Mi vida es mi vida – 1970 – Bob Rafelson – Taller de Cine de Azuqueca de Henares

.

five-easy-pieces-02

.

Dos aspectos son muy interesantes en esta peli: los personajes y el retrato de la sociedad americana.

 

La trama parece que ocupara un lugar secundario, que solo sea el pretexto para presentar lo dicho.

 

Robert tenía un futuro prometedor como pianista, pero huye de su familia estirada y opresiva.

 

Desea vivir con libertad absoluta, por lo que rechaza el amor de su novia.

 

Su compañero de trabajo en pozos petrolíferos vive en una caravana con su esposa adipta a la pequeña pantalla y su niño. Pasado turbio, inteligencia escasa.

 

Rayette se aleja mucho de ser cultureta, trabaja de camarera y su relación con Robert se distancia mucho de ser productiva.

 

La hermana del protagonista es de lágrima fácil y parece presentar un grave desequilibrio emocional.

 

Su hermano ha dejado de tocar el violín por un problema cervical que parece haber aumentado su gilipollez congénita.

 

La cuñada le pide marcha. ¡Qué mundo éste, el del cuñadismo!

 

El cuidador de su padre es un exmarinero, dedicado al culturismo. Mantiene una relación peculiar con esa familia.

 

El padre víctima de un ictus con el que ha podido hablar desde que padece un grave deterioro cognitivo.

 

Dos autoestopistas animalistas y veganas, enfadadas con el mundo.

 

Amistades con discursos pedantes, soberbios y vacíos en los que las palabras se unen brillantemente para deslumbrar al oyente, más que para decir algo con enjundia.

 

Ya veis que galería de personajes.

 

El retrato de una sociedad de obreros alienados por la televisión y de culturetas llenos de sentimientos de superioridad, pero vacíos sentimentalmente.

 

Con estos personajes ¿para qué queremos mucha trama?

.

.

Mi puntuación: 7,86/10.

.

five-easy-peices

.

Karen_Black_Five_Easy_Pieces_1970

.

Susan Anspach

.

El director Bob Rafelson:

Bob Rafelson

.

 

Muchos besos y muchas gracias.

.

Chistes y críticas en holasoyramon.com

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

Canal de YouTube: HolaSoyRamónVídeos

En Vimeo: vimeo.com/holasoyramon

Podcast de Holasoyramon

.

Un truco para encontrar la crítica de una peli rápidamente:

Pon en Gloogle “hola soy ramon” y el título de la peli.

.

five_easy_pieces-668314422-large

.

.

Tags: , , , , , , , , , ,

2 Comentarios to “Mi vida es mi vida – 1970 – Bob Rafelson – Taller de Cine de Azuqueca de Henares”

  1. Alberto says:

    Gracias Ramón. A mi también me gustó bastante. Como comentaba José, una película sencilla, sin extravagancias narrativas que cuenta muy bien una historia compleja. La fotografía es estupenda, el curso a ratos “Road Movie” me parece muy adecuado y la banda sonora ondulando entre las piezas clásicas a las que alude el título original y las canciones folk encaja perfectamente con la dualidad del protagonista. Creo que Jack Nicholson está fenomenal, como en otras pelis de esos años. Este es el Jack Nicholson que me gusta, después ha derivado hacia una sobreactuación que no me convence. Me encanta Karen Black, para mi uno de los mejores rostros Barbie de lo que conozco del cine, incluyendo ese ligero estrabismo que le añade encanto y que encaja perfectamente con su papel. Lo hace fenomenal, creo que le da el tono perfecto de ternura y asfixiante dependencia que tiene el personaje.
    Volvemos a las tribulaciones de un sujeto, Robert Dupea (Bobby), que vive instalado en la insatisfacción, una insatisfacción que impregna todos los aspectos de su vida y para los que la única solución que encuentra es huir cuando las cosas se le complican emocionalmente. La película empieza con el protagonista huido y termina huyendo una vez más. Creo ver ciertos paralelismos con la película anterior “Mirando hacia atrás con ira”. Una elíptica alusión a traumas de infancia que para el protagonista justifican su cabreo con el mundo y su conducta descreída y desagradable con los demás, sobretodo con la mujeres, posiblemente magnificados por un largo desencuentro con el padre que termina de concretarse, a ojos de espectador, en el emotivo monólogo-conversación que Bobby mantiene con él hacia el final del metraje. Se cuenta (lo comentó José, de hecho, en la introducción) que ese fragmento del guión se debe al propio actor, que quiso así dejar su sello personal en una escena que probablemente tenía algo de autobiográfico. Esto me recuerda otra escena mítica de desencuentro entre padre e hijo. En “Al Este del Eden”, en la escena en la que Cal sufre el menosprecio de su padre por haber ganado dinero aprovechando el conflicto bélico del 45, James Dean se sale del guión y le abraza pausada e intensamente mostrándole el profundo dolor que esto le causaba. La sorpresa de Raymond Massey, que representaba al padre, fue tan real que Elia Kazan consideró la escena perfecta y la incluyó en la película sin realizar más tomas. Una vez más la incomunicación padres e hijos, en este caso más padre e hijo, abordada desde un punto de vista más dramático que en “Taking off”.

