Donostia 2026: 44 películas después y seguimos respirando – Festival de San Sebastián 2026 – #74SSIFF – @sansebastianfes

 

 

 

 

 

 

Donostia 2026: 44 películas después y seguimos respirando

Balance personal de la 74.ª edición del Festival de San Sebastián

Ramón Bernadó

Gala de clausura y palmarés de la 74.ª edición del Festival de San Sebastián
Gala de clausura y palmarés de la 74.ª edición. © Festival de San Sebastián.

Antes de hablar de películas, premios, estrellas y bocadillos, quiero agradecer a El Heraldo del Henares que siga siendo el medio con el que me acredito en el Festival de San Sebastián. Sin ese respaldo, estas nueve jornadas de cine, carreras entre salas y madrugones para escribir no serían posibles.

La 74.ª edición se celebró del 18 al 26 de septiembre y volvió a confirmar algo que a veces olvidamos: este es el gran festival de cine de España. He visto 44 películas, toda la Sección Oficial y una buena parte de Perlak. He dormido poco, he comido bastante bocadillo y he salido muy contento.

La media ha sido excelente. También ha habido algún engendro de los que invitan a revisar las condiciones de la acreditación, pero el nivel general, el público, las salas llenas y el ambiente entre críticos han sido magníficos.

 

Mucho cine, algún crimen y un debut sobresaliente

Mi gran película del festival ha sido El debut, de Jesse Eisenberg. Una película musical sobre la transformación personal y sobre el trabajo del actor, con una Julianne Moore desatada y un Paul Giamatti estupendo como director teatral. A mí los musicales me entusiasman. Cuando además hablan de la interpretación sin ponerse estupendos, ya me tienen ganado.

Julianne Moore en El debut

Fotograma de El debut. Imagen facilitada por el Festival de San Sebastián.

 

La película recibió el sábado por la mañana el Premio Feroz Zinemaldia 2026, concedido por los críticos de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España acreditados en el certamen. Paz Vega entregó la medalla a Miguel Morales, director de Wanda Vision y distribuidor español del filme.

Yo voté por El debut. Pensaba que la favorita entre mis compañeros sería Markens grøde / Growth of the Soil, así que el resultado me produjo una alegría considerable. Uno no suele acertar ni la quiniela del bar y, de pronto, acierta un Feroz.

También me entusiasmó Mis muertos tristes, de Pablo Larraín. Yo la vi como una película de 187 minutos y luego me explicaron que era una miniserie. Lo importante es que funciona: mezcla fantasmas, drama familiar y cine social con el estilo reconocible de Larraín. Mercedes Morán y Dolores Fonzi están magníficas. Lamentablemente, se fue de vacío.

Otra sorpresa estupenda fue Bajañí, de Fernando Trueba. El eje es Niño Josele y su guitarra, que dialoga con Caetano Veloso, Ron Carter, Rubén Blades, Kenny Barron y Marisa Monte. Flamenco, jazz y música brasileña unidos con una naturalidad emocionante. Una película musical extraordinaria, emotiva y llena de vida.

Me gustó muchísimo Muyou no hito / In My Father’s Room, de Maha Harada. Una joven que trabaja en un museo de arte contemporáneo descubre, después de su muerte, quién fue realmente su padre: un hombre sutil, enamorado de la belleza y de las palabras. La película avanza despacio, con una serenidad casi religiosa. No pide paciencia; la recompensa.

En El mal padre, de Roberto Bueso, hay una interpretación soberbia de Eduard Fernández. Yo le habría dado el premio. La película es demasiado teatral, pero su retrato de ese escritor enfermo que reúne a sus hijos por Navidad está sostenido por un actor colosal.

Y después está Markens grøde / Growth of the Soil, de Hans Petter Moland: 155 minutos de tierra, nieve, montañas y seres humanos puestos a prueba. Una especie de La casa de la pradera, pero sin ñoñerías. Muy de festival, muy larga y muy buena. El premio a la fotografía de Oskar Dahlsbakken era indiscutible.

Fotograma de Markens grøde Growth of the Soil

Fotograma de Markens grøde / Growth of the Soil. Imagen facilitada por el Festival de San Sebastián.

 

Por supuesto, no todo ha sido felicidad. Succederà questa notte / Sucederá esta noche, de Nanni Moretti, me pareció insoportable.

Bian jing / Border, de Ah Biao, obtuvo después el Premio Especial del Jurado, pero a mí me produjo la emoción de una piedra mojada. Le puse un cero patatero.

Y la miniserie documental Más allá de la sociedad, producida por J. A. Bayona, me pareció un auténtico horror.

Aun así, el saldo es muy positivo. Hemos visto mucho cine bueno. Que luego el jurado y yo no veamos la misma película forma parte del espectáculo.

 

Una gala sin lentejuelas y Mike Leigh llevándose la vajilla

Las galas del Festival de San Sebastián son austeras. Loreto Mauleón y Fernando Guallar presentaron una clausura sin números musicales ni fuegos artificiales: se leen los premios, se recogen, se pronuncian los discursos y a otra cosa.

