.
Con Pioneras: Solo querían jugar vuelve a mirar al pasado para contar una historia que, por desgracia, sigue resonando en el presente.
Cutrecomentario
Grata sorpresa de una tarde en la que tocaban tres películas seguidas y en la que uno ya empieza a sospechar que alguna le va a tocar hacer de relleno. Pero no. Pioneras: Solo querían jugar sale al campo con ganas y acaba marcando unos cuantos goles.
La película nos lleva a la España de 1970, cuando el franquismo seguía bien agarrado al sillón y el machismo campaba por sus respetos sin necesidad de esconderse.
Lo hace además con una ambientación magnífica. Los decorados, el vestuario y, sobre todo, esos rostros secundarios que aparecen en las gradas parecen rescatados directamente de una fotografía de la época.
Y qué gradas. Ahí están esos personajes que muchos llegamos a conocer: fumadores de Celtas Cortos, eternamente mal afeitados, medio desdentados, con sobacos malolientes, convencidos de que el mundo funcionaba exactamente como debía funcionar. Los mismos que gritaban “marimachos” a las futbolistas o les recomendaban volver a fregar. Lo más inquietante es que algunas de esas frases todavía se escuchan hoy en campos de fútbol modestos. Han pasado más de cincuenta años y algunos siguen viviendo mentalmente en 1970.
La película tiene la inteligencia de no convertir a sus protagonistas en heroínas perfectas. Son chicas que simplemente quieren jugar al fútbol. Ni conquistar el mundo ni derrotar a los hombres. Jugar al fútbol. Algo tan sencillo y tan revolucionario para la época.
En paralelo aparece el personaje interpretado por Daniel Ibáñez, un promotor que inicialmente ve negocio donde otros ven escándalo. Lo que empieza como una oportunidad económica acaba convirtiéndose en algo bastante más importante. Y ahí la película encuentra buena parte de su fuerza dramática.
Magnífica también Aixa Villagrán como esa periodista que representa a una España que empezaba a despertar. Una mujer avanzada a su tiempo. En el extremo opuesto aparece una excelente Elena Irureta, encarnando a esos últimos guardianes de una mentalidad franquista que tardó mucho más en desaparecer de lo que solemos recordar.
Lo mejor de la película es que emociona sin caer en el discurso facilón. Apela a la memoria de quienes vivieron aquella época y ayuda a comprender a quienes no la conocieron. Porque el verdadero mérito de estas pioneras no era jugar bien al fútbol. Era tener que soportar que media sociedad se riera de ellas mientras intentaban hacerlo.
Y visto desde 2026, da cierta vergüenza comprobar que algunas de aquellas voces todavía siguen haciendo eco en las gradas.
Hay además un detalle que la película recupera muy bien y que provoca bastante vergüenza retrospectiva. Me refiero a aquellos infames partidos benéficos entre folclóricas y finolis que el NO-DO mostraba con entusiasmo y que aquí aparecen reflejados. Los recuerdo perfectamente. No eran partidos de fútbol femenino, eran espectáculos montados para que el público se riera de las mujeres intentando jugar al fútbol. La gracia consistía precisamente en verlas fallar, tropezar o hacer el ridículo. Un disparate monumental contemplado entonces como algo normal.
Frente a aquello, las chicas de Pioneras: Solo querían jugar representan justo lo contrario: mujeres que no quieren convertirse en una atracción cómica ni competir con nadie, sino simplemente jugar al fútbol porque les gusta y porque además saben hacerlo.
Mi puntuación: 7,88/10.

Dirigido por Marta Díaz de Lope Díaz:

Ficha: En este enlace.
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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