    Creo que merece la pena destacar la peculiar relación de los hijos varones con sus padres varones, y la relación de ambos con las mujeres en general. Parece que todo va en el mismo lote y en la película esta bien reflejada, como en la anterior, el significado de ambos roles, masculino y femenino. Aquí no se alegoriza con osos y ardillas, pero no han cambiado mucho las cosas. Personajes masculinos qué están inmersos en los impulsos hedonistas, la violencia y las conductas de riesgo como la del protagonista y su compañero de trabajo en los pozos petrolíferos, o en conductas autoritarias como se deduce era la del padre. Aunque también con un fondo “noble” que no sé si les consigue redimir. Personajes femeninos como la hermana (qué precioso personaje honesto, generoso y sufriente) o la camarera qué son cuidadores y dependientes. Me llamó la atención la ausencia de la madre, a la que no se alude en ningún momento, ni siquiera en el barrido de la cámara por las fotografías de la pared, no está presente en ninguna. Buen acicate para el debate el próximo jueves, máxime en estas fechas. Es verdad que en esos años era cuando se estaba visibilizando los roles de genero tal como hoy ya los conceptuamos.
    No sé cómo encajar las divertidas y surrealistas escenas de las dos chicas que recogen en la carretera. Quizá es una alusión a ese modo de ser americano de clara tendencia sectaria y tarada, propia de los que nacen y crecen en el desarraigo. Una vez más parece que el modo de vida americano es el entorno perfecto para narrar historias de desarraigo y desencuentro.
    Me llamó la atención también la conversación intelectualoide, propia de la familia culta de la que el protagonista ha renegado, cuando todos estaban en la casa del padre. La contraposición entre la señora culta petulante y la novia camarera televisiva es deliberadamente explicita. Aunque banalizada, la disquisición de la intelectual manifestando su escepticismo en cuanto a la capacidad de lo racional para modificar nuestras innatas tendencias me parece muy interesante y probablemente también animará el debate. La otra punta del triángulo está en la pianista que reivindica el poder del amor (curioso que el director y el guionista la saquen de la escena presa de la inseguridad). En fin, otra buena tarde de cine que no dejo de agradecer a los organizadores.

  2. Carlos says:

    Lo mejor que le puede pasar a un cinéfilo es que le descubran un peliculón del que nunca había oído hablar. Eso es lo que pasado a mí viendo Five Easy Pieces.

    Ha sido una gozada: tras este visionado me rindo totalmente al New Hollywood de los años 70.

    El arranque es espectacular (también es cierto que ver estas películas en cine no tiene nada que ver con hacerlo en tu casa por grande que tengas la tele). La fotografía del húngaro László Kovács impresionante. El retrato de dos parejas de perdedores de la clase obrera americana me atrapa por completo.

    Tras una primera media hora electrizante la película da un giro argumental sorprendente que parece que va a echar todo a perder pero la autenticidad de la descripción de sentimientos y de tipos humanos es tal que a pesar de lo rocambolesco que es todo el resultado es casi una obra maestra.

    Jack Nickolson jovencísimo, sobrio, extraordinario. Karen Black y Susan Anspach hacen dos papelones de quitarse el sombrero.

Deja un Comentario

MENÚ DEL BLOG

 

Archivo:
  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • Categorías: