A nuestros amores – À Nos Amours – 1983 – Maurice Pialat – Cine Club Alcarreño

 

 

 

 

 

 

 

Cutrecomentario de Ramón:

 

Escapar de la familia.

 

Maurice Pialat fue uno de los grandes francotiradores del cine francés.

 

Un tipo incómodo, bronco y poco dado a la complacencia.

 

En su filmografía destacan Loulou, Police, Bajo el sol de Satán (Palma de Oro en Cannes) y Van Gogh.

 

Cine seco, áspero, muy pegado a las emociones y nada sentimental. Aquí juega en casa.

 

Vamos al cutrecomentario, que hay tela.

 

43 años después vuelvo a ver A nuestros amores y me doy cuenta de una cosa muy humana: la recordaba mejor.

 

O quizá yo era más joven, o más ingenuo, o ambas cosas.

 

Apenas conservaba recuerdos concretos, solo una buena sensación general.

 

Y claro, revisitar a veces es peligroso.

 

Lo primero que impacta es Sandrine Bonnaire, con 16 años, haciendo una interpretación colosal.

 

Ella es el centro absoluto de la película.

 

Todo pasa por su cuerpo, su mirada y su desconcierto vital.

 

La historia nos habla de su vida amorosa —o más bien sexual—, porque hay mucho sexo y poco amor.

 

Relaciones constantes, fugaces, casi mecánicas, como vía de escape.

 

Y es que la huida está más que justificada.

 

El retrato familiar es demoledor: un padre dominante y violento, una madre neurótica que estalla sin control y un hermano que, ante la ausencia del patriarca, asume sin pudor el papel de pegador suplente.

 

Con ese panorama, es lógico que la protagonista quiera salir corriendo de casa… aunque sea hacia sitios igual de confusos.

 

El sexo aparece aquí como refugio: placer, compañía, calor humano, aunque sea efímero.

 

No hay romanticismo ni idealización, solo supervivencia emocional.

 

En eso la película es honesta, incluso incómoda.

 

También está ese toque muy francés, con diálogos algo pedantes, intelectualoides, donde Pialat aprovecha para colar reflexiones sobre el arte, Picasso, la cultura… momentos que hoy chirrían un poco y que parecen más el director hablando consigo mismo que los personajes hablando entre ellos.

 

La película no ha envejecido mal, eso es cierto, pero tampoco ha ganado con el paso del tiempo en mi recuerdo personal.

 

Quizá esperaba algo más, quizá la memoria la había embellecido.

 

No es una mala película, ni mucho menos, pero ya no me ha causado el impacto que recordaba.

 

A nuestros amores sigue siendo una película potente, incómoda y valiente, con una Sandrine Bonnaire extraordinaria, pero esta revisión me ha dejado un poso ligeramente decepcionante.

 

A veces volver al pasado confirma que uno también ha cambiado.

 

Cine Club Alcarreño mediante, la experiencia sigue mereciendo la pena.

 

Mi puntuación: 6,58/10.

 

 

 

Dirigido por Maurice Pialat:

 

Ficha: En este enlace.

 

 

Otros posts relacionados

 

 

Muchos besos y muchas gracias.

¡Nos vemos en el cine!

 

 

 

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

 

 

Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.

 

Deja un Comentario

MENÚ DEL BLOG

 

Archivo:
  • 2026
  • 2025
  • 2024
  • 2023
  • 2022
  • 2021
  • 2020
  • 2019
  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • Categorías: