El secuestro de un autobús lleno de niños en Yibuti en 1976.
Los negros musulmanes son muy malos. Nadie nos explica sus intenciones, ni sus objetivos. Son malos de verdad como los Hermanos Malasombra.
Unos machotes rebosantes de testosterona que tienen como misión tirar a la vez a los malos. Son blancos, franceses y muy hombres. Pero tienen sentimientos. ¡Qué buenos que son!
Una maestra guapísima interpretada por Olga Kurilenko que sirve para dar un toque estrogénico entre tanto andrógeno.
La peli se centra en la tensión de los francotiradores, el calor que pasan (pobrecillos), como si el sol solo les cayera a ellos.
Los niños que son las víctimas, pasan sin que se nos cuente nada de ellos, ni de sus familias. Son figurantes, cuando debían ser los protagonistas.
Los políticos ineptos que no dejan que los de pelo en pecho disparen cuando quieran.
Por cierto, cuando se lían a tiros no fallan ni una vez. Ellos solos acaban con todo el puto ejército somalí dirigido por un soviético supermalo.
Peli llena de estereotipos decadentes y trasnochados. Pura propaganda belicista y androgénica.
Tres viriles hombres en una isla donde solo hay un faro que mantener.
Todo muy aburrido hasta que llega una sorpresa. Se desata la violencia, la avaricia y el remordimiento.
Puede parecer un buen planteamiento.
Pues resulta un aburrimiento de cabo a rabo.
Los tres personajes protagonistas me han caído fatal.
No sé si ejecutan bien su papel. El aburrimiento es tan grande que el sopor me invade y mi obligación consiste en hacer descomunales esfuerzos para mantenerme despierto.
Para más inri hay cuestiones que no resultan creíbles.
Al fornido Gerard Butler le dan veinte veces con un tronco en la cabeza y luego se levanta sin una leve cefalea. ¡Anda vamos!
Una peli deprimente, sin interés.
Se podría haber hecho un corto de 20 minutos y hubieran sobrado diez.
Guion: Chiwetel Ejiofor (Libro: William Kamkwamba, Bryan Mealer)
Música: Antonio Pinto
Fotografía: Dick Pope
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Maxwell Simba, Joseph Marcell, Aïssa Maiga, Noma Dumezweni,Lemogang Tsipa, Kelvin Maxwell Ngoma, Lily Banda, Beatus Ble Msamange
Productora: BBC Films / BFI Film Fund / Blue Sky Films / Head Gear Films / Lipsync Post / Metrol Technology / Participant Media / Potboiler Productions. Distribuida por Netflix
Género: Drama | Drama social. África. Adolescencia. Pobreza. Basado en hechos reales
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Comentario:
Peli británica distribuida por Netflix.
Chiwetel Ejiofor protagoniza y dirige este drama.
Se trata de la historia de supervivencia de una familia, destinada a pasar hambre e incluso la muerte.
Cuando se trata de llenar los estómagos la educación pasa a un segundo plano, lo importante es sobrevivir.
La peli tiene una reflexión importante y muy constructiva.
La ciencia puede ser la salvación de muchas familias que pueden subsistir gracias a pequeños avances tecnológicos en su vida.
Efectivamente el aprovechamiento de recursos naturales como el viento puede cambiar la existencia de muchas personas.
La peli refleja bien la vida en Malaui donde las pilas o la radio son productos de lujo.
Donde la educación no es gratuita y supone un esfuerzo descomunal en muchas familias.
Lo que me ha resultado chirriante es la subtrama política que me ha perecido tosca y artificiosa.
El título me impresiona, muy poético y adecuado.
Film esperanzador y aleccionador, pero un poco pastelón.
Género: Drama | Esclavitud. Siglo XIX. Colonialismo
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Comentario:
Hace muchos años la vi en la tele.
Hace unos meses me vino su recuerdo a la cabeza y decidí volverla a visitar.
La contemplo en versión original, que es en italiano y me chirría una barbaridad ver a habitantes de una colonia portuguesa hablar otro idioma que no es el portugués.
Esta peli de Pontecorvo me parece una gran lección sobre el colonialismo.
Marlon Brando interpreta a un agente inglés despiadado y calculador, al servicio del Imperio Británico primero y de la Sugar Company después.
Un Maquiavelo asqueroso y turbio al servicio del capital al que le importa un bledo la dignidad y la vida humana.
