Está claro que Javier Artigas ha hecho esta peli con cuatro duros y mucha voluntad.
Se ha montado una distopía de un país en el que la semilla de VOX ha crecido y florecido. Con cambio climático implantado, racismo institucionalizado, con violencia y odio, pero donde las rancias costumbres se siguen manteniendo con fiestas con Fallera Mayor y Mascletá.
Cuatro amigas se re-encuentran en una casa de pueblo, algunas por obligación y otras por devoción. Se quedan incomunicadas, permitiendo que entre ellas vuelvan a surgir relaciones.
Con solo cinco actores, Artigas analiza formas de ver la vida diferentes, en una situación peculiar y en un mundo en estado de putrefacción.
Me gusta el contraste entre ese pueblo tranquilo y casi desértico y esa ciudad ebullendo en conflictos.
Sus 78 minutos la hacen soportable, con elementos interesantes y con cuatro actrices estupendas (Laura Salcedo, Azucena Abril, María Asensi y Érica Molina) que defienden su papel con valentía y profesionalidad. Enhorabuena a las cuatro.
Una peli de animación en 3D española, que apela a la nostalgia.
Nunca fui muy fan de los Payasos de la Tele, aunque sí me sé todas sus canciones.
Cuando hace ya unas semanas me invitaron al pase de prensa de esta producción me creó estupendas expectativas, amparadas por esa nostalgia que lleva a los padres a sentar a sus hijos en los cines, para que vean cómo de feliz fue su infancia.
Disney es sin duda la que más explota este sentimiento, con nuevas versiones de éxitos antiguos.
Es curioso que se hayan necesitado a tres personas para elaborar un guión predecible y sin nada novedoso.
La animación es correcta. Las situaciones en ocasiones graciosas, pero con la sensación de ya conocido.
Es claramente una apuesta modesta y poco ambiciosa y, precisamente, esa premeditada pequeñez hace que se vea con comprensión, sin que defraude por las escasas expectativas que genera desde el principio.
La he visto complacido, disfrutando de un proyecto sencillo y sentimental.
Dos objeciones respecto a ese circo que se nos presenta. Primero que no usa animales en su espectáculo, pero sí tiene niños trabajando. Segundo que no duda en hacer fraude cuando no aparece la reina del espectáculo. De ética, al menos, dudosa, diría yo.
Mis nietos aguantaron la peli devorando palomitas, gusanitos, gominolas y regalices. Así cualquiera.
Sus escasos 80 minutos también ayudaron.
Si es por nostalgia, vete a verla con los de tu pandilla infantil.
No me consigo quitar de la cabeza eso de… “la gallina Turuleca ha puesto un huevo, ha puesto dos, ha puesto tres…”
Mi puntuación: 5,87/10.
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. Comentario de Elena:
Película española de animación, 2019. Dirigida por Eduardo Gondell y Víctor Monigote.
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Se trata de una película simpática, donde una gallina es incapaz de poner huevos, pero gracias a una anciana, profesora de música jubilada, le hace creer en ella misma y ser capaz de desarrollar otras cualidades, muy alejadas de su condición animal, como hablar y cantar. Entre ambas surge un lazo más allá de una gran amistad y, aunque un trágico accidente las mantendrá separadas, Turu hará todo lo posible para reencontrarse.
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El guion es sencillo y predecible, nos habla de valores, aunque no todos, y defiende el cariño y la amistad por encima de todo.
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Las imágenes, el colorido y animación atraen la atención de los más pequeños. Todo ello acompañado con la música y la famosa canción que todos reconocemos.
Muy sorprendido al ver este spin-off de la Saga Galáctica.
Además tiene la ventaja que se puede disfrutar sin conocer nada de este mundo.
Estamos ante un western con inspiración en Sergio Leone.
Hay cazarrecompensas, duelos al sol (o soles), desiertos polvorientos, pistoleros, malvados, asesinos a sueldo, chicas guapas y con personalidad, amistad y un héroe solitario a lo Clint Eastwood.
Encuentro un homenaje muy explícito en el tercer episodio a Los siete samuráis de Kurosawa.
En cada capítulo hay emoción y aventura.
Magníficos los secundarios. Destaco a la potente luchadora Gina Carano dando vida a Cara Dune y a Nick Nolte como Kuiil.
