

Cutrecomentario de Ramón:
El amor que permanece: divorciarse en Islandia, con cuatro estaciones, vino de más y gemelos desatados.
Hlynur Pálmason es uno de los nombres clave del cine islandés actual.
Autor de un cine muy físico, muy naturalista y muy de observar.
Le interesa más el tiempo, los gestos y los silencios que el drama subrayado.
Vamos, que no tiene prisa… y sabe perfectamente lo que hace.
La cosa no funciona. Nunca acaba de funcionar. Anna y Magnus, recién separados, se reúnen con sus tres hijos en la aldea rural donde viven con la madre. Y ahí, mientras pasan las cuatro estaciones, asistimos a la desintegración tranquila pero imparable de una relación.
Escenas cotidianas, pequeñas, casi domésticas, como si capturarlas pudiera salvarlas del olvido en un álbum familiar imaginario.
El amor que permanece es una película sencilla desde el punto de vista narrativo, muy costumbrista, muy de observar cómo respiran los personajes.
A veces es ridícula, a veces simpática y otras simplemente incómoda, como la vida misma.
Todos los personajes tienen su personalidad bien definida.
Hay momentos claramente cómicos y otros donde el drama asoma sin avisar.
En algunos pasajes, esa pareja rota recuerda inevitablemente al cine de Bergman (sí, ese).
Y en otros, la comicidad la ponen esos dos gemelos tipo Zip y Zape, que llevan la película a situaciones grotescas y realmente divertidas.
Muy interesante también cómo retrata el mundo del arte: los tratantes, el desprecio hacia el artista que intenta ser original y esa escena gloriosa —y dolorosa— del marchante defendiendo beber más de un litro de vino al día. Absolutamente ridícula. Tú sufres exactamente la misma incomodidad que la protagonista.
Y ojo a la protagonista: Saga Garðarsdóttir, nombre complicado donde los haya, está estupenda. Tiene presencia, verdad y muchísima naturalidad. Para mí, una joya del cine islandés actual… y de las que prometen quedarse.
El amor que permanece es pequeña, irregular a ratos, pero muy honesta, a veces muy divertida y otras dolorosamente reconocible. Como el amor cuando ya no sabe muy bien qué hacer para seguir existiendo.
Mi puntuación: 7,67/10.

Dirigido por Hlynur Pálmason:

Ficha: En este enlace.
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Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
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