Una peli sobrecogedora y terrible.
Obra maestra de la que todos deberíamos sacar conclusiones.
Mark Hogancamp es víctima de una brutal paliza. Después de más de una semana en coma despierta sin recuerdos.
Llena su existencia con ficciones sobre aventuras, que el protagoniza en la Segunda Guerra Mundial.
Marwen es el pueblo imaginario situado en Bélgica donde desarrolla sus hazañas bélicas.
Colaboran con él un grupo de bellas féminas, representación de las mujeres de su vida.
Toda esta invención la dramatiza con unos muñecos articulados, que son su familia y su sustento moral.
Robert Zemeckis maneja bien la combinación de realidad y ficción, siendo más divertida la animación que tiene un carácter paradógicamente realista, a pesar de no ocultar sus mimbres.
Es una peli triste y descorazonadora, pero al final, como no podía ser de otra manera, trasmite esperanza, aunque resulta un poco artificiosa.
Steve Carell parece empeñado en querer olvidar su época de cómico y se ha aplicado en interpretar papeles dramáticos. Su falta de expresividad no contribuye nada al buen resultado de la peli.
Las muñequillas a las que da vida la mente de este amnésico están erotizadas y son muy atractivas.
Un plantel de bellezones y buenas actrices como Leslie Mann, Janelle Monáe, Diane Kruger, Eiza González, Gwendoline Christie 0 Merritt Wever dan alegría a la peli.
La cinta tiene un tono triste y deprimente.
No ha obtenido buenas críticas en los USA y por ello ha tenido una escasa difusión en nuestro país.
A mí me ha gustado.
La combinación, de historias bélicas con el presente agobiante del protagonista, funciona.
Yo eliminaría las escenas empalagosas.
Mi máxima solidaridad con Mark Hogancamp. Desde aquí un abrazo. Eso sí si alguna vez voy a visitarte me gustaría que me presentaras a las muñecas de tu ficción y me metieras en tu mundo.
No sé cómo llega esta peli a mis manos, ni porqué la veo.
Camille es una adolescente con una vida difícil que encuentra en el monopatín, y en las amistades que comparten esta afición, el escape a su incómoda existencia.
Contada con un estilo claramente independiente, su directora nos trasmite la sensibilidad de esta chica que necesita apoyo y compañía.
La peli está plagada de acrobacias con los skates.
Entrañable la solidaridad y el compañerismo entre estas muchachas que sobresalen en un mundo machista, como casi todos en la vida.
Rachelle Vinberg es la protagonista absoluta de esta cinta dando vida a la tímida Camille, curioso que vaya acreditada en sexto lugar.
El primero de la lista es el rapero Jaden Smith, hijo de la super-estrella de Hollywood, que tiene un papel secundario, con una interpretación algo menos que mediocre.
Me había dado mucha pereza, pero la tenía en la lista (interminable) de pendientes y por fin me decido.
Recibo una grata sorpresa.
Aquaman es sobre todo una peli de aventuras.
Un Arthur Curry recorriendo el mundo terrestre, a lo James Bond y el acuático a lo Liberad a Willy.
Acompañado de una princesa marina, el bellezón Amber Heard.
Para completar el panorama una madre como Nicole Kidman.
Este chico lo tiene todo, hablo de Aquaman (Jason Momoa), una novia y una madre muy competentes y muy guapas, es heredero a un trono y luego ese cuerpazo que hace tener sueños húmedos a muchas mujeres.
La verdad es que le envidio profundamente.
De todo lo que posee, lo que más desearía es ese cuerpo musculado, cincelado por la mano de Dios y por miles de horas de gimnasio.
Yo siempre he preferido moldear mi mente delante de una pantalla, que moldear mi cuerpo en una máquina de pesas y así me va.
Pues… me lo he pasado fenomenal viendo las aventuras de Aquaman, con ese aire ochentero, algo de cine B, con pocas expectativas, mucha guasa y algo hortera.
Me encanta eso de que se entienda con los pececillos. ¿No os parece entrañable?
La ficción cómica en España siempre se ha nutrido magníficamente retratando la realidad, desde ese punto especial de vista de la socarronería, desde Azcona hasta serie de Juan CavestanyVergüenza, salvando claramente las distancias.
Aquí este guionista se asocia a uno de los grandes de la comedia del siglo XXI, Diego San José triunfador con Ocho apellidos vascos.