Reconozco a la española Natalia Tena interpretando a Xi´an que me recuerda a Margot Robbie como Harley Quinn en The Suicide Squad.
Un elemento fundamental es la presencia de Baby Yoda, que produce una gran sensación de ternura.
Siempre me he preguntado porqué se produce en mí esa gran fascinación por el Universo Star Wars, fascinación también por esta magnífica serie.
Pues creo que porque nos permite visitar mundos extravagantes, naves inimaginables, animales imposibles y personajes tan diversos como no podemos ni sospechar.
Este Galaxia se nos muestra diversa, diferente, colosal y sorprendente.
En siguientes temporadas, veremos crecer a Baby Yoda y conoceremos más de el Mandaloriano.
No podéis imaginar la felicidad que eso me produce.
Tal vez haciendo comparaciones, ésta actualización de la novela de Louisa May Alcott sea la mejor.
Parece que todo el mundo sale encantado de ver esta edulcorada mirada a la vida familiar.
Destacar que todas las actrices están formidables.
Saoirse Ronan impregna su personaje con gran vitalidad, pudiendo ser candidata a los Oscar de nuevo.
A mí me encanta Emma Watson, en esta ocasión vuelve a estar maravillosa.
Timothée Chalamet, que parece ubicuo, interpreta un papel que le viene como anillo al dedo. El mismo personaje al de Día de lluvia en Nueva York , lo último de Allen.
Me hace gracia ver a Bob Odenkirk (Better Call Saul) dando vida a un entregado padre
Mujercitases una peli en la que no hay malos. Todos los personajes son buenos.
Incluso las mayores desgracias como la muerte de una hija o hermana es un acontecimiento que une y da armonía a la familia.
Los dramas que van apareciendo parecen vanales. Tengo la sensación de superficialidad.
Detrás de todo este sentimentalismo barato no hay más que ñoñería.
Me gustaría algo más de tragedia.
Un padre que vuelve alcoholizado de la guerra.
Una madre adicta al bingo.
Una hermana que se casa y es maltratada por un marido frustrado por no ser capaz de sacar adelante a su familia.
Una hermana pequeña, mala como una víbora, que le arrebata el novio a la mayor.
Una Jo liberada sexualmente con múltiples parejas sexuales.
Un Laurie afectado de sífilis por su promiscuidad sexual.
No sé si me explico…
En Mujercitas es todo tan idílico, tan feliz, tan perfecto que me da repulsión.
La vida real no es así. Hay de todo lo que he dicho.
Me olvidaba. No falta la caridad cristiana, cediendo un desayuno a una familia pobre.
No hay lucha de clases. Los vecinos ricos son generosos y traban amistad con la familia pobre de al lado.
Este mundo de felicidad que se nos relata sencillamente no existe.
Una peli para contentar conciencias y para que nos domestiquemos pensando que la vida es así de bonita.
Mi puntuación: 3,97/10.
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. Comentario de Elena:
Cine dramático romántico, 2019. Dirigida por Greta Gerwig.
. Amy, Jo, Beth y Meg, 4 entrañables hermanas, todas ellas con cualidades artísticas y con ideas avanzadas para su época.
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Defensoras de la independencia y valía de la mujer, y contrarias, en principio, al matrimonio.
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Les ha tocado vivir una situación de estrechez económica, con el padre fuera del hogar en el momento de la Guerra Civil Americana.
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Un hogar de mujeres: la Tata, la madre y las cuatro hijas.
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Todas ellas solidarias con la pobreza de aquellas personas de su entorno más próximo.
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Vivirán situaciones trágicas y otras cotidianas que significarán el fin de la infancia y de la adolescencia, pero nunca les alejarán del amor fraternal que se profesan.
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Las hermanas March no dejan indiferente a nadie, les coges cariño conforme avanza el metraje. Mujeres valientes, creativas, libres y solidarias.
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Película bien estructurada que alterna pasado y presente de forma armónica.
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Fiel a la película homónima de 1949 basada en la historia de Louisa May Alcott.
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Con muy buenas interpretaciones: Laura Derm, Meryl Streep, Florence Puah, Eliza Scanlen, James Norton, Louis Garrel, Emma Watson, Timothée Chalamet…
Fuera de toda duda el interés de Hirokazu Koreeda por la familia.
