Águilas de El Cairo – Eagles of the Republic – 2025 – Tarik Saleh – #YoVoyAlCine

 

 

 

 

 

 

 

Cutrecomentario de Ramón:

 

“Propaganda, focos y faraones: cuando el régimen te encarga el biopic y tú solo querías cobrar el caché”

 

Tarik Saleh es un cineasta sueco de origen egipcio que lleva años metiendo el bisturí en las tripas del poder en Egipto.

 

Antes de esta película ya había firmado El Cairo confidencial (2017) y  Conspiración en El Cairo (2022), formando con esta nueva obra el cierre de su llamada trilogía cairota.

 

Además de dirigir, escribe sus películas, y aquí vuelve a su terreno favorito: corrupción, paranoia política y personajes atrapados en una maquinaria que los mastica sin pestañear.

 

 

Cutrecomentario

 

Águilas de El Cairo —título español de Eagles of the Republic— es una de esas películas que entran como thriller, siguen como sátira política y acaban siendo una disección bastante afilada de cómo funciona el poder cuando no necesita disimular demasiado.

 

La película, una coproducción europea encabezada por Suecia y rodada en árabe egipcio, sigue a George Fahmy, una superestrella del cine egipcio interpretada por Fares Fares, al que el régimen empuja a protagonizar una superproducción destinada a glorificar al presidente.

Vamos, propaganda con presupuesto y maquillaje.

 

La gracia de la película está en que no habla solo de cine dentro del cine, sino de algo bastante más turbio: de cómo la imagen pública se fabrica, se pule y se vende como si fuera verdad revelada.

 

Si el presidente real no resulta precisamente fotogénico, no pasa nada: se coloca delante a un actor famoso, alto, guapo y venerado por el público, y ya tienes el mito servido en bandeja.

 

El truco es viejo, pero funciona.

 

Y Saleh lo cuenta con bastante mala leche.

 

Varias críticas han destacado precisamente ese tono de sátira mordaz sobre la manipulación del poder y la construcción del relato oficial. 

 

Lo mejor de la película es esa sensación de mecanismo cerrado, de país gobernado por resortes invisibles donde todo está pensado para controlar no solo lo que pasa, sino también lo que se cuenta sobre lo que pasa.

Ahí Tarik Saleh se mueve como pez en el Nilo.

 

La película entretiene, sí, pero sobre todo deja una idea bastante incómoda: en los regímenes duros, la propaganda no es un adorno, es parte del motor. 

 

Y luego está el reparto.

Fares Fares sostiene el invento con mucha presencia, porque el personaje necesita carisma y miedo al mismo tiempo.

En cuanto a Lyna Khoudri, actriz con una carrera ya muy seria a sus espaldas, aquí da un poco la impresión de estar infrautilizada: está, luce y aporta presencia, pero el guion no le da todo el juego que podría haberle dado. Y da un poco de rabia, la verdad, porque material había. 

 

Una película política, elegante y venenosa, muy entretenida, que usa el cine para hablar de algo bastante más grande que el cine.

O dicho de otro modo: aquí no se rueda una película, aquí se fabrica un país de cartón piedra.

Y eso da bastante más miedo que un monstruo de Hollywood.

 

Mi puntuación: 7,55/10.

 

 

 

Dirigido por Tarik Saleh:

 

Ficha: En este enlace.

 

 

Otros posts relacionados

 

 

Muchos besos y muchas gracias.

¡Nos vemos en el cine!

 

 

 

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

 

 

Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.

 

Deja un Comentario

MENÚ DEL BLOG

 

Archivo:
  • 2026
  • 2025
  • 2024
  • 2023
  • 2022
  • 2021
  • 2020
  • 2019
  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • Categorías: