

Palmarés, experiencias y comentarios de holasoyramon
Festival de Málaga 29 (2026) – #29FestivalMálaga – @festivalmalaga
He estado asistiendo al Festival de Málaga desde 2014. Siempre acreditado por El Heraldo del Henares, un medio de referencia en Guadalajara y el Corredor del Henares.
Y, si la memoria no me falla (que a estas alturas del festival empieza a comportarse como un actor secundario de drama indie), no he faltado ni un solo año. Incluso en el año de la pandemia, cuando el festival se celebró en agosto, allí estaba también, pasando calor y viendo cine.
Este fue el primer gran festival al que acudí. Antes había estado en el Fescigu y en algún festival madrileño, pero Málaga fue el lugar donde realmente descubrí cómo funciona este maravilloso y caótico ecosistema que son los festivales de cine. Aquí aprendí cómo se organizan, cómo se ven películas desde las ocho y media de la mañana y cómo sobrevives a base de cafés, bocadillos y conversaciones cinéfilas.
El Festival de Málaga siempre me ha acogido con los brazos abiertos. Aquí he hecho grandes amigos. En los primeros años conté con la amistad de José María Tenea, uno de los grandes personajes de la cultura malagueña. Después llegaron otros nombres imprescindibles en mis días festivaleros: Ricardo, Pepe… y mi padrino en la Academia de Cine, Carlos Taillefer.
También me ha regalado la amistad de Fernando Méndez-Leite, director de la Academia de Cine, moderador habitual de las ruedas de prensa del festival y uno de esos tipos que llevan décadas respirando cine. Sus ruedas de prensa son siempre un pequeño espectáculo, con ese humor suyo que convierte cualquier sesión matinal en algo más llevadero.

Un festival sin “la gran película”, pero con mucho nivel
Antes de entrar en el palmarés conviene hacer balance.
Quizá este año no ha habido esa gran película que genera unanimidad, como ocurrió con Sorda el año pasado o con títulos que marcaron otras ediciones como Cinco lobitos, Alcarràs o 20.000 especies de abejas.
Pero eso no significa que el nivel haya sido bajo. Ni mucho menos.
Ha habido muchas películas buenas. En la sección iberoamericana destacaron títulos como Hangar Rojo, Ángeles o El jardín que soñamos. Y en la sección española hubo trabajos muy interesantes como Yo no moriré de amor, Iván & Hadoum, Mi querida señorita o Corredora.
La rutina del festival ya la tengo muy aprendida: dos películas por la mañana, dos por la tarde. Las matinales suelen ser de Sección Oficial y después llega la rueda de prensa, donde Fernando Méndez-Leite ejerce de maestro de ceremonias.
Una de las grandes virtudes del Festival de Málaga es su cercanía. Aquí es muy fácil cruzarte con actores o directores por la calle, charlar un rato o intercambiar impresiones. Es un festival muy humano.
Durante el festival, por ejemplo, coincidimos charlando con Carmen Maura, protagonista de la película inaugural, La calle Málaga. Ese tipo de encuentros espontáneos forman parte del encanto del festival.
Al día siguiente me encontré con José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián, y comentábamos precisamente esa diferencia. Él contaba que cuando Carmen Maura recibió la Concha de Oro honorífica en San Sebastián, tuvieron que ponerle dos escoltas durante todo el día.
En cambio en Málaga todo es mucho más cercano, mucho más natural. Aquí el divismo se queda en casa.
El palmarés del Festival de Málaga 2026
El Festival de Málaga reparte una cantidad considerable de premios: secciones como ZonaZine, Panorama, Mosaico, Documentales, cortometrajes… y una larga lista de galardones paralelos.
Pero vamos a centrarnos en lo verdaderamente importante: la Sección Oficial.
Biznaga de Oro – Mejor película española
La Biznaga de Oro fue para Yo no moriré de amor, dirigida por Marta Matute.
Una película que gustó muchísimo durante el festival y que además obtuvo el Premio Feroz Puerta Oscura, concedido por la Asociación de Informadores Cinematográficos de España.
La historia aborda el drama de una demencia presenil que afecta a una madre. La película sigue el proceso de deterioro desde el punto de vista de su hija adolescente, mientras la familia intenta afrontar el cuidado de la enferma.
Es una película muy bien contada, profundamente humana, que además bebe de experiencias personales de la propia directora, que ha vivido de cerca esta enfermedad en su familia.

