

Cutrecomentario de Ramón:
El fantasma de mi mujer – Cuando el más allá debería haberse quedado allí
Hay películas malas. Hay películas fallidas. Y luego está esta cosa, que consigue que uno mire el reloj como si estuviera esperando un rescate aéreo.
Cuatro líneas sobre María Ripoll
María Ripoll lleva años moviéndose con soltura en la comedia comercial española.
Debutó con Lluvia en los zapatos, que tuvo cierto recorrido internacional, y después ha firmado títulos como Ahora o nunca o No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, siempre en el terreno de la comedia romántica ligera.
Es una directora con oficio, que sabe rodar y que suele conectar con el público amplio.
Por eso duele más cuando algo sale tan rematadamente torcido.
El cutrecomentario
Voy a ser claro: es de lo más horroroso que he visto en mucho tiempo.
Una comedia catastrófica, con personajes ridículos que parecen escritos en una servilleta de bar y situaciones absurdas que se encadenan como si alguien hubiera confundido “ritmo” con “hiperactividad sin sentido”.
No hay gracia. No hay química. No hay lógica interna. Solo una sucesión de tonterías que te van sacando poco a poco de la película hasta que lo único que te pide el cuerpo es salir huyendo de la sala como si realmente hubiera un fantasma… pero del cine español haciendo ruidos raros.
No dudo de las buenas intenciones de María Ripoll. Pero la ejecución es un desastre. Y lo que ya me dejó completamente desconcertado fue escucharla comparar la película con las screwball comedies de los años 30 de Howard Hawks.
Por favor. Un poco de respeto.
Las comedias de Hawks —Luna nueva, La fiera de mi niña— eran precisión de relojería: diálogos afilados, ritmo endiablado, guerra de sexos con inteligencia y actores en estado de gracia.
Aquí no hay sofisticación, ni velocidad verbal, ni tensión romántica divertida. Hay ruido. Y bastante.
El problema no es que sea ligera. El problema es que es torpe. No es que sea disparatada. Es que es deslavazada. No es que sea blanca. Es que es blandita.
Y cuando una comedia no hace gracia, se convierte en un ejercicio de resistencia.
En resumen
El fantasma de mi mujer es un producto fallido. Una comedia que pretende ser desenfadada y termina siendo exasperante.
Sales del cine no enfadado, sino triste. Porque cuando el cine comercial español funciona, funciona muy bien. Pero cuando se estrella así, lo hace con estrépito.
Y lo peor es que ni siquiera el fantasma logra asustar.
Solo provoca ganas de desaparecer.
Mi puntuación: 2,22/10.

Dirigido por María Ripoll:

Ficha: En este enlace.
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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