Tarde en la Academia (2026-02-03) – Encuentros con actor@s nominad@s y sonidistas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una tarde en la Academia: actores, gatos y el noble arte de sufrir con el sonido

 

Hay tardes en Madrid que te salen más baratas que un menú del día y te alimentan mucho más.

 

Una de ellas fue esta: una sesión triple en la Academia de Cine, de esas que los académicos podemos disfrutar como quien entra a una pastelería sin gluten… pero con barra libre de talento.

 

El ambiente, además, tenía un detalle precioso: había un número importante de estudiantes de cine.

 

Se notaba en la energía, en las miradas de “esto es como estar en la Champions”, y en esa mezcla de admiración y nervios que solo se ve cuando alguien está a punto de preguntarle a un actor: “¿Qué consejo me das para triunfar?”.

 

Y claro: la tarde venía cargada.

 

Tres encuentros, tres mundos, tres formas distintas de comprobar que el cine es maravilloso… y también un poco masoquista.


 

 

 

 

1) Encuentro de nominaciones: Actor y actriz de reparto

 

Este primer coloquio fue de los buenos: ameno, simpático, y con gente que se abrió con naturalidad, sin postureo y sin frases de manual.

 

Los nominados presentes fueron:

 

  • Álvaro Cervantes por Sorda

  • Juan Menújín por Los domingos

  • Tamar Novas por Rondallas

  • Nagore Aranburu por Los domingos

  • Miryam Gallego por Romería

Y Cándido Uranga, nominado por Más palomas, participó desde casa por Zoom.

 

En el cine de la Academia estaban todos menos él. Lo cual está muy bien, porque así se cumple la tradición contemporánea: si no hay alguien por Zoom, parece que el evento no existe.

 

El coloquio tocó temas interesantes, y sobre todo dejó clara una cosa: la preparación de los actores es brutal.

 

A veces desde fuera uno piensa “bueno, este se pone delante de la cámara y ya”. Y no. Aquí se vio claramente que detrás hay trabajo, método, dudas, inseguridad… y mucha disciplina.

 

Hubo preguntas de estudiantes, y el consejo general fue bastante sensato: prepararse, trabajar, y dejar fluir (que es como decir “hazlo todo perfecto pero sin parecer que lo intentas”, o sea, el gran truco del cine).

 

Pero el consejo más redondo, el que se te queda grabado, lo dio Miriam Gallego:

 

“Si te pilla un casting, que te pille trabajando”.

Es una frase preciosa porque sirve para actuar… y para casi todo en la vida. Porque lo que no puedes hacer es venirte abajo por un casting, dejarlo, frustrarte, y quedarte parado. No. Hay que seguir, seguir, seguir. Y si no es ese, será el siguiente. Y si no, el siguiente del siguiente.

 

Vamos: que la inspiración te encuentre currando, no llorando.

 

 


 

 

 

 

 

2) Encuentro de nominaciones: Actor y actriz protagonista

 

Hora y media después, tocaba el segundo bloque.

 

Aquí había menos participantes, pero también hubo cosas muy interesantes… y algún momento de comedia involuntaria.

 

Intervinieron:

 

  • Miguel Garcés por Los domingos

  • Nora Navas por Mi amiga Eva

  • Manolo Solo por Una quinta portuguesa

  • Susana Abaitúa (por Zoom) por Un fantasma en la batalla

  • Mario Casas (por Zoom) por Muy lejos

Todos se mostraron sorprendidos por sus nominaciones, agradecidos a los académicos y bastante generosos contando cómo prepararon sus papeles.

 

El caso de Nora Navas: la comedia como deporte de riesgo

 

Nora Navas, nominada por Mi amiga Eva (de Cesc Gay), explicó algo que fue muy interesante: ella se considera una actriz dramática, intensa, de esas que si te miran fijo te replanteas la infancia.

 

Y sin embargo aquí le tocaba comedia.

 

Y lo más curioso es que dijo que no se veía capaz, que incluso pensó en abandonar, porque Cesc Gay le pedía ligereza. Y ella no sabía hacerlo.

 

Pero se dejó llevar, confió en el director… y le salió un papel estupendo. Tanto, que ahí estaba: nominada.

 

 

Manolo Solo y el personaje que huye

 

Manolo Solo contó que le costó mucho entrar en su personaje.

 

Y es comprensible: es un tipo que lo deja todo, se va a Portugal, cambia de identidad… y él no encontraba la razón íntima para hacerlo.

 

Lo dijo muy bien: el personaje era difícil porque no era fácil agarrarse a su lógica interna.

 

El coordinador del coloquio apuntó algo que me pareció brillante: todos los personajes nominados estaban huyendo, de sí mismos o de su vida.

 

Y es verdad. Qué curioso: el cine español este año parece un congreso de gente escapando de su propia biografía.

 

 

Susana Abaitúa: el Zoom con gato, padre y zumo

 

Y luego estuvo lo de Susana Abaitúa, que fue fantástico: en mitad del Zoom apareció el gato, luego el padre ofreciéndole un zumo…

 

Una escena costumbrista tan española que solo faltó que alguien dijera: “¿Quién ha tocado el router?”.

 

 

Mario Casas: el agujero negro del discurso

 

Y ahora viene el elefante en la sala. O mejor dicho: el elefante en el Zoom.

Mario Casas… estuvo fatal.

 

Sus intervenciones fueron, sinceramente, lamentables.

 

Un nivel intelectual muy bajo.

 

Sin discurso, sin gracia, sin sustancia, sin nada.

 

Una presencia catastrófica.

 

Y aquí lo digo claro: yo no comprendo cómo ha llegado a donde ha llegado.

 

No discuto que actúe bien (que a veces sí).

 

Pero su intervención fue penosa.

 

Y el contraste con el resto, que estaban todos finos, reflexivos y articulados, fue brutal.

 

Lo peor es que no era un problema de nervios.

 

Era un problema de… bueno, de no tener nada que decir.

Y claro: en un encuentro donde se habla de oficio, de preparación y de mirada, eso canta más que una alarma de coche.


 

 

 

 

3) Encuentro de nominaciones: Mejor sonido

 

Y llegamos al plato fuerte. El coloquio más técnico, más ilustrativo… y el que más me hizo aprender.

 

Aquí estaban representantes del sonido de:

 

  • El cautivo

  •  
  • Los tigres

  •  
  • Los domingos

  •  
  • Sorda

  •  
  • Sirat

  •  

Algunos por Zoom, otros en persona.

 

Y si los coloquios de actores fueron interesantes, este fue directamente una masterclass.

 

Porque aquí se entiende una cosa fundamental: el sonido en cine no es “poner micro”. Es una guerra.

 

El cautivo: rodar en exteriores es un deporte extremo

 

Los responsables de El cautivo hablaron de la dificultad del rodaje en escenarios naturales, como el castillo de Palamós.

 

Y claro: exteriores significa viento, tráfico, colegios cerca, ruidos absurdos, interferencias… Todo lo que el cine odia, pero la realidad adora.

 

Los tigres: el infierno bajo el agua

 

En Los tigres se habló de sonorizar escenas bajo el agua.

 

Esto ya es directamente cine de terror técnico: cámaras especiales, sonido que se deforma, ruido que no se parece a nada… y luego intentar que todo eso se convierta en algo audible y narrativo.

 

Los domingos: el coro, las monjas y la acústica del convento

 

En Los domingos hubo una anécdota preciosa: el coro fue microfonado en gran parte, incluyendo a las monjitas.

 

Pero algunas se negaron. Porque eran monjas de clausura reales.

 

Y aquí el cine se topa con la realidad en su forma más pura:
“Perdón, hermana, ¿le ponemos micro?”
“No.”

 

Además, los muros del convento daban una sonoridad especial, muy agradable, que hizo que el sonido final fuera estupendo.

 

 

Sorda: representar lo que oye quien no oye

 

Los responsables de Sorda hablaron del reto más delicado: cómo representar lo que escucha una persona sorda.

 

Y aquí hay que decirlo: lo consiguieron. Y con éxito.

 

No es fácil narrar desde esa percepción sin caer en lo obvio ni en el truco barato.

 

 

Sirat: el sonido que ya huele a Oscar

 

Y el bloque de Sirat fue impresionante.

 

Se habló de la dificultad de grabar la rave inicial, con motores, camiones, estruendo… y al mismo tiempo mantener diálogos audibles.

 

Querían que todo sonara orgánico, real, envolvente. Y lo han logrado.

 

Además, el dato es tremendo: las tres responsables del sonido son mujeres, tres mujeres españolas, y eso es un éxito enorme para el cine español y para los equipos técnicos.

 

Este encuentro fue, sin duda, el más formativo: aprendí a diferenciar claramente entre sonido directo, montaje de sonido, mezclas, diseño… cosas que parecen abstractas hasta que alguien te lo explica con ejemplos reales.


 

 

Cierre: una tarde redonda (y con amistades)

 

En definitiva, una tarde estupenda en la Academia: cine por dentro, oficio, aprendizaje y ese ambiente que te reconcilia con la idea de que esto sigue siendo una profesión seria… aunque a veces algunos se empeñen en lo contrario.

 

Además, pude hablar por teléfono con mi amigo y padrino Carlos Taillefer, que lo siguió desde casa por YouTube, y tuve la suerte de compartir la tarde con José Ángel Lorente, músico y miembro de la Academia, con el que coincidí allí y del que ya puedo presumir: somos amigos.

 

Y eso, en Madrid, vale casi tanto como una nominación.


 

 

 

 

.

 

 

Otros posts relacionados

 

 

 

Muchos besos y muchas gracias.

¡Nos vemos en el cine!

 

 

 

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

 

 

Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.

 

Deja un Comentario

MENÚ DEL BLOG

 

Archivo:
  • 2026
  • 2025
  • 2024
  • 2023
  • 2022
  • 2021
  • 2020
  • 2019
  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • Categorías: