Inquilinos está muy, muy bien desarrollado. Es una comedia rápida y divertida que retrata varias realidades sociales sin ponerse a impartir una conferencia.
Por un lado, está esa generación Z para la que un casete, una cinta VHS o un teléfono fijo parecen restos arqueológicos. El choque generacional da mucho juego y el corto lo aprovecha con gracia.
Por otro, está el problema de la vivienda. Un piso compartido es un ecosistema muy frágil: basta cualquier cambio para que la convivencia salte por los aires. Aquí ocurre con precisión de bomba de relojería.
El reparto está muy solvente. Destaco a Joaquín Núñez, un actor que me entusiasma y que convierte a su personaje en el gran motor cómico del corto.
Alerta: spoilers
El remate con los inquilinos expulsados para convertir la vivienda en un piso turístico termina de traer la historia al presente.
Nos reímos, sí, pero la carcajada viene con una orden de desalojo.
Las llaves de Adrián Ordóñez
Adrián Ordóñez, nacido en Málaga en 1991, es director y fundador de Muy al Sur Films.
Su cortometraje de ficción Todo va bien (2023) estuvo nominado a los Premios Carmen 2024, mientras que el documental El amoragaor (2024) entró en la preselección de los Premios Goya 2026.
Inquilinos formó parte de la Sección Oficial de Cortometrajes Málaga del Festival de Málaga 2026.
Bajo el polvo, nuestra tierra retrata cómo los campos de Goiás, en Brasil, están siendo devorados por una gigantesca explotación de niobio.
El documental recoge las denuncias de las familias campesinas: les han arrebatado sus tierras, contaminado los acuíferos y destrozado un entorno natural convertido en escombrera minera.
Al fondo aparece Europa, necesitada de este preciado mineral para sostener su transición energética.
La paradoja tiene bastante mala leche: para producir energía limpia también podemos ensuciar, y mucho, el planeta.
El documental es interesante y su denuncia resulta necesaria, pero me ha parecido reiterativo.
Estamos ante un cortometraje. Las mismas ideas podían haberse contado con menos vueltas y algo más de tijera.
Más allá del polvo
Miguel Ángel Herrera es director, director de fotografía, montador y fundador de Forward Films.
Ha trabajado en proyectos documentales y campañas sociales en más de veinte países.
Entre sus trabajos recientes figuran Insumisas, Ocupación S. A. y Los anfitriones, vinculados a los derechos humanos y los conflictos sociales.
Bajo el polvo, nuestra tierra fue realizado por Ecologistas en Acción y el Observatorio de Multinacionales en América Latina.
Ganó el premio al mejor cortometraje documental en Ecozine 2026.
Las redes sociales están llenas de gurús que venden humo y presumen de una vida que ni siquiera ellos tienen.
En realidad, son unos pringados aún mayores que quienes los siguen.
David Sendín retrata a esta fauna en clave de humor y dentro de un ambiente costumbrista muy reconocible. La casa de clase media-baja está estupendamente recreada y aporta verdad a la historia.
El padre es un personaje absolutamente cómico, pero también muy real. Una caricatura que no parece inventada.
El gurú y sus seguidores resultan bastante patéticos: unos fingen haber triunfado y otros pagan por aprender a fingirlo.
Frente a tanta impostura, funciona muy bien el cariño entre el hermano y la hermana. Esa relación aporta humanidad a una historia poblada de fantasmas con ínfulas.
Mucho lambo, mucha mentoría y mucho vendehúmos.
Al final, lo único verdaderamente valioso es el amor entre los hermanos.
Un director con el acelerador pisado
David Sendín, nacido en Valencia en 2004, es diplomado en Montaje por la ECAM y ha trabajado como montador y editor de cortometrajes y videoclips.
El lambo de San Blas supone su salto a un proyecto más ambicioso como director y también lleva su firma en el montaje.
En el Encuentro Audiovisual de Jóvenes de Cinema Jove 2026 obtuvo un accésit y el Premio Especial La aventura del saber de La 2.
Álex López y Julia Balserini compartieron además la mención especial de interpretación.
Sobre la mesa construye, mediante ocho escenas cotidianas, la relación entre una madre y su hija.
La madre, obsesionada con comer sano hasta rozar la ortorexia, va minando a la joven con críticas constantes. Cuestiona lo que cocina, cómo come y hasta su manera de relacionarse con la comida.