Biznaga de Oro – Mejor película iberoamericana
El premio recayó en El jardín que soñamos, dirigida por Joaquín del Paso.
La película narra el viaje de una familia migrante que intenta llegar a Estados Unidos y que queda atrapada en México, trabajando para una industria maderera que impone condiciones imposibles.
El contraste entre la belleza natural de los bosques —donde aparece la mariposa monarca— y la crueldad humana es uno de los grandes aciertos del film. Además, está magníficamente fotografiada.
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Biznaga de Plata – Premio Especial del Jurado
El premio especial fue para Iván & Hadoum, de Ian de la Rosa.
Una historia de amor queer ambientada en Almería, en ese paisaje de invernaderos bajo plástico que ya de por sí tiene algo de distopía.
La película aborda racismo, clasismo y represión social en un entorno bastante asfixiante.

Mejor dirección
La Biznaga de Plata a la mejor dirección fue también para Joaquín del Paso por El jardín que soñamos.
Personalmente no soy muy partidario de que una película se lleve mejor película y mejor dirección al mismo tiempo. Siempre me parece más interesante repartir los premios.
Interpretaciones
La Biznaga de Plata a la mejor interpretación femenina fue para Julia Mascort por Yo no moriré de amor, con una interpretación realmente impresionante.
El jurado otorgó además una mención especial a Ángeles Pradal por Ángeles, donde interpreta a una niña de 12 años que vive en la calle en una gran ciudad argentina.
En el apartado masculino, la interpretación protagonista fue para Nicolás Zárate por Hangar Rojo, una actuación enorme como capitán del ejército chileno durante el golpe de Estado.
Una interpretación muy poderosa y además con una caracterización impresionante: verlo en la rueda de prensa y compararlo con el personaje era casi como ver a dos personas distintas.

Actores de reparto
La mejor actriz de reparto fue María Magdalena Sanizo por La hija del cóndor, una película que, lamentablemente, no pude ver.
Esto pasa siempre en los festivales. Málaga proyecta más de 200 películas, así que elegir qué ver es casi una ruleta rusa cinéfila. A veces aciertas… y otras veces te pierdes joyas.
El premio al mejor actor de reparto fue para Tomás del Estal por Yo no moriré de amor. Su interpretación es extraordinaria: un hombre devastado por la enfermedad de su esposa y completamente superado por la situación.

Guion, fotografía y montaje
El premio al mejor guion fue para Ian de la Rosa por Iván & Hadoum.
La mejor fotografía fue para El jardín que soñamos, un premio totalmente merecido teniendo en cuenta el extraordinario trabajo visual rodado en exteriores.
El premio al mejor montaje fue para Hangar Rojo, una de las películas que más gustaron durante el festival.
La película que conquistó a la crítica
Aunque no se llevó los premios principales, Hangar Rojo fue una de las grandes sensaciones del festival.
La historia sigue a un capitán del ejército chileno durante el golpe de Estado. Un hombre íntegro que intenta mantenerse fiel a sus principios mientras el mundo a su alrededor se desmorona.
La película ganó el premio del jurado de la crítica y dejó una impresión enorme en muchos espectadores.
Epílogo festivalero
Y poco más que añadir.
Han sido nueve días de cine, cafés, conversaciones, carreras entre salas y ese cansancio feliz que solo te dan los festivales.
El Festival de Málaga sigue siendo un lugar especial: cercano, humano, lleno de cine y de gente apasionada por el cine.
Nos vemos el año que viene.
Y, como siempre…
Nos vemos en el cine. 🎬
Os copio el Palmarés completo:
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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