

Comentario de Ramón:
La Dama de la escena italiana.
Pietro Marcello (Caserta, Italia, 1976) es un director y guionista que ha sabido mezclar documental y ficción con una sensibilidad poética única.
Alcanzó fama internacional con Martin Eden (2019), adaptación del clásico de Jack London, tras obras tan admiradas como La bocca del lupo (2009) y Bella e perduta (2015).
También dirigió Scarlet (2022), confirmando su gusto por los relatos humanistas y las texturas visuales casi pictóricas.
Su cine parece rodado con nostalgia y celuloide viejo… pero con el corazón bien vivo.
Aunque el director lo niegue nos presenta un biopic de los últimos años de la legendaria diva italiana del teatro Eleonora Duse, que vivió entre 1858 y 1924.
Está interpretada por otra diva, Valeria Bruni Tedeschi, que ocupa la mayor parte de los fotogramas que componen el film.
El director se obstina en presentarnos primeros planos de la protagonista, que realiza un interpretación desmesurada, estridente y chillona.
La película no solo me aburrió, por su falta de interés y en su reiteración en los planos de detalle, sino que me llegó a irritar profundamente, por esos gritos y esa falta de comedimiento interpretativo.
Un fiasco total.
Curiosa y paradógicamente, el momento en que sale en pantalla el Duce está bien.
Ni siquiera la presencia de siempre atractiva Noémie Merlant puede salvar este bodrio.
Mi puntuación: 2,20/10.
Cutrecomentario en un segundo visionado en su estreno en salas:
Hay películas que ganan con los años. Otras empeoran. Y luego está Eleonora Duse, la divina, que ha conseguido algo mucho más difícil: que mi cerebro intentara borrarla de la memoria por pura autoprotección.
Al volver a verla descubrí que no había sido injusto en la SEMINCI. Más bien al contrario. La película me ha resultado incluso más irritante que entonces.
Siguen ahí los excesos interpretativos, los personajes permanentemente al borde del ataque de nervios y una puesta en escena que parece convencida de que cuanto más se grite más profunda resulta una emoción.
Mientras avanzaba el metraje iba recordando perfectamente las sensaciones que tuve en Valladolid. El aburrimiento, la exasperación y la sensación de estar viendo una obra incapaz de conectar con el espectador más allá del agotamiento.
Me reafirmo completamente en mi valoración inicial. Un segundo visionado no ha mejorado la experiencia. La ha confirmado.

Ficha: En este enlace.

Otros posts relacionados

Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.