Todo parece preocupación maternal, pero el resultado es devastador: le destroza poco a poco la autoestima y la personalidad.
La cámara se acerca tanto a las bocas que convierte el acto de comer en algo incómodo e incluso desagradable.
Eso sí, aquellos macarrones con tomate me dieron bastante hambre. Uno también tiene sus contradicciones.
Me ha gustado mucho. Con escenas muy sencillas, retrata estupendamente cómo una mala influencia puede esconderse bajo la apariencia del cuidado.
Una mala madre con el plato muy vigilado y la conciencia bastante tranquila.
Tras la sobremesa
Maélie Jaffrin, nacida en Barcelona en 2001, es directora y guionista formada en el Instituto del Cine de Madrid.
Su trabajo se centra en la ficción contemporánea, especialmente en la infancia y los vínculos afectivos.
Sobre la mesa es un cortometraje español de nueve minutos protagonizado por Mercedes Salazar y Laura Musan.
Actualmente desarrolla Cosquillitas junto a Fosca Films.
Los dibujos, que remiten a los primeros tiempos de la animación estadounidense, retratan con una fuerza tremenda nuestra sociedad.
Personas aisladas, individualizadas y pegadas a la pantalla del móvil. Las conversaciones han desaparecido. La sociabilidad parece un recuerdo de otro siglo.
Todo lo contemplamos a través de ese niño de ojos inmensos, una criatura maravillosa que aún es capaz de mirar a los demás mientras el resto solo mira hacia abajo.
Sin diálogos y en apenas dos minutos, Steve Cutts dice mucho más sobre nuestro mundo que toneladas de discursos.
Un corto descomunal.
Una obra maestra.
Detrás de la pantalla
Steve Cutts es un animador e ilustrador especializado en la sátira social.
Entre sus trabajos más conocidos figuran MAN, Happiness, The Turning Point y A Brief Disagreement.
Are You Lost in the World Like Me? nació como videoclip oficial de Moby & The Void Pacific Choir y se publicó el 17 de octubre de 2016.
En 2017 ganó el Webby a la mejor animación y el Premio del Jurado de Annecy dentro de la categoría de películas por encargo.
El FESCIGU 2026 lo ha recuperado en su sección Dopamina en Vena.
Judith es una joven de la burguesía catalana a la que no parecen comprender ni su familia ni sus amigos.
Para escapar, se introduce en un torbellino de fiestas y consumo de cocaína.
Sus malas decisiones, su comportamiento destructivo y la adicción la arrastran hacia el desastre.
Adriana Arratia rinde un claro homenaje a Navajeros, película mítica del cine quinqui español.
Lo más interesante es el contraste entre el privilegio del que parte Judith y la marginalidad en la que termina hundida.
El cortometraje cuenta una historia bastante compleja, pero consigue desarrollarla con claridad y buen ritmo en apenas 19 minutos.
Bien realizado y mejor condensado.
Del 08034 al narcopiso hay menos paradas de las que Judith imaginaba.
Adriana Arratia y su universo quinqui
Adriana Arratia, nacida en Caracas y formada en la ESCAC, está especialmente interesada en el hiperrealismo social y el cine quinqui.
Después de dirigir Muerte en Torrevieja (2022), firma Kinkillera 08034 junto al coguionista Javier Méndez.
El corto está producido por Adso Films y Shift Dif y protagonizado por Ana Burguera.
En el 35.º Festival de Cine de Madrid-PNR, Ana Burguera recibió, ex aequo, el premio a la mejor interpretación de cortometraje, y Leixandre Froufe, el de mejor montaje.
Influyencers dispara contra la obsesión de muchos jóvenes por hacerse famosos en las redes sociales. Da igual el talento, el contenido o la dignidad: lo importante es sumar seguidores y parecer alguien.
También se burla de las marcas falsas y de esa necesidad de presumir de una etiqueta que no deja de ser un fraude. No solo venden humo: hasta el logotipo es de imitación.
La presencia de una actriz tan reconocida y con tanto oficio como Macarena Gómez da cierto empaque al cortometraje.
El resultado es simpático y se ve con agrado, pero la sátira apenas araña la superficie. Señala blancos muy fáciles sin llegar a hincarles el diente.
Divertido, sí. Mucho más que eso, no.
Detrás del filtro
Thomas Barrera Howarth, nacido en Sevilla en 1987, comenzó como fotógrafo antes de trasladarse a Londres para trabajar en cine.
Participó en producciones como Guardianes de la galaxia y The Imitation Game (Descifrando Enigma).
Actualmente combina la realización de documentales y televisión con la dirección de cortometrajes.
Entre sus trabajos destacan Packet Planet, ganador del primer premio en Notodofilmfest, y Pentágono.
Influyencers dura 13 minutos, fue rodado en Barcelona y participa en la Sección Oficial del FESCIGU 2026.
Un padre y sus cuatro hijos se refugian en la casa familiar tras la muerte de la esposa y madre.
Pero aquello no es un retiro para afrontar el duelo. Se dedican a malvivir en un estado de depresión absoluta que van retroalimentando entre todos.
El alcohol forma parte de su vida cotidiana. Posiblemente, lo impregna todo.
Están hundidos en un pozo terrible del que ni siquiera parecen desear salir. Se acompañan no para rescatarse, sino para hundirse juntos.
Familia es un cortometraje desolador, pero magníficamente construido.
Las interpretaciones del padre y de los hijos son sensacionales.
Merece la pena citar a todo el reparto: Isak Férriz, Claudia Malagelada, Bernat Roqué, Carlota Keiko Vila, Valeria Fernández Carranza, Maria Pau Pigem, Ruth Díaz, Blanca Valletbó, Sara Diego y Aleix Melé.
Un duelo compartido puede aliviar el dolor. Aquí solo sirve para emborracharlo.
Sobre Frank Lucas Sánchez
Frank Lucas Sánchez, nacido en Barcelona en 1988, es director y guionista.
Dirigió el cortometraje Ruina, estrenado en 2022 en los festivales de Málaga y BIFAN.
También creó la serie WASP, desarrollada por Netflix, y participó en el guion de La mala familia.
Actualmente prepara su primer largometraje, La madriguera, con Japonica Films, productora de la que es cofundador.
María Rita es un corto terrible. No por malo, sino por la realidad que retrata.
Raúl y Aida son toxicómanos, mantienen una relación tan tóxica como las sustancias que consumen y viven atrapados en la marginalidad.
En medio de ese desastre está María Rita, su bebé de cuatro meses, a la que intentan «proteger» de los servicios sociales.
Las comillas son importantes.
El amor y el instinto maternal existen, pero no bastan cuando la adicción se ha comido la capacidad de cuidar. Ellos solo quieren continuar drogándose, mientras la niña paga las consecuencias de una vida que no ha elegido.
La productora confirma que el corto fue rodado con víctimas reales del narcotráfico y la drogadicción. Eso explica la brutal sensación de autenticidad que desprenden sus personajes.
La ambientación es sensacional y la dirección artística de Marina Varela, extraordinaria. Esos espacios degradados no parecen decorados, sino lugares donde la vida se ha ido pudriendo poco a poco.
María Rita es áspera, dolorosa y difícil de digerir.
También es magnífica.
Enhorabuena, Juan Barbazán.
Del videoclip a la marginalidad gallega
Juan Barbazán, nacido en Santiago de Compostela en 1990, ha desarrollado buena parte de su trayectoria dirigiendo videoclips de rap y música urbana.
Ha trabajado con artistas como Foyone, Don Patricio, Natos y Waor, Fernando Costa, Santa Salut y Dollar Selmouni.
En María Rita también participa en el guion, junto con Nacho Ozores, y se encarga del montaje.
El cortometraje obtuvo en 2026 tres galardones en el Festival de Cans: mejor cortometraje de ficción, premio del jurado de los vecinos y mejor dirección de fotografía para Sules García.
También ganó el premio al mejor cortometraje nacional en el Festival Internacional de Cine de Lanzarote.
El mejor amigo de la mujer también puede ser un hijo de perra
Perros muerden convierte una relación tóxica en el vínculo entre una mujer y un perro. Aunque podría ser un marido, un novio, un amigo o cualquier otro animal. La especie es lo de menos.
Todo comienza de manera amorosa. El perro parece el compañero ideal, pero pronto se transforma en un auténtico lastre del que resulta muy difícil desengancharse.
Una dependencia emocional con correa.
Marina Salas, siempre estupenda, sostiene el juego con una interpretación muy física.
Eva Vázquez de Reoyo lo cuenta con mucho humor, de manera visual y orgánica, sin ponerse a impartir un cursillo sobre relaciones tóxicas.
Un corto que funciona como un rayo.
Lo extraordinario de lo cotidiano
Eva Vázquez de Reoyo es una directora y guionista española que combina lo cotidiano con el humor absurdo y el surrealismo.
