

Cutrecomentario de Ramón:
Lo que devora a Gilbert Grape
Uno de los mayores atractivos de ¿A quién ama Gilbert Grape? es contemplar a sus protagonistas más de treinta años atrás.
Ahí están un jovencísimo Leonardo DiCaprio, Juliette Lewis y Johnny Depp, mucho antes de convertirse en las estrellas que hoy conocemos.
Tampoco eran completos desconocidos. Depp ya había protagonizado Eduardo Manostijeras y Lewis había sido nominada al Óscar por El cabo del miedo. Pero aún no habían alcanzado esa dimensión casi mitológica que adquirirían después.
Johnny Depp sostiene la película con una interpretación contenida, mesurada y melancólica. Nada que ver con el despliegue de aspavientos y rímel de Jack Sparrow, personaje que años después marcaría su carrera.
Aquí es Gilbert Grape, un muchacho atrapado en Endora, un pueblo de la América profunda donde todo el mundo se conoce, todos saben demasiado de los demás y la convivencia se parece más bien a una resignada cohabitación.
Gilbert también está encerrado dentro de su propia familia.
Su madre, Bonnie, interpretada maravillosamente por Darlene Cates, apenas puede moverse debido a su obesidad mórbida.
Su hermano Arnie presenta una discapacidad intelectual que la película no diagnostica de forma concreta y necesita una vigilancia constante.
Y la casa familiar se está cayendo literalmente.
La vivienda es el reflejo físico de esa familia: pesada, inmóvil, deteriorada y a punto de venirse abajo. Gilbert intenta apuntalar las vigas de la misma manera que intenta sostener a los suyos.
Pero él también se está hundiendo.
Su relación con Betty Carver, la mujer casada interpretada por Mary Steenburgen, es una vía de escape tan clandestina como peculiar. Ella manda a sus hijos a jugar al jardín mientras se cepilla al muchacho que le lleva la compra.
La América profunda tiene sus costumbres.
Con Arnie, Gilbert mantiene una relación llena de cariño, responsabilidad y agotamiento. Leonardo DiCaprio ofrece una interpretación extraordinaria, aunque el personaje resulta absolutamente extenuante.
Arnie no para. Corre, grita, trepa y pone a prueba la paciencia de todos hasta conseguir que también el espectador necesite un rato de silencio.
Que resulte tan cargante demuestra, precisamente, lo bien interpretado que está.
El contrapunto luminoso es Becky, la joven viajera encarnada por Juliette Lewis. Recorre el país con su abuela en una caravana y representa todo aquello que Gilbert contempla desde lejos: movimiento, libertad y la posibilidad de vivir otra vida.
Muchos años antes de Nomadland, Lasse Hallström ya mostraba esa América nómada que atraviesa el país mientras otros permanecen clavados al mismo sofá, a la misma casa y al mismo pueblo.
Juliette Lewis posee una frescura maravillosa. No llega para rescatar a Gilbert como una princesa de cuento, sino para recordarle que existe un mundo más allá de Endora.
También resulta emocionante Darlene Cates como esa madre avergonzada de su cuerpo. No quiere conocer a Becky porque teme la mirada ajena y sabe que, antes de ver a la persona, muchos solo contemplarán su volumen.
La película no se burla de ella. La observa con ternura, dolor y una dignidad que termina convirtiéndola en uno de sus personajes más conmovedores.
Alerta: spoilers
Para que Gilbert pueda comenzar otra vida no basta con abrir una puerta.
Tiene que romper con todo, incluso quemar aquello que lo mantenía encerrado.
¿A quién ama Gilbert Grape? habla de la opresión familiar, del peso de las responsabilidades y de esas esperanzas que van quedando sepultadas bajo las obligaciones cotidianas.
Es triste, pero también esperanzadora.
Una película muy bonita.
Y bonita de verdad, no de esas que te persiguen con un violín hasta obligarte a llorar.
Un sueco en la América profunda
El director sueco Lasse Hallström alcanzó reconocimiento internacional con Mi vida como un perro, que le proporcionó su primera nominación al Óscar como director.
Después rodaría títulos como Las normas de la casa de la sidra, Chocolat, Siempre a tu lado, Hachiko y La pesca del salmón en Yemen.
Su cine suele interesarse por personajes desplazados, familias imperfectas y pequeños mundos emocionales.
Por Las normas de la casa de la sidra recibió su segunda nominación al Óscar a la mejor dirección.
Leonardo DiCaprio obtuvo por Arnie la primera nominación al Óscar de su carrera y también fue candidato al Globo de Oro como actor de reparto. Además, ganó el premio del National Board of Review en esa categoría.
La película se estrenó de manera limitada en Estados Unidos el 17 de diciembre de 1993.
Wilder Cinema la recuperó en España dentro de su programación de clásicos, del 31 de agosto al 4 de septiembre de 2026.
Mi puntuación: 7,68/10.

Dirigido por Lasse Hallström:

Ficha: En este enlace.
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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