Ante la apariencia de un drama familiar ligero, Koreeda nos ofrece una amplísima gama de matices y de asuntos de interés.
Catherine Deneuve se atreve a interpretar un papel que todo el mundo pensará que es ella misma. La gran diva del cine francés atrapa con valentía ese mismo personaje egocéntrico, egoísta y manipulador.
En sus relaciones personales mezcla los sentimientos reales con la actuación, la verdad con la mentira, componiendo un personaje también en la vida real.
Cruel con su hija a la que desprecia, no desaprovechando ni una sola ocasión para hacerla de menos y dañarla.
La falta de consideración con su asistente de toda la vida, al que ni menciona en sus memorias.
El menosprecio total a su alcohólico yerno actor de televisión, manifestando ese sanbenito de que la tele es mucho menos que el cine.
La envidia hacia la actriz joven trabajadora y dotada para el arte de la actuación, en la que ella se ve reflejada.
Otro tanto podría hablar del personaje de Juliette Binoche, que fue la impulsora de este proyecto al ponerse en contacto hace unos años con Koreeda para hacer una producción en la que ella interviniera.
La Binoche se indigna cuando su madre se inventa una idílica relación con ella y se venga, en cierto modo, cuando escribe un texto que la nieta interpreta delante de la abuela, en una nueva mezcla de realidad y ficción.
No hay personaje que no tenga historia y matices con los que sobresalir.
Pero además La verdad es metacine, cine dentro del cine.
Koreeda nos ofrece el rodaje de una peli de ciencia ficción en el que la madre vive en el espacio, para no fallecer por una grave enfermedad y no envejece, con visitas ocasionales a su hija. En una especie de parábola de la vida de la Deneuve y la Binoche en la vida real.
En la peli la madre ausente en una cápsula espacial. En la vida real (de la película que vemos) ausente por el cine y el teatro.
Como es de suponer estas grandes actrices están impresionantes, pero también Manon Clavel dando vida a una virtuosa de la escena, el recambio generacional de estas dos.
Ethan Hawe formidable, siendo manipulado como un muñequillo por su suegra.
Koreeda realiza una peli impresionante, repleta de matices, con solo 106 minutos de duración se pueden hablar días de ella.
No va a ser suficientemente valorada. Pero es una obra maestra (o casi).
Un tema muy interesante el que se trata en este documental.
Los derechos de los inmigrantes detenidos en los CIEs y los derechos después de fallecidos a ser repatriados.
Idrissa fallece en un centro de detención en circunstancias poco claras, es enterrado en España sin que se comunique a la familia. Varios años después se consigue que sus restos lleguen a su pueblo natal.
Soy de los que opina que deberíamos recibir a los inmigrantes con los brazos abiertos.
Ellos son nuestro futuro, los que pagarán nuestras pensiones.
Se merecen una oportunidad.
Por ello deberíamos facilitar que encontraran trabajo y contribuyeran con su esfuerzo a una sociedad en crisis como la nuestra.
Todos los que abandonan su país en busca de una vida mejor llegan con la idea de trabajar y prosperar. Esa prosperidad es también la del país que les acoge.
En lugar de ayudarles, les introducimos en centros de detención para deportarles. Les tratamos como inferiores siendo que son necesarios, imprescindible para nuestro país.
El documental me ha parecido fatigoso de ver.
Muchos planos innecesarios que no aportan nada a la trama, ni emocional, ni argumentalmente, que lastran la narración y la hacen aburrida.
No me resuelve cuestiones básicas, cómo la causa de la muerte de Idrissa.
Según el origen del fallecimiento se puede deducir si la asistencia médica más temprana le hubiera salvado la vida.
Es una pena que a un tema tan interesante no se le saque el partido que merece.
Parece mentira que pueda existir un personaje como Óscar Peyrou.
Óscar es Presidente de la Asociación Española de la Prensa Cinematográfica y delegado de FIPRESCI en Madrid.
Se dedica a recorrer el mundo de Festival de cine en Festival.
Cuando comencé a ver esta peli pensé que se trataba de un falso documental. No podía imaginar que un individuo así pudiera existir, ni que pudiera mantener unas tesis tan extravagantes.
A mí el tema que trata este documental me interesa mucho.
La crítica de cine es un asunto sobre el que medito frecuentemente.