Entre sus cortometrajes figuran Fuego en el sótano, Love Monster y Mañana sí que sí.
Perros muerden está protagonizado por Marina Salas, cuenta con música de Alberto Iglesias, fue seleccionado para el catálogo Madrid en Corto 2025 y participa en la Sección Oficial del FESCIGU 2026.
Solo ratas (Only Rats) es un cortometraje de animación stop motion realizado con figuritas de peluche.
Paz del Carre cuenta cómo una ardilla cargada de prejuicios se ve obligada a convivir con unas ratas de alcantarilla. Al conocerlas, sus recelos empiezan a derrumbarse.
Esas ratas representan la marginalidad, las vidas quebradas y los proyectos que la sociedad reduce a una sola etiqueta: personas sin hogar.
La ardilla escucha sus historias y termina comprendiendo que su vida no está tan lejos de la de esos roedores a los que primero miraba por encima del hombro.
Un corto muy ilustrativo y de marcado carácter social.
Al final, entre una ardilla y una rata puede que solo haya unos cuantos pelos en la cola.
Detrás de los peluches
Paz del Carre se formó en Diseño y Tecnologías Creativas y desarrolla su carrera como directora y animadora de stop motion.
Su primer cortometraje fue Shame y ha trabajado en Pietra, Carmela y Olivia y el terremoto invisible.
Solo ratas utiliza grabaciones reales de personas sin hogar.
En Animayo 2026 obtuvo los premios al mejor cortometraje independiente y del jurado de Animación con Ñ a la concienciación social.
Un corto profundamente gallego que retrata a esas mujeres que se ocupan del pulpo de principio a fin: lo limpian, lo preparan, lo cuecen, lo trocean y lo venden.
Las pulpeiras lo hacen todo.
Y, además, deben sobrevivir en una Galicia rural dominada por los hombres y por el cacique de turno, capaz de destrozar la vida de una mujer que se está jugando el pan de sus hijos.
Un abuso de poder tan miserable como cotidiano.
Silvia Cachafeiro envuelve la denuncia en un costumbrismo maravilloso.
La romería, el trabajo agotador y las manos de estas mujeres no son una postal bonita, sino el escenario de la dependencia, la injusticia y la lucha por sobrevivir.
Un cortometraje potentísimo y magníficamente ambientado.
El pulpo se corta con tijeras. El caciquismo, por desgracia, cuesta bastante más.
Detrás de las tijeras
Silvia Cachafeiro, nacida en Pontevedra en 1983, se formó en Dirección de Cine en Bande à Part, en Barcelona.
Su anterior cortometraje, Dans le noir, obtuvo el Premio del Público en MECAL y pasó por el Festival de Cine de Sant Joan d’Alacant.
As maos da pulpeira, producida por Matriuska Producciones, tuvo su estreno mundial en Xociviga en noviembre de 2025.
En 2026 recibió el premio al mejor corto de temática rural en la Mostra de Cinema do Rosal y el premio a la mejor actriz protagonista en Cinemafost.
El planteamiento de Una vocal es muy sencillo. Ana y Amparo, madre e hija, esperan para identificar el cadáver del exmarido de una y padre de la otra.
Dos mujeres de generaciones distintas ante el mismo suceso luctuoso. Y dos maneras completamente diferentes de afrontarlo.
La hija repite varias veces a su madre: «Qué de pueblo eres». «Eso es muy de pueblo».
Y es verdad que hay costumbres, gestos y maneras de enfrentarse a la muerte que cambian de una generación a otra.
Polo Menárguez aprovecha ese choque para construir una comedia negra con un estupendo tono de sátira social y familiar.
Todo se sostiene en esa espera, en la relación entre las dos mujeres y en un humor que no necesita convertir el duelo en una tragedia solemne.
El corto termina con una sorpresa final que remata estupendamente lo que había ido preparando.
Una pequeña historia, dos generaciones y cinco vocales. Pero la buena es solo una.
Entre el drama y la comedia negra
Polo Menárguez, nacido en Madrid en 1988, es director y guionista de ficción y documental.
Tras Dos amigos, dirigió el documental Invierno en Europa, distinguido con una mención especial en la Seminci, y el largometraje El plan, que compitió en la Sección Oficial del festival vallisoletano.
En 2025 estrenó El talento.