A cuatro manos componen esta serie que nos ocupa.
El retrato de Juan Carrasco, un político sin cultura, sin escrúpulos, sin dignidad y sin inteligencia que prospera en el panorama político por su estupidez populista y unas asesoras que son mil veces más listas que él.
Es un retrato incómodo, que me perturba y me irrita, como ocurría con la estupenda Vergüenza.
Tan realista como pesimista. El retrato de la actualidad española plagada de políticos mediocres y torpes.
Estas campañas electorales que padecemos nos lo demuestran, con mi inmenso asombro que individuos de tan baja talla intelectual sigan en este mundo de lo público.
La serie es estupenda y a ello contribuyen decididamente sus protagonistas.
Un Javier Cámara, al que admiro, que borda su papel.
María Pujalde y Nuria Mencia maravillosas.
Me encanta ver a Esty Quesada, la influencer y directora, que parece, se interpreta a sí misma, en un personaje descacharrante.
Viendo esta serie me he sentido desasosegado, pero también me he partido la caja de risa.
De Japón siempre he tenido una imagen de país moderno, pero con viejas tradiciones. Con ciudadanos acomodados y con buena situación económica.
Koreeda nos retrata una familia de lo más disfuncional.
De clase social baja, que malvive apiñada en una infravivienda y sobrevive gracias a pequeños hurtos cotidianos al super del barrio.
Ninguno de sus habitantes es un ejemplo de nada. Con un padre más bien vago y una abuela trapisondista, por citar a dos de sus miembros.
Pero entre ellos hay una relación de familia, un vínculo no creado por la sangre sino por la fraternidad y por la colaboración.
Crean alrededor de su convivencia una especie de estado independiente, ajeno a las normas sociales.
El maestro Koreeda sabe mostrarnos a los personajes con cariño, con ternura, sin juzgarlos, pero sin justificarlos, creando en mí una confusa sensación de complicidad y de rechazo.
Es una peli perfecta para el debate.
A esta familia me encanta verla en el cine, pero no me gustaría tenerlos de vecinos. ¿O tal vez sí?
Reservé la entrada con antelación, porque las salas han estado este fin de semana a rebosar.
Un fenómeno llamativo éste de los blockbusters de super-héroes.
Cuando el público juvenil ha ido abandonado las salas para ver cine en plataformas de streaming y se predecía una agonía del cine visto en cines, llegan estas megaproducciones para llenar salas con venta anticipada.
Porque este primer fin de semana Avengers: Endgame ha llegado a recaudar 1.300 millones de dólares en todo el mundo. La mejor recaudación en el primer fin de semana de la historia y ya ocupa el lugar décimo octavo en recaudación total.
El 40% de las salas han exhibido esta producción.
No quise asistir los primeros días temeroso por un público imberbe que engulle palomitas y no para de meter ruido.
El domingo la sala estaba a rebosar y curiosamente el espectro de edad era muy variado, con un público muy variopinto.
Esta peli cierra un ciclo de 22 filmes.
Conozco quien ha hecho un maratón especial en su casa viendo las pelis en el orden recomendado.
También se han hecho maratones colectivos en Nueva York y en Chicago con casi 60 horas de proyección.
Yo he visto todas las pelis, pero no soy capaz de recordar todos los detalles, ni encajar todas las piezas, como hacen los auténticos fans.
Con esta vigésimo segunda peli se cierra este ciclo.
Pero seguro que Marbel abre nuevos caminos o reutiliza otros como el de los X-Men.
En esta peli he pasado sucesivamente del aburrimiento, al tedio, a la emoción, terminando por el sentimentalismo.
De desear que termina a implorar que no acabe.
Así de contradictorio me he encontrado a lo largo del metraje.
Técnicamente perfecta, con gran espectacularidad en sus imágenes.
Un adecuado colofón a una saga.
Me han gustado mucho los créditos finales.
Maravillosa la música del maestro Alan Silvestri, aunque claramente manipulativa.
No sé que os parecerá, pero he intentado no introducir ni un solo spoiler.
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Comentario con spoilers:
La peli se inicia justo cuando terminó la anterior, confirmando el exterminio de la mitad de los seres vivos del universo.
La depresión invade el estado de ánimo de los supervivientes, primero por las personas perdidas y segundo por la incapacidad para evitarlo.