El crítico argentino Peyrou es capaz de hacer la crítica de una peli con solo ver el cartel, considerando innecesario ver la peli.
En los Festivales se dedica al relax y si por obligación entra en alguna sala la abandona pronto, aunque luego lo niegue.
Me he preguntado muchas veces: ¿para qué sirve que yo haga críticas de todas las pelis y series que veo?
A los demás para nada, porque son muy pocas personas las que me leen, aunque de vez en cuando me encuentro a algún seguidor incondicional.
A mí me sirve para recordar lo que he visto y para tener una idea de lo que me pareció en su momento.
Además aprovecho para desahogarme, expresando a través de la crítica mis inquietudes y mi situación psíquica.
Octavio ha perdido la afición al cine y por ello se mofa de los que seguimos tragándonos todas las pelis que podemos, en ese afán de ver y ver historias que nos llevan a otros mundos muy lejanos o a la realidad más cercana.
Yo, al revés que Peyrou, disfruto con todo lo que veo, aunque lo ponga a parir en mis comentarios.
Espero nunca caer en ese nihilismo bizarro de este periodista que ha perdido la ilusión.
Volviendo a la peli. Me ha interesado mucho. Es divertida y, ocasionalmente, muy cómica.
A los 19 años vi en un gran cine de Zaragoza la primera entrega de esta saga. Entonces era solo La Guerra de las Galaxias.
Salí maravillado. Había descubierto las aventuras galácticas.
Me he hecho mayor viendo estas pelis y también algunas series.
No soy un fanático, pero sí un incondicional.
He disfrutado con todas y cada una de las pelis, incluso con las más denostadas, como La amenaza Fantasma o la de Han Solo.
Cuando vi el tráiler no pude evitar llorar de emoción.
Me ha paso lo mismo cuando la peli ha comenzado y he oído las fanfarrias de John Williams.
Me molestan las malas críticas que ha recibido.
Ayer leyendo en Twitter comprendí que gusta más al público que a los críticos.
Creo que puede haber dos motivos para hablar mal de esta peli.
Por un lado los fans que querrían cada uno que pasara una trama diferente y nunca van a ver la peli que quieren.
Por otro los que se las dan de superiores intelectual y culturalmente y desprecian esta saga tan popular y solo disfrutan con productos “selectos” que carecen del beneplácito del público.
Yo tengo la inmensa suerte de poder gozar de esta peli y de las más raras que se me pongan por delante.
Además tengo el don divino por el cual soy capaz de apreciar la calidad. Eso es una virtud que poseo sin mérito alguno.
A los sesudos críticos que pontifican contra esta peli, les he de decir que sencillamente están equivocados.
Star Wars: El ascenso de Skywalker es un peliculón.
Tiene emoción, aventura, solidaridad, compañerismo, toques de humor, respeta el espíritu de la Saga, sabiendo rendir homenaje a los grandes personajes y además posee una protagonista tan potente como para salvar la Galaxia (muy lejana).
Incluso el guión rinde homenaje a todos los guiones de la saga. El uso de un punto débil para vencer a un enemigo infinitamente superior, con heroísmo, con trabajo en equipo, con resolución y con La Fuerza.
Daisy Ridley (Rey) borda su papel de heroína designada por La Fuerza y el destino, a pesar de su sangre.
La eterna lucha del bien y del mal se ve aquí, tal vez, más que nunca en una dicotomía perversa.
La resucitación de personajes fundamentales me ha encantado. Una última peli no podía obviarlos y su presencia me parece extraordinaria y emotiva.
Adam Driver (Kylo Ren) compone un malvado poliédrico, unido por La Fuerza a Rey.
Han sido 141 minutos de emoción, aventura y diversión.
He sentido La Fuerza en mi interior. Ya nunca me abandonará.
He intentado no hacer spoilers.
Cuando la vuelva a ver haré un comentario diseccionando cada minuto, cada segundo, cada instante. En consecuencia será una crítica llena, repleta de spoilers.
Mi puntuación: 9,01/10.
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. Comentario de Elena:
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Cine de ciencia ficción, 2019.
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Dirigida por J. J. Abrams.
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Es una película con buenos efectos especiales y una historia muy simple, que te deja con el nivel emocional bajo.
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No termina de engancharte.
