

Cutrecomentario de Ramón:
“Kraken: mucho libro negro, pero el guion en blanco”
Manuel Sanabria y Joaquín Llamas dirigen a cuatro manos este thriller español basado en la novela homónima de Eva García Sáenz de Urturi, cuarta entrega del universo Kraken.
Sanabria tiene amplia trayectoria en televisión y series como La pecera de Eva, Impares o Frágiles; Llamas también viene de una larga carrera televisiva.
Aquí intentan llevar al cine un material de misterio, pasado familiar, libros rarísimos y asesinatos con solemnidad de biblioteca donde nadie se atreve a toser.
En cuanto a premios, no constan grandes galardones ni nominaciones cinematográficas relevantes hasta la fecha. La película sí pasó por el Festival de Málaga 2026 y llegó a los cines españoles el 24 de abril de 2026, distribuida por Vértice 360.
Kraken: El libro negro de las horas se mueve en dos tiempos y alrededor de dos personajes: Unai López de Ayala, alias Kraken, interpretado por Alejo Sauras, e Ítaca Expósito, con Aitziber Luma como Ítaca joven y Natalia Millán en su versión adulta. O sea, dos tramas, dos épocas y la promesa de que todo acabará encajando. Promesa, digo. Cumplirse, cumplirse… ya tal.
Unai es un exinspector y perfilador criminal, uno de esos tipos listos que miran una mancha en la pared y deducen que el asesino desayunó churros. Investiga entre Vitoria y Madrid junto a Esti, interpretada por Maggie Civantos, y Mencía, inspectora de patrimonio a la que da vida Natalia Rodríguez, aquí con un look casi albino que parece pedir su propia subtrama.
La película tiene cosas atractivas. Las localizaciones exteriores de Vitoria y Madrid lucen bastante bien: el Barrio de las Letras, el Retiro, la Cuesta de Moyano, la Catedral de Santa María de Vitoria… Todo eso da empaque, aire de thriller culto y postal criminal con tapa dura.
También hay persecuciones, movimiento, misterio bibliográfico y ese aroma a “vamos a montar una saga” que se huele desde la fila siete.
El problema gordo está en el guion. Y cuando falla el guion en un thriller, es como si en una paella falla el arroz: puedes ponerle gambas, azafrán y hasta un cameo de Antonio Banderas, que aquello no levanta.
Los dos asesinatos que sostienen la trama no terminan de resultar convincentes, algunas situaciones se resuelven de manera bastante “porque sí” y todo avanza con más artificio que verdadera tensión.
La historia de Ítaca tampoco acaba de tener la fuerza ni la credibilidad que debería. Y la parte de Kraken, que tendría que ser el motor emocional y policial de la película, se queda coja porque Alejo Sauras no termina de sostener el personaje. Si la idea es levantar una saga policiaca sobre sus hombros, alguien debería revisar el cálculo estructural, porque esto no aguanta ni con cemento armado.
La realización es efectista y no está mal: hay oficio, ritmo visual y una puesta en escena que intenta darle empaque al asunto. Pero el envoltorio no tapa que la historia hace aguas. Mucho libro negro, mucho pasado oscuro, mucho viaje Vitoria-Madrid, pero poca convicción.
Kraken: El libro negro de las horas quiere ser un thriller inquietante, elegante y con vocación de saga, pero se queda en una película fallida, con buenas localizaciones, alguna idea potente y un guion que parece escrito con tinta simpática: al principio promete, pero luego desaparece.
Termino siendo enigmático: hay unas cuantas interpretaciones que son de traca, más que malas, pésimas. Y no cito nombres…
Mi puntuación: 4,75/10.

Dirigido por Manuel Sanabria, Joaquín Llamas:

Ficha: En este enlace.
Otros posts relacionados

Muchos besos y muchas gracias.
¡Nos vemos en el cine!

Chistes y críticas en holasoyramon.com
Crítico de Cine de El Heraldo del Henares
Para poner un comentario:
Hay 3 casillas.
En la superior va tu nombre.
En la segunda, la del medio, pon una dirección de correo electrónico.
La tercera, la de abajo de las tres, puedes dejarla en blanco o poner tu web.