Pero Ant-Man cinco años después tiene un idea.
En resumen: viaje en el tiempo usando el espacio cuántico.
La peli se autoparodia mencionando todas las pelis con viajes en el tiempo, especialmente Regreso al futuro.
Los momentos cómicos, que se agradecen mucho, corren a cargo de un Thor barrigón y de Rocket Raccoon.
El inicio me parece de lo más tedioso.
Llegó un momento en el que me dieron ganas de gritar: ¡Me aburro!
Pero de pronto la peli coge músculo y van apareciendo todos los supe-héroes del Universo Marbel en una batalla, de características épicas.
El colosalismo de las escenas de esta contienda es apabullante y me rindo ante un espectáculo visual portentoso.
Desde pequeño me han encantado las batallas y esto que ven mis retinas es la caña.
La única pega que pongo a estas escenas es que están rodadas muy oscuras.
Una pena que Capitana Marbel se haya cortado el pelo. Cual Sansona parece que también se le hayan ido las fuerzas y se queda en Sargenta Marbel y poco más.
Impresionante el reparto de este megafilm, que podemos contemplar en unos créditos finales maravillosos.
Como ocurre, a veces, es mejor el conjunto que las partes.
Estas 22 pelis representan un conjunto magnífico, muy superior que sus partes y efectivamente merece la peli darse un atracón y disfrutar de esta saga al completo.
Mis personajes favoritos: Viuda Negra, Capitana Marbel, Gamora, Valquiria, Bruja Escarlata, La Avispa y Pepper Potts.
Nos reunimos durante la Semana Santa, Mónica Gallo, Diego Gismero y un servidor para hablar de los estrenos y un poquillo también de las pelis de Semana Santa.
A veces, se tiene la sensación que se ha visto todo.
Por ello cuando aparece algo tan original como Il Miracolo no deja de asombrarme.
Su arranque es espectacular. Con una idea rara, pero muy atrayente, por lo increíble.
Una estatua pequeña de la Virgen, de plástico, de baratillo, Made in China, que llora sangre.
Pero no unas gotillas, sino decalitros de sangre humana.
La serie se desarrolla con diferentes tramas y personajes diversos, todos alrededor de la estatuilla en cuestión.
Personajes tan potentes como ese cura pecador, o la primera dama mala madre, o esa investigadora abnegada cuidadora de su enferma madre, o el General custodio.
También hay mafia y religión. No olvidemos que es una serie italiana.
La trama se salpica de escenas oníricas, surrealistas con cierto aire buñueliano o lynchiano.
Puede haber segunda temporada, porque el final, aunque cierra la historia, lo permite.
Destaco la interpretación de Elena Lietti como madre sufridora y esposa rebelde.
En el último episodio sale nuestro Javier Cámara.
Si te gustan las rarezas no te la pierdas.
Si vas por el ducentésimo cuadragésimo quinto episodio de CSI: Crime Scene Investigacion, sigue con ello. El Milagro es demasiado diferente para tus gustos.
Dos son las ideas básicas de esta peli de animación nipona.
Por un lado la conciliación de la vida familiar y laboral y por otro la llegada de una hermana pequeña y los celos que produce en el hasta entonces primogénito.
Esos planteamientos iniciales se desarrollan a base de episodios fantásticos que padece el mimado Kun.
Pero la trama termina derivando hacia el valor de los antepasados y la ayuda que su ejemplo puede aportar en la vida.
La peli está llena de gran sensibilidad y sabe retratar maravillosamente ese mundo infantil lleno de inseguridades y de llamadas de atención.
¿Porqué a quién no le gusta ser el centro de todo?
Disfrutamos de una animación luminosa, limpia y colorista. Un placer para los sentidos.
Dicho todo esto, debo de afirmar que me he aburrido como una ostra.
La peli no ha conseguido mantener mi atención y cualquier escusa era buena para abandonar la proyección y dedicarme a otra cosa.
Los cien minutos de metraje me han parecido eternos.
Reconozco sus muchos valores, pero no ha sabido captar mi interés.
Un mediometraje, porque no llega a los 60 minutos, que se puede ver en Amazon Vídeo.
Me lo recomienda, el cineasta y compañero de tertulia en EsRadio Guadalajara,Diego Gismero.
Un musical con tono reivindicativo.
Nos relata como una isla tropical paradisíaca, se puede convertir en un infierno capitalista sin derechos laborales.