Una vocal está producida por Malvalanda y protagonizada por Sonia Almarcha y Mirela Balic, que compartieron la Biznaga de Plata a la mejor interpretación femenina en el Festival de Málaga.
El corto también obtuvo los premios a mejor cortometraje y dirección en el Ibiza Film Festival, además del premio a la mejor dirección en la Semana de Cine de Medina del Campo.
Misión imposible: separar el uniforme de la familia
Joel Cánovas utiliza con mucha inteligencia el fuera de campo y los primeros planos para construir una historia de acción trepidante.
Los protagonistas son los miembros del GEI, el Grupo Especial de Intervención de los Mossos d’Esquadra, el equivalente dentro del cuerpo catalán a los GEO de la Policía Nacional.
Un tiroteo en un cine pone en marcha el operativo.
Pero el conflicto no es solo policial: Pedro, jefe del equipo, sospecha que su hijo Mateo puede estar dentro.
El deber profesional y el miedo de un padre chocan en el peor momento posible.
Con medios relativamente modestos para una historia de estas dimensiones, Cánovas consigue que la producción parezca mucho más grande, tensa y ambiciosa.
No enseña por enseñar. El fuera de campo trabaja, los primeros planos aprietan y la tensión crece sin necesidad de fuegos artificiales.
El resultado es un corto magnífico.
Detrás del operativo
Joel Cánovas nació en Barcelona en 2000 y se graduó en la ESCAC, donde también cursó el Máster de Dirección Cinematográfica.
Durante su formación escribió y dirigió El cazador y 21 de octubre.
Actualmente desarrolla su primer largometraje dentro del laboratorio Ópera Prima de la ESCAC.
21 de octubre dura 20 minutos, está producido por ESCAC Films y distribuido por Films on the Road. H
a sido seleccionado para la Sección Oficial del FESCIGU 2026.
Asombroso el trabajo de Aitor de Kintana e Iñaki Rikarte.
Con dos personajes y una escalera como único escenario, construyen un corto divertido, ágil y con bastante mala leche.
La comedia no se queda en el gag. Desagradecido habla de esas pequeñas miserias que todos llevamos dentro y que terminan enturbiando nuestras relaciones de la manera más desagradable y decepcionante.
Un favor aparentemente sencillo basta para que afloren el orgullo, el egoísmo y esa mezquindad cotidiana que procuramos esconder con tan poco éxito.
Este corto demuestra que para hacer algo interesante no se necesitan presupuestos millonarios. Basta con una buena idea, dos intérpretes y saber utilizar una escalera.
Con muy poco, consiguen mucho.
Dos directores y una pizza
Aitor de Kintana e Iñaki Rikarte ya habían colaborado en el cortometraje Pizza, estrenado en 2019.
De Kintana ha trabajado como guionista, actor, realizador y director teatral.
Rikarte, formado en la RESAD, ha desarrollado una amplia trayectoria como actor, dramaturgo y director de escena, reconocida con dos Premios Max y un Premio Talía.
En Desagradecido, Rikarte firma el guion y ambos comparten la dirección.
Producido por Kennebeck Filmak, el corto se rodó en Vitoria, dura diez minutos y participa en la Sección Oficial del FESCIGU 2026.
Capinurí relata el infierno judicial de Gerardo, un hombre de 72 años que vive en la Amazonía peruana.
El documental cuenta cómo una compañía maderera lo engaña y cómo termina enfrentándose a la justicia peruana, investigado por un delito medioambiental.
La víctima convertida en sospechosa. Todo muy civilizado.
El planteamiento me gusta mucho. Hay una historia poderosa sobre abandono institucional, indefensión y una justicia empeñada en mirar hacia el lado equivocado.
El problema es la voz en off. Se dedica a explicar lo que las imágenes deberían ser capaces de contar y acaba restando fuerza al relato.
A veces hay que confiar en el espectador, en las elipsis y en los silencios. Un corto más callado habría sido más expresivo y bastante menos sobreexplicado.
Si no puedes contarlo con imágenes, cállate.
Tras la voz y las imágenes
Fátima Donado, nacida en Monforte de Lemos en 1991, es periodista y cineasta documental.
Ha trabajado en Cadena SER, elDiario.es y laSexta.
Fue guionista y subdirectora de Origen, presentada en el Atlàntida Mallorca Film Fest de 2020.
En 2019 fundó Amazondas, un proyecto de radio comunitaria en la selva peruana.