Hubo un buen vídeo resumen de la edición y un pequeño homenaje final a José Luis Rebordinos que, a mí, me supo a poco.

Rebordinos dirige el Festival desde 2011 y dejará el cargo a finales de 2026. Su sucesora será Maialen Beloki. Es el único director que yo he conocido aquí: cercano, amable, siempre en la puerta de las proyecciones y dispuesto a hablar con el público y la prensa. Mi amigo Ricardo y yo pudimos charlar unos minutos con él antes de Les Misérables / Los miserables. Un hombre entrañable que merecía una despedida más generosa.

La Concha de Oro fue para Tender Loving Care, de Mike Leigh. Además, Leigh recibió el premio al mejor guion y Kate O’Flynn compartió la Concha de Plata a la mejor interpretación protagonista con Asta Kamma August por Markens grøde / Growth of the Soil. Tres premios para la misma película. Soy poco partidario de que los jurados concentren la vajilla: repartir permite iluminar más obras.

Tender Loving Care es una buena película, emotiva y muy teatral, sobre la amistad femenina, la decadencia, la familia y los cuidados. No necesita convertir la amistad en romance para darle valor. También tiene algo de homenaje de despedida: Leigh, afectado por una enfermedad que limita su movilidad, ha explicado que es muy probable que sea su última película.

Mike Leigh lleva más de medio siglo observando a la sociedad británica sin anestesia y con una enorme confianza en sus actores. Entre sus títulos imprescindibles están Naked, Secretos y mentiras, El secreto de Vera Drake y Mr. Turner. Si esta es de verdad su despedida, se marcha con una Concha bajo el brazo y media vajilla en la maleta.

 

El jurado oficial estuvo presidido por Ira Sachs y lo completaron Genki Kawamura, Catherine Paillé, Alice Braga, Patricia López Arnaiz, Bill Skarsgård y Mike Goodridge.

Precisamente López Arnaiz presentó fuera de concurso Sacamantecas, donde se transforma en una mujer de armas tomar dentro de un thriller ambientado en la Tercera Guerra Carlista. De tía beata en Los domingos, ganadora hace un año, a tía arisca en esta película sobre el primer asesino y violador en serie español.

El Premio Especial del Jurado para Bian jing / Border nos dejó a muchos boquiabiertos. El jurado habló de audacia formal y de un nuevo talento. Yo vi personajes hieráticos, casi ningún diálogo y una película horrorosa. El pluralismo es esto: unos entregan un premio y otros buscamos la salida de emergencia.

 

Amanda Kernell obtuvo la Concha de Plata a la mejor dirección por Garrat du váimmu / Brace Your Heart. Una excelente película sobre una ganadera de alces.

Javier Cámara recibió la de mejor interpretación de reparto por 5 minutos más, una apuesta poco habitual en la Sección Oficial: fantasía, humor, terror y algún momento gore. Cámara estuvo agradecido y simpatiquísimo; además acababa de ser nominado al Emmy Internacional por Yakarta, serie que vi completa el año pasado en Valladolid.

 

 

La fotografía de Markens grøde / Growth of the Soil recibió el premio que merecía.

 

 

Y la gran alegría popular fue La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, Premio del Público Ciudad de Donostia / San Sebastián con una puntuación de 9,40.

Fotograma de La bola negraFotograma de La bola negra. Imagen facilitada por el Festival de San Sebastián.

 

El público se entregó a la película. Las salas estaban llenas y conseguir entrada fue casi otra competición oficial.

En la rueda de prensa alguien les pidió: «Traednos el Óscar». Yo mejoré la petición: «Traednos muchos Óscar». Me miraron sonriendo y prometieron hacer lo posible. La película emociona, está magníficamente contada y merece una larga vida.

 

Estrellas en la Concha

La cantidad de cineastas e intérpretes que pasó este año por Donostia fue inmensa.

Ricardo Darín protagonizó el cartel oficial de la edición. No recibió el Premio Donostia de 2026 —lo había recibido ya en 2017—, pero volvió a demostrar que es uno de los rostros más queridos del Festival.

Invitados de la 74.ª edición del Festival de San Sebastián

Algunos de los rostros de la 74.ª edición. © Festival de San Sebastián.

 

Los Premios Donostia fueron para Naomi Watts y Werner Herzog.

Watts presentó The Housewife / La esposa perfecta, donde interpreta a una antigua nazi escondida en Estados Unidos bajo la identidad de un ama de casa perfecta. La película tiene aire de telefilme y me pareció bastante regulera, pero ella está estupenda. En su discurso recordó a David Lynch y la oportunidad que le dio en Mulholland Drive.

Werner Herzog ha construido durante seis décadas una filmografía obsesionada con los soñadores, la naturaleza extrema y los seres humanos empeñados en hacer lo imposible.

Ahí están Aguirre, la cólera de Dios, El enigma de Kaspar Hauser, Fitzcarraldo, Grizzly Man y La cueva de los sueños olvidados.

Un cineasta al que una montaña nunca le pareció un argumento suficiente para no pasar un barco por encima.

