


Cutrecomentario de Ramón:
La misma cena, pero recalentada
He releído la crítica que escribí en 2020 sobre Sentimental, de Cesc Gay, y la conclusión resulta inevitable: aquella película me entusiasmó bastante más que esta nueva versión estadounidense.
La invitación no está mal.
Es una película muy teatral, construida principalmente con cuatro actores, un salón y una conversación que comienza con educación y termina levantando las alfombras del matrimonio.
Seth Rogen y Olivia Wilde forman una pareja sumida en la rutina, el silencio y una crisis que llevan tiempo disimulando.
La llegada de sus vecinos, interpretados por Penélope Cruz y Edward Norton, introduce una relación aparentemente más feliz, sexualmente más libre y bastante menos preocupada por los convencionalismos sociales.
Esa pareja funciona como un espejo.
Su complicidad deja al descubierto las frustraciones, los reproches y la falta de comunicación de los protagonistas.
Los diálogos son divertidos, los actores están estupendos y la película mantiene un buen ritmo.
Todo funciona. Pero no termina de entusiasmar.
Tal vez sea porque Alberto San Juan y Javier Cámara estaban extraordinarios en Sentimental.
Incluso mejores que Edward Norton y Seth Rogen.
Sí, lo he dicho. Ya pueden ir retirándome el pasaporte hollywoodiense que nunca tuve.
El problema no es que una obra teatral llegue al cine.
Hay películas magníficas nacidas sobre un escenario.
El problema aparece cuando la adaptación no consigue desprenderse del todo de su naturaleza teatral.
Aquí Olivia Wilde mueve la cámara, sostiene el ritmo y dirige bien a sus intérpretes, pero la película nunca termina de levantar el vuelo.
Y es inevitable compararla con Sentimental, adaptación de la obra Los vecinos de arriba.
La película de Cesc Gay tenía una acidez, una naturalidad y una capacidad para incomodar que esta versión más pulida no alcanza.
Por cierto, Penélope Cruz, aunque le saque casi diez años a Olivia Wilde, está muchísimo mejor en pantalla.
La cámara no pide el DNI: se limita a reconocer la presencia.
Una película entretenida, bien interpretada y con buenos diálogos, pero que llega después de que ya nos hubieran servido esta misma cena con bastante más sabor.
Sobre Olivia Wilde
Olivia Wilde afronta con La invitación su tercer largometraje como directora, después de Súper empollonas (Booksmart, 2019) y No te preocupes querida (Don’t Worry Darling, 2022).
Súper empollonas obtuvo el Independent Spirit a la mejor ópera prima, mientras que No te preocupes querida también pasó por Perlak, en 2022.
La invitación, presentada previamente en Sundance 2026, supone su regreso al Festival de San Sebastián como directora y protagonista.
El guion es de Will McCormack y Rashida Jones y adapta la obra Los vecinos de arriba, de Cesc Gay, llevada por el propio autor al cine en Sentimental.
Mi puntuación: 6,77/10.

Ficha: En este enlace.

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Crítico de Cine de El Heraldo del Henares