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Desde el principio esperas que mejore, pero no lo hace. Incluso hay situaciones que chirrían.
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Lo siento por los fans de Star Wars, a mí no me ha emocionado nada.
Resulta efectista ocasionalmente, pero se basa en un guión muy endeble y frecuentemente disparatado.
Muy guapas las dos actrices protagonistas Allison Williams y Logan Browning, que a la postre resultan el mayor atractivo de esta peli de rellenar hueco en la parrilla de Netflix.
Lo mejor (junto con las protagonistas) son sus imprevisibles giros narrativos que confunden al espectador y dan algo de atractivo a esta peliculilla que afortunadamente se resuelve en 90 minutos.
Con un gore bien dosificado, pero impactante.
Mi puntuación: 4,17/10.
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. Comentario de Elena:
Thriller psicológico, 2018.
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Dirigida por Richard Shepard.
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Dos alumnas –Allison Williams y Logan Browning– de una prestigiosa escuela de música, casi rayan la percepción con sus violonchelos.
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La enfermedad de la madre de una de ellas la mantendrá lejos de su pasión musical.
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Tras el fallecimiento de la madre, ambas se vuelven a encontrar y sus vidas se verán afectadas por extraños acontecimientos.
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Es un thriller psicológico con tintes gores que mantiene tu atención. Sobre todo por los giros que da la historia, y que consiguen que todo encaje y tenga explicación al final.
Un documental de HBO que puedo ver gracias a la plataforma VeoFeroz.
A través de las declaraciones de los protagonistas y de sus allegados se reconstruye el asesinato de Isabel Carrasco en León.
Impresiona como la madre, Motse González, se declara la asesina, con absoluta frialdad.
La investigación se describe como un poco chapucera y se abre la duda al poner a la luz una serie de conversaciones telefónicas de Triana Martínez con un personaje del PP de Valladolid, que no salieron en las pesquisas policiales.
Una buena investigación periodística, un buen reportaje televisivo. Pero le falta personalidad.
Me gustan las dudas que se plantean.
No quedan claras las auténticas motivaciones de esta madre.
Con este título pensé que se trataba de un documental ecologista advirtiendo sobre el uso desmedido de los plásticos.
He visto varios documentales sobre el tema en los últimos meses y por ello me daba pereza ver uno más.
El que estuviera nominado entre los Feroz me anima.
Descubro que no habla de plásticos, aunque también, sino del cuarto mundo.
El inmigrante ilegal René malvive en una planta de reciclaje.
A lo largo de su jornada desfilan un numeroso grupo de personas pobres, feas, desvalidas, sin suerte.
Individuos que no han visto cumplir el “sueño americano” que no son glamurosos ni salen en las revistas como personajes de éxito, pero son los que sostienen una sociedad que les margina, los esconde y los persigue.
En ese lugar de deshechos vive René que se asea como puede y duerme en un contenedor.
Estamos ante una adaptación de una obra teatral de Tennessee Williams, que firma también el guión.
Ese es el principal problema de esta peli.
Lo que en teatro funciona, en cine no.
Son medios diferentes.
Unos actores muy potentes interpretan personajes que siempre chillan y declaman.
La narración se ve lastrada por un solo escenario, excepto al principio de la peli, cuando aparece ese tranvía.
Blanche DuBois tiene un pasado turbio. Siempre deseosa de reconocimiento y de cariño. Pero su personalidad (narcisista e histriónica) le impide mantener relaciones sinceras y satisfactorias.
Stanley Kowalski es un machirulo de mucho cuidado, un tipejo violento y despreciable, con un muy bajo control de impulsos. Un maltratador de manual. Muy viril con y sin camiseta, pero muy tóxico.
Lo mejor de la peli es el ambiente opresivo y caluroso. Curiosamente, con las ventanas abiertas y a pie de calle, en esa casa se respira una atmósfera enrarecida, viciada, sofocante, irrespirable.
Con seguridad vista en un teatro hubiera salido más complacido que de un cine.
Me ha aburrido moderadamente.
En cualquier caso muy interesante poder verla en pantalla grande.
Comedia, 2003. Dirigida por Richard Curtis y Mat Whitecross.
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Se trata de una comedia muy simpática y divertida.