El podcast de Amazondas obtuvo en 2024 el Premio Ondas Global del Podcast al mejor podcast experimental.
Capinurí es su primer cortometraje documental como directora.
Lluvia de verano (Pluja d’estiu) nos relata una pequeña escapada de un grupo de adolescentes.
En el centro está Oriol, Uri para sus amigos, que atraviesa un momento vital difícil y complicado, pero encuentra el apoyo de quienes le rodean.
Es una apuesta cinematográfica valiente y sincera. Emotiva y, hasta cierto punto, optimista.
Sobre todo, el corto ensalza el maravilloso poder de la amistad. Ese que no elimina las heridas, pero ayuda a sobrellevarlas.
Un director que empieza a rodar
Teo Nicolau Martín, nacido en Barcelona en 2003 y graduado en la ESCAC, ha dirigido anteriormente los cortometrajes La frontera (2024), ganador de un Premio Inexperto y presentado en el D’A Film Festival, y Nit de Reis (2025), estrenado en el Tabaca Film Fest.
También ha trabajado en publicidad y videoclips.
Con Lluvia de verano continúa explorando la ficción breve desde una mirada cercana y generacional.
¡Hasta enterrarlos! utiliza la comedia para denunciar el gravísimo problema de los desahucios, un asunto que ha terminado ocupando la actualidad a empujones.
Lo llamativo es que estos jovencísimos cineastas de la ECAM olieron el tema con un año de antelación. La crisis de la vivienda ya existía; ahora se ha sentado en primera fila y no hay quien la eche.
El grupo de vecinos recuerda inevitablemente a la cuadrilla de Atraco a las tres. Gente humilde, unida por la necesidad y dispuesta a ajustar cuentas con más ingenio que medios.
En medio de todos ellos, Miguel Rellán está estupendo.
El tono bebe de la comedia española tradicional, pero bajo las risas queda un poso amargo. El corto no olvida que detrás del disparate hay personas expulsadas de la casa en la que han vivido toda su vida.
El especulador aparece convertido en caricatura: obeso, puro en mano y sin un gramo de piedad. El retrato no busca matices. Busca que sepamos quién es el malo aunque entremos tarde a la proyección.
Y luego está María Galiana, que siempre es un valor seguro. Da gusto comprobar que sigue en activo y prestando verdad a cualquier historia en la que aparece.
Una muy buena obra de denuncia que utiliza la comedia sin desactivar la gravedad de lo que cuenta.
Te ríes, sí. Pero la risa viene con orden de desahucio.
Una cantera con mala leche
Marco Araujo Dolado es un joven director madrileño que comenzó a rodar cortometrajes durante la adolescencia.
Entre sus primeros trabajos figuran Cooking, The Piano Room, No abras esa naranja y En el segundo izquierda, este último también protagonizado por María Galiana.
¡Hasta enterrarlos! es una producción de la ECAM de 15 minutos.
El corto obtuvo en el Festival de Cine de Comedia de Tarazona el premio a la mejor dirección de fotografía para Enrico Bárbaro Jr. y compite en la Sección Oficial de Cortometrajes del FESCIGU 2026.
De todos es conocida —al menos entre quienes me leen— mi absoluta aversión al plano cogote, esa manera de rodar que me parece detestable.
Pues en A la carrera, Kevin Macdonald se inventa otra atrocidad visual: el plano culote.
Durante toda la película, la cámara se empeña en perseguir el trasero de Gal Gadot.
Efectivamente, el trasero de Gal Gadot debería ser declarado patrimonio de la humanidad. No lo dudo.
Pero el abuso convierte ese encuadre casi en el centro de la película. Y el resultado me parece absolutamente bochornoso.
La historia tiene una estructura muy sencilla y parte de un planteamiento que ya hemos visto muchas veces.
Macdonald lo lleva al extremo haciendo que la pobre Gal Gadot se pase prácticamente toda la película corriendo. Además, da la impresión de que la acción se desarrolla casi en tiempo real.
No es un plano secuencia, ni mucho menos. Todo está construido mediante un montaje frenético, muy efectista y empeñado en que no tengamos tiempo para pensar demasiado.
Porque, si pensamos, empiezan los problemas.
Los giros de guion son absurdos y, en algunos casos, directamente inverosímiles.
Gal Gadot se esfuerza por ofrecer una buena interpretación y luce palmito en todo momento. Da igual que corra, sude o aparezca herida: la cámara siempre encuentra la manera de exhibirla.