Pero la gran estrella fue Brad Pitt, que presentó Heart of the Beast / En el corazón de la bestia.

Una especie de Rambo en Alaska con perrete. La película es bastante regulera; Pitt, en cambio, estuvo magnífico como estrella: cercano, sonriente y con un aspecto insultantemente joven.

La rueda de prensa exigió reserva previa, algo excepcional, y después pasó cerca de una hora firmando autógrafos y haciéndose fotos.

Brad Pitt durante la presentación de Heart of the Beast

Brad Pitt durante la presentación de Heart of the Beast. ©SSIFF – Iñaki Luis.

 

También estuvieron Marion Cotillard con 7h40 ce matin-là / Milo; Orlando Bloom; Penélope Cruz por partida doble; Dolores Fonzi y Mercedes Morán con Mis muertos tristes; Noémie Merlant; Rami Malek; Lena Olin; Nahuel Pérez Biscayart; Marcelo Subiotto; Pawel Pawlikowski; y Martin McDonagh, cuya Wild Horse Nine resultó muy divertida.

Un festival de clase A necesita buen cine, pero tampoco le vienen mal unos cuantos rostros capaces de detener el tráfico. Este año hubo para montar tres alfombras rojas y aún sobraba reparto.

 

 

Cuarenta y cuatro películas, bocadillos y cinco horas de sueño

En lo personal, ha sido uno de mis mejores festivales.

La primera razón fue la programación: vi las 44 películas previstas y toda la Sección Oficial.

Otros años siempre se queda alguna fuera. Verlas todas permite comprender mejor el panorama y, de paso, discutir el palmarés con conocimiento de causa.

Esa decisión me llevó a dos películas de animación que quizá habría dejado escapar: Le corset / Iron Boy, de Louis Clichy, sobre un niño de granja obligado a llevar un corsé metálico y a descubrir otra vida; y Tangles, de Leah Nelson, donde una hija aparca su carrera para cuidar a su madre con alzhéimer. Dos películas magníficas que justifican por sí solas salirse del camino más obvio.

Fotograma de la película de animación Tangles

Fotograma de Tangles. Imagen facilitada por el Festival de San Sebastián.

 

También fue un acierto dedicar buena parte del tiempo a Perlak, la sección que recoge películas ya presentadas en Cannes, Venecia, Berlín o Sundance.

Es una manera estupenda de completar el mapa del año sin necesitar bilocación, una capacidad que todavía no concede la acreditación.

La otra gran decisión fue que ninguna película terminara después de las once de la noche.

Me levanto a las cinco y media para escribir las críticas del día anterior.

Si salgo del cine a la una, al amanecer ya no soy crítico: soy un extra de La noche de los muertos vivientes. Acostarme pronto ha sido un auténtico acierto.

Donostia es también el festival del reencuentro. Periodistas y críticos de todo el país coincidimos en pasillos, colas, ruedas de prensa y bares. A veces te cruzas con alguien el último día y descubres que llevaba allí desde el primero. La programación tiene esas cosas: une mucho, pero distribuye a cada uno por una sala distinta.

He disfrutado de la compañía de amigos muy especiales. No citaré nombres para no cometer la imprudencia de olvidar a nadie.

Sí quiero mencionar a mi amiga Miriam, compañera de universidad desde 1975. Más de cincuenta años de amistad y todavía acepta comer conmigo entre dos proyecciones, que ya es una prueba de cariño bastante concluyente.

Y he confirmado algo importante: comer barato en Donostia es posible. Hay que abrazar el bocadillo como género cinematográfico. Juantxo, Danena y El Quinto Pino ofrecen bocadillos excelentes y están muy cerca unos de otros.

También comí un par de días en un hogar del jubilado, con un menú de supervivencia por unos catorce euros. No era alta cocina vasca, pero cumplía su misión sin exigir una hipoteca.

 

 

 

Han quedado también los zuritos, las cañas, los paseos y una ciudad maravillosa.

Donostia permite ir de una sala a otra caminando junto al mar. Si uno se descuida, una ola puede añadir un efecto especial gratuito. Salvo la lluvia del primer día, el tiempo fue magnífico, incluso caluroso a mediodía.

 

 

He sobrevivido bien, he sido responsable y he publicado cada mañana los comentarios de lo visto el día anterior. Me lo he pasado estupendamente. Eso, después de 44 películas, no es una conclusión menor.

Gracias a esRadio Guadalajara, Alcarria Televisión, Nueva Alcarria, GuadaTV Media, El Heraldo del Henares, LaCartelera.com y, por supuesto, a HolaSoyRamon.com por apoyar mi trabajo.

Y gracias al Festival de San Sebastián por seguir siendo una cita magnífica con el cine.

Que dure muchos años. Y que los bocadillos aguanten el ritmo.

 

 

Fuentes de comprobación y material gráfico

Las imágenes proceden de la web y la fototeca del Festival de San Sebastián. Las fotografías acreditadas del archivo oficial están publicadas bajo licencia CC BY-NC 4.0, salvo indicación expresa distinta en la propia ficha.

 

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Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

 

 

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