

Cutrecomentario de Ramón:
Scary Movie: cuando el cadáver más terrorífico es el de la propia comedia
Michael Tiddes no es precisamente un nombre desconocido para los aficionados a las parodias disparatadas.
Su filmografía está ligada casi por completo a las colaboraciones con Marlon Wayans, con títulos como Paranormal Movie (A Haunted House), Paranormal Movie 2 y 50 sombras muy oscuras (Fifty Shades of Black).
Un director especializado en la comedia gamberra, el humor grueso y las referencias pop disparadas en todas direcciones. Su llegada a la sexta entrega de la saga parecía lógica, aunque el resultado invite a hacerse algunas preguntas incómodas.
La saga Scary Movie nació en el año 2000 de la mano de Keenen Ivory Wayans, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno de taquilla gracias a su parodia salvaje de películas como Scream, Sé lo que hicisteis el último verano y otros éxitos del terror adolescente.
La primera entrega fue un enorme éxito comercial y sus secuelas mantuvieron durante años una notable popularidad, aunque con una recepción crítica cada vez más fría.
Hasta la fecha se han estrenado seis películas: Scary Movie (2000), Scary Movie 2 (2001), Scary Movie 3 (2003), Scary Movie 4 (2006), Scary Movie 5 (2013) y Scary Movie (2026).
La saga ha recaudado más de 800 millones de dólares en todo el mundo y se convirtió en la referencia de las parodias cinematográficas de comienzos de siglo, aunque muchos aficionados consideran que nunca volvió a alcanzar el nivel de frescura y éxito de sus primeras entregas.
Cutrecomentario
Hablar del argumento de Scary Movie sería una pérdida de tiempo. Y la película parece bastante empeñada en que el espectador también lo pierda.
La sexta entrega de una saga que comenzó en el año 2000 vuelve a la misma fórmula de siempre: bromear sobre el cine de terror, reírse de los éxitos recientes del género, lanzar referencias a diestro y siniestro y esperar que alguna funcione por simple acumulación estadística. Como cuando uno compra veinte décimos de lotería porque no confía en ninguno.
El problema es que la mayoría de los chistes no tienen gracia.
Y cuando una comedia no tiene gracia, la cosa se complica.
La película avanza a trompicones entre sketches, referencias, guiños y autorreferencias a sus propias entregas anteriores. No existe un verdadero hilo conductor capaz de mantener el interés.
Todo parece una sucesión de ocurrencias lanzadas contra la pantalla con la esperanza de que alguna sobreviva al impacto.
En mi caso, hubo momentos en los que desconecté completamente de lo que estaba viendo. No porque la película fuera compleja, sino precisamente por lo contrario. Lo que sucedía en pantalla me interesaba entre poco y nada.
Lo curioso es que la sala, que estaba ocupada aproximadamente en tres cuartas partes durante una sesión de viernes por la noche, sí reaccionaba de vez en cuando. Alguna carcajada aislada surgía aquí y allá. Y siendo justo, también hay algún gag visual que funciona razonablemente bien. Son pocos, pero existen. Alguna imagen absurda consigue arrancar una sonrisa.
El problema es que casi todo lo demás fracasa.
Los diálogos suelen estar construidos a base de gritos, exageraciones, histeria interpretativa y un ritmo frenético que parece querer ocultar la falta de ingenio. Mucho ruido y pocas nueces. O, siendo más exactos, mucho ruido y muy pocas risas.
La película está repleta de referencias al cine de terror contemporáneo, a personajes icónicos del género y a la propia historia de la franquicia. Pero la acumulación de guiños nunca sustituye a la creatividad. Reconocer una referencia no equivale automáticamente a reírse con ella.
Tampoco ayudan algunos personajes especialmente cargantes, que parecen diseñados para agotar la paciencia del espectador más que para hacerle gracia.
Y luego están los chistes sexuales. Muchos. Muchísimos. Algunos funcionan mínimamente, pero una buena parte resultan de un gusto bastante dudoso y transmiten la sensación de estar reciclados de un cajón olvidado de principios de los años dos mil.
Lo peor de todo es que la película ni siquiera cumple con su única misión. No pretende emocionar, ni reflexionar, ni sorprender. Solo quiere divertir. Y cuando una comedia fracasa en eso, se queda prácticamente sin argumentos para defenderse.
Las primeras entregas de Scary Movie tuvieron una aceptación considerable y llegaron a convertirse en fenómenos populares. Con el paso de los años la fórmula fue desgastándose hasta quedarse casi sin combustible. Esta sexta entrega no parece encontrar una forma de rejuvenecer la saga ni de justificar realmente su regreso.
Al final, el auténtico susto no está en los monstruos, los asesinos o los fantasmas que aparecen en pantalla.
El auténtico susto es comprobar que una película de casi dos horas puede contener tan pocas risas.
Mi puntuación: 2,31/10.

Dirigido por Michael Tiddes:

Ficha: En este enlace.
Otros posts relacionados

Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.