La música y el arte son, en esta historia, elementos revolucionarios capaces de cambiar la situación.
A veces, el empleo de la violencia se vuelve en contra del que la emplea.
Su protagonista es Donald McKinley Glover conocido también como Childish Gambino, un actor, cantante, guionista, director de TV y comediante estadounidense. Interpreta todas las canciones.
En cambio, Rihanna no canta nada.
Un cuento bienintencionado, que resulta muy entretenido por el empleo de las canciones y su corta duración.
Malsana costumbre la de cambiar los títulos de las pelis.
The Kid, El Niño, es mucho más adecuada que Sin piedad, aunque nos remita a filmes como Sin perdón.
El western es un género que de vez en cuando resucita, para ofrecernos joyitas como ésta que nos ocupa.
Ya hemos visto en repetidas ocasiones el enfrentamiento entre Billy “El Niño” y el sherriff Pat Garret, que curiosamente es uno de los episodios más conocidos de la historia americana. Nunca comprenderé porqué.
Pero la verdadera trama de la peli, su esencia es la historia de un niño que se enfrenta a la violencia machista, una realidad intemporal y universal.
La historia de dos hermanos con un padre terrible, maltratador y asesino, que hacen lo que pueden para sobrevivir en el salvaje Oeste.
No nos olvidemos del tío un personaje malo donde los haya.
La peli habla de la superación y de afrontar la vida pensando en un futuro mejor.
Con grandes momentos de violencia, nos presenta un western realista, alejado de la épica y de la mística.
Vincent D’Onofrio tiene poca experiencia como director, aquí se reserva un pequeño papel como actor.
Como intérprete le hemos visto en más de ochenta pelis. Yo nunca le olvidaré como el Recluta patoso en La chaqueta metálica del maestro Stanley Kubrick.
Impresionante la madurez de Ethan Hawke como actor.
Decepcionante el doblaje del niño Río.
Chris Pratt da vida ese tío despiado, no se le reconoce totalmente trasmutado. Im-presionante.
El planteamiento inicial de la peli es extraordinario.
Hemos visto mil pelis de la Segunda Guerra Mundial, pero muy pocas de lo que pasó después.
El retrato de ese Hamburgo devastado por los bombardeos, con su población intentando sobrevivir es estupendo.
La cuestión de cómo afrontar las partes ser los derrotados y los victoriosos tiene una gran fuerza.
El olvido, el perdón, la convivencia, la piedad en la posguerra.
Todo lo prometedor del argumento se ve difuminado por una historia de amor, poco convincente.
La muerte del hijo marca a esta pareja británica, un hecho casi insuperable. Tal vez eso sea lo mejor representado.
Como en toda producción británica, fotografía y ambientación impecables.
Keira Knightley es la Adriana Ugarte británica, con esa tendencia perversa a la mueca, al mohino caprichoso, incapaz de dejar los labios en una posición neutra.
Su interpretación contribuye a que esta peli termine siendo un bodrio, una peliculilla romántica, con aires de cine de segunda, para llenar carteleras de manera innecesaria.
Propongo que alguien haga una buena peli que hable de la posguerra, pero por favor que no salga Keira Knightley.
Rafael Azcona
Angelino Fons
Carlos Saura. Basado en una historia de Carlos Saura
Música
Teddy Bautista
Luis de Pablo
Fotografía
Luis Cuadrado
Montaje
Pablo González del Amo
Protagonistas
Geraldine Chaplin
José Luis López Vázquez
Alfredo Mayo
Emiliano Redondo
María José Charfole
Francisco Venegas
Pedro Luis Lozano
Víctor Manuel Moreno
Ana María Custodio
Fernando Sánchez Polack
Mi problema con esta peli, es que recordaba el final.
No consigo averiguar cuándo y dónde la visioné por primera vez.
De hecho casi no sabía de qué iba, pero su terminación me debió de impresionar.
Me he pasado la peli esperando su desenlace y eso me ha impedido disfrutarla.
¿Maldito recuerdo-spoiler?
No es casualidad que Saura se la dedique a su amigo Luis Buñuel.
La peli contiene elementos buñuelianos. El más notorio que una misma actriz (una Geraldine Chaplin en estado de gracia) interprete a dos mujeres contrapuestas.
Elena representa la modernidad, que en la España de los sesenta debía parecer escandalosa.
Ana es la chica de pueblo con una vida en blanco y negro.
Esas dos Españas que convivían en esa década.
Por cierto que ésta última parece que vuelve a resurgir.
Me llama la atención que los hombres que aparecen son calvos. En esa época todos los hombres eran calvos.
Alfredo Mayo y mucho más José Luis López Vázquez están subyugados por los encantos de Elena, símbolo de erotismo y objeto de su deseo sexual.
El porqué ese médico frustrado de provincias, con una vida triste y solitaria, termina haciendo lo que hace, lo deja Saura a la imaginación del espectador.
Yo veo envidia en esa actitud, pero no solo del médico sino también de la enfermera que ve como el verdadero objeto de deseo no es ella sino su parecido con Elena.
Hay una relación paternalista de Julián con Ana, pero también de Elena con Julián al que trata como a un niño.
En cierto modo Julián vive anclado en su infancia con una relación morbosa con las mujeres a las que espiaba (voyerismo), aunque le repugnaban por su obesidad.
Ese voyerismo lo ejercía también su tía mirando por el ojo de la cerradura, cuando eran castigados.
No sé qué simbolismo puede haber en el Peppermint Frappé, constante presencia en la peli.
Yo comencé a trabajar de camarero a los 14 años. El mundo en el que desarrollaba esa actividad era claramente machista, incluso misógino. Esta cuestión soy capaz de analizarla ahora. En su tiempo lo veía “normal”.
Se decía que el Peppermint era bebida de putas.
Había una mezcla de este licor con leche que se llamaba Vaca verde, que a mí me gustaba mucho, tan aficionado a los lácteos como era. Eso en cambio se decía que daba potencia sexual.
Curioso que la botella de peppermint en cuestión llevara una bailarina.
También hay elementos que recuerdan a La caza, no solo en el montaje, en la forma de rodar y la fotografía (aunque aquélla era en blanco y negro), sino también en el asunto.
También se podría comentar el fetichismo y la impotencia de ese doctor de Cuenca, pero ya he escrito demasiado.
Curioso que me haya fascinado más hablar de la peli que verla.
François Ozon nos cuenta el tema de la pederastia en el seno de la iglesia Católica desde el punto de vista de las víctimas.
Muchos años después se atreven a hablar, a contar sus desagradables vivencias.
Cada una ha afrontado su vida de muy diferentes maneras.
Los hay que siguen siendo fervientes católicos y confían que la Institución resuelva el problema.
Otros han llevado una vida triste marcada por esos abusos.
Otros se han hecho ateos y no confían en que la Iglesia haga algo al respecto.
Hay dos cuestiones en el meollo del asunto. Por un lado el cura pederasta, que se disculpa como enfermo. Pero por otro está la Iglesia como institución que oculta y protege a los criminales, incluso consiente sus actividades.
La peli también plantea ese pacto de silencio que se ha mantenido en la sociedad, también en algunos padres, que no querían, o no se atrevían a meterse con una organización de tanto poder como la Iglesia Católica.
Ozon usa un tono frío, casi documental. Sin cargar las tintas, sin utilizar la música para crear melodrama.
Pero son tan potentes las imágenes de sufrimiento de estos personajes, que no pude evitar compadecerme de ellos y mojar algunos pañuelos de papel. Debe quedar claro que no es la intención del director.
Estamos ante una peli testimonio, que no pretende sacar conclusiones, que deja al espectador que obtenga las suyas.
Hasta la Universidad fui a un colegio de curas, concretamente a los escolapios. Cuando tenía unos doce años conocí a un cura que todos llamámos El Tocaculos.
Yo fui testigo de los pellizcos que daba en la citada parte a otros niños.
Tal vez mi aspecto enclenque evitó que fuera víctima de esos tocamientos.
Por supuesto esta experiencia personal no es nada comparada con el padecimiento de los protagonistas de esta peli.
Hace unas semanas mi amigo y compañero de Euskal, Isra, me recomendó este vídeo.
Soy un total ignorante en música.
Como todo el mundo sé decir si algo me gusta o no.
La música de las pelis para mí suele pasar desapercibida, salvo que chirríe mucho o sea una maravilla.
En este vídeo el musicólogo Jaime Altozano nos explica (a la perfección) porqué afirma que la banda sonora de Your Name de Makoto Shinkai es la mejor en su conjunto.