Al final, A la carrera no deja de ser un telefilme con zapatillas deportivas, montaje de anuncio y varios giros que no se creen ni ellos.
No llega a la hora y media.
El plano culote, en cambio, se hace eterno.
Detrás de la carrera
Kevin Macdonald ha alternado documental y ficción en una trayectoria que incluye Tocando el vacío, El último rey de Escocia, La sombra del poder y The Mauritanian.
Su documental Un día en septiembre ganó el Óscar al mejor largometraje documental en 2000.
A la carrera, título español de The Runner, llegó a Prime Video el 2 de septiembre de 2026.
La plataforma acredita a Amazon MGM Studios como estudio y a David Kosse como productor.
Estamos ante una película de terror muy especial, de esas que comienzan pareciendo una cosa y terminan arrancándose la piel para enseñar las vísceras.
En principio adopta la estructura del slasher y se presenta como la nueva entrega de una saga ficticia de serie Z, Campamento Miasma, tan cutre como exprimida.
Hollywood pretende resucitar la franquicia contratando a una joven directora con cierto prestigio. El plan industrial parece de manual: coger una marca agotada, envolverla en modernidad, colocarle una etiqueta indie y venderla como algo novedoso.
Todo muy guay.
Pero Jane Schoenbrun da la vuelta a la película. Y no solo a la historia, sino también a su propia naturaleza.
Lo que parecía un simple ejercicio de cine dentro del cine termina planteando una cuestión fascinante: hasta qué punto la ficción forma parte de nuestra realidad y hasta qué punto eso que llamamos realidad no es otra ficción que vamos construyendo.
Ya sé que parece un galimatías.
También lo es la película, pero un galimatías inteligente, juguetón y hasta cierto punto filosófico.
Lo mejor es que este planteamiento no convierte la función en una tesis universitaria. La película juega con el gore, la sangre y las convenciones del slasher. Se ríe del género, lo critica, lo despedaza y después recompone sus restos de una forma nueva.
Los aficionados al slasher tradicional quizá la encuentren demasiado sofisticada. Quien espere cuchilladas rutinarias, adolescentes despistados y un asesino cumpliendo su jornada laboral puede salir algo desconcertado.
Aquí hay terror elevado, misticismo, reflexión y cierta tendencia a ponerse intelectualoide. Pero también existe una mirada diferente y una apuesta realmente asombrosa.
No es un slasher clásico con ínfulas de autor.
Es un slasher que se abre en canal para descubrir de qué está hecho. Y dentro, además de sangre, encuentra ideas.
Después de abrir la pantalla en canal
Jane Schoenbrun es cineasta y guionista estadounidense.
En Todos vamos a la feria del mundo (We’re All Going to the World’s Fair, 2021) y El brillo de la televisión (I Saw the TV Glow, 2024) ya exploraba la identidad, la cultura popular y la forma en que las pantallas terminan contaminando la vida.
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma cierra su denominada «trilogía de la pantalla».
La película inauguró la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes 2026, obtuvo la Queer Palm y posteriormente ganó el Premio Zabaltegi-Tabakalera del Festival de San Sebastián.
MUBI tiene previsto estrenarla en los cines españoles el 20 de noviembre de 2026.
Una nueva película de la factoría DreamWorks protagonizada por dos muchachas muy diferentes en su manera de ser y también en su fenotipo.
La isla olvidada nos habla de su amistad, del folclore y las leyendas filipinas y de un mundo de fantasía que termina poniendo a prueba su relación.
También reflexiona sobre la memoria y su importancia para ser uno mismo, construir la personalidad y formar el carácter. Cuando desaparecen nuestros recuerdos, nosotros también empezamos a desaparecer.
El problema es que visualmente la película resulta muy atropellada. Las imágenes, los planos y los distintos enfoques se suceden sin apenas descanso.
Tiene mucha ambición cinematográfica, pero esa ambición termina aplastando un poco el relato y, al menos a mí, me aturde en algunos momentos.
Su estilo visual, en ocasiones muy cercano al anime, puede resultar deslumbrante. Yo habría preferido una película algo más reposada.
La mala, eso sí, está muy bien representada y da miedo de verdad. Parece una mezcla entre Cruella de Vil y Úrsula, la villana de La sirenita.
Una película que se ve con agrado y tiene ideas interesantes sobre la amistad, la identidad y la memoria, pero que visualmente resulta demasiado atropellada.