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Aborda infinidad de temas con gran maestría: la pérdida de un ser querido, el primer amor, la infidelidad, la prepotencia del gobernante y poderoso -el caso del presidente americano- en contraposición a la generosidad y sencillez de otros -el primer ministro inglés-, acoso sexual, las clases sociales y sus diferencias.
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En definitiva, no deja de ser la clásica historia de la cenicienta y el príncipe azul pero tratado con una gran exquisitez.
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Las expresiones de los actores, sus conversaciones y la interpretación general son maravillosas.
. Hugh Grant está rompedor.
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Me ha gustado muchísimo, he pasado un rato muy divertido y os la recomiendo.
Con un elenco impresionante (Hugh Grant, Liam Neeson, Colin Firth, Laura Linney, Emma Thompson, Alan Rickman, Keira Knightley, Bill Nighy, Chiwetel Ejiofor, Andrew Lincoln, Rodrigo Santoro, Rowan Atkinson, Billy Bob Thornton, Martin Freeman, Claudia Schiffer, Shannon Elizabeth, Denise Richards, January Jones…) curiosamente con actrices entonces desconocidas que se han hecho muy famosas.
Dirigidos por el firme pulso de José Luis Solano,Diego Gismero comienza comentando las nominaciones a los Globos de Oro (Golden Globe Awards), los premios de la crítica extranjera en Hollywood.
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Nos sorprende la gran cantidad de pelis nominadas que son producciones Netflix y la merecida a Antonio Banderas como mejor actor.
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Luego pasamos a comentar los estrenos de la semana, algunos de la citada plataforma digital:
La falta de imaginación de los guionistas y productores hollywoodienses es notoria.
Vivimos en un continuo bucle de remakes, reboots, revivals, secuelas, precuelas, spin off…
Todo por la crisis de creatividad de los grandes estudios.
También hay un aspecto comercial fundamental. La idea de si algo funciona en taquilla hay que exprimirlo al máximo.
Acudo a la sesión de las 18.20, el día del espectador, a los Multicines Guadalajara (mi segunda casa), donde siempre me acogen con cariño y comprensión.
Me encuentro con una sala llena de niños menores de 10 años en su mayoría. Pocos padres, algunos manejando (penosamente) rebaños de 15 o más infantes.
Durante la proyección un desfile continuo de muchachillos bajando al baño. Yo pensaba que los problemas de próstata los teníamos las personas mayores, antes llamadas ancianos.
Estas criaturas de Dios jaleaban con grandes carcajadas los tacos que salían de las bocas de los actores. Eso era lo que más gracia les hacía.
¡Juventud divino tesoro!
La peli repite la fórmula de sus predecesoras.
Los efectos especiales (CGI) espectaculares con momentos muy brillantes visualmente.
La trama se ha infantilizado respecto a la de 1995. Había en esa primera versión una crueldad en algunos personajes que aquí se ha perdido.
Recuerdo que cuando vi esa peli inicial sentí miedo por algunos de los personajes.
Ahora ya sabes que todo va a salir bien. Esa incertidumbre se ha perdido.
No puedo decir que me aburriera. Me mantuvo entretenido, superficialmente.
No trasmite ni emoción, ni mensajes de interés. Olvidable.
El factor que más contribuyó a que permaneciera atento a la pantalla fue la presencia de Karen Gillan.
Está siendo todo un éxito. Lleva recaudados 2.439.504,00€ en tan solo una semana, aquí en España.
Emilia Clarke estará siempre perseguida por su papel en Juego de Tronos de Daenerys Targaryen.
Después de verla en cualquier peli comentaremos: “me gustaba más como Khaleesi“. De ahí no saldremos.
Aquí es la protagonista absoluta de esta comedia (dramática) romántica navideña.
Los británicos han brillado habitualmente en este género, a base de un humor refinado, que no buscaba la carcajada sino la sonrisa, muchas veces cómplice.
No hay nada peor que intentar ser gracioso y no conseguirlo. De eso yo sé mucho.
Esto le pasa (como a mí) a esta película.
No pongo en duda sus buenas intenciones.
El mensaje (muy navideño) de intentar ser mejor persona para poder ayudar a los demás me encanta, pero aquí está desdibujado por una narración ñoña, bañada de edulcorantes artificiales.
Es torpe, sentimentaloide y cursi con mensajes de poco calado, con escenas ocasionalmente irritantes.