Los responsables de esta isla
Joel Crawford debutó como director de largometrajes con Los Croods: Una nueva era y posteriormente dirigió El gato con botas: El último deseo.
Januel Mercado fue codirector de esta última.
En La isla olvidada ambos comparten la escritura y la dirección, nuevamente acompañados por el productor Mark Swift.
La película es una producción de DreamWorks Animation, distribuida en España por Universal Pictures. Su estreno comercial español fue anunciado para el 25 de septiembre de 2026.
Estamos ante una nueva vuelta de tuerca a la saga cinematográfica basada en los videojuegos de Capcom.
Posiblemente sea la visita más gamberra y divertida a Resident Evil.
El protagonista es Bryan, un mensajero sanitario interpretado por Austin Abrams que termina realizando la peor ruta de reparto de su vida.
Avanza de monstruo en monstruo, como si participara en una gincana que va de casa del terror en casa del terror.
La película revisita los tópicos de la saga: infectados, malformaciones, criaturas repugnantes y mutaciones que no invitan precisamente a darles un abrazo.
Todo ello con un ritmo frenético y un montaje estupendo.
Zach Cregger sabe cuándo esconder la amenaza mediante el fuera de campo y cuándo restregarnos el monstruo por las narices.
Aquí hay tensión, casquería y mucho humor negro.
La película no se toma demasiado en serio, pero tampoco convierte la saga en una parodia.
Ese equilibrio permite que el desfile de horrores resulte divertido y no termine pareciendo un catálogo de vísceras.
Otra ventaja fundamental es su duración.
En poco más de hora y media entretiene, divierte y se marcha antes de que la gincana empiece a cansar.
Aquí el terror se refugia en el humor y le sienta de maravilla.
Ojalá hubiera más películas del género con este ritmo, esta mala leche y, sobre todo, la decencia de largarse a tiempo.
Después de matar al último monstruo
El estadounidense Zach Cregger, actor, cómico, guionista y director, dio su gran salto al terror como realizador en solitario con Barbarian y se consolidó con Weapons.
Su cine combina lo grotesco, la sorpresa y el humor negro, ingredientes que encajan perfectamente en esta nueva versión de Resident Evil.
Coguioniza la película junto a Shay Hatten.
Sony Pictures la estrenó en los cines españoles el 18 de septiembre de 2026.
En Estados Unidos debutó con 60 millones de dólares, el mejor estreno de la historia cinematográfica de la saga.
En la zona gris es un thriller de acción con estructura de película de atracos. Primero se diseña la operación; después se ejecuta.
Hasta aquí, nada que objetar.
El problema es que Guy Ritchie dedica buena parte del metraje a explicarnos, mediante una tediosa voz en off, cómo funcionará el golpe financiero y cómo se coordinará su vertiente bélica.
La parte económica resulta tan enrevesada que uno deja de intentar entenderla y empieza a suplicar que alguien saque una ametralladora.
Cuando por fin llega la acción, la película funciona. El tramo final tiene ritmo, está bien rodado y ofrece el espectáculo prometido.
Lo malo es el peaje que hay que pagar para llegar hasta allí.
Ritchie intenta impregnarlo todo de humor, pero los chistes son ridículos, patéticos y, pecado mortal, no hacen gracia.
No hay peor cosa que una película convencida de que es ingeniosa.
La presencia de Eiza González alegra considerablemente el cotarro. Está absolutamente maravillosa.
También lo anima Carlos Bardem, magnífico como gran villano. Es un gran actor, aunque el cine internacional parece empeñado en encasillarlo como capo latinoamericano.
En la zona gris pasa sin pena ni gloria y se olvida con rapidez. Debería dejar el recuerdo de un atraco millonario, pero lo único que permanecerá en mi memoria es Eiza González.
Maravillosa.
Guy Ritchie, una vida entre atracos
El cineasta británico Guy Ritchie debutó en el largometraje con Lock & Stock y consolidó su estilo con Snatch. Cerdos y diamantes: montajes frenéticos, delincuentes parlanchines y humor socarrón.
Después amplió su registro con Sherlock Holmes, Aladdin y The Gentlemen: Los señores de la mafia.
n la zona gris recupera su territorio predilecto, aunque esta vez la fórmula funciona bastante mejor cuando dispara que cuando intenta explicar.
La película se estrenó en Estados Unidos el 15 de mayo de 2026 y llegó a los cines españoles el 18 de septiembre, distribuida por Diamond Films España.