La Vía Láctea – 1969 – Luis Buñuel

 

 la via lactea

 .

.

Junto con “” (1974) y “” (1972) forma la llamada trilogía francesa o de búsqueda de la verdad.

 

Según el propio Buñuel:

 

La idea de una película sobre las herejías de la religión cristiana se remontaba a la lectura, poco después de mi llegada a México, de la enciclopédica obra de Menéndez y Pelayo “Historia de los Heterodoxos españoles”.

 

Esta lectura me enseñó muchas cosas que yo ignoraba, en particular sobre los martirios de los herejes, convencidos de su verdad tanto, si no más, que los cristianos.

 

Esta posesión de la verdad y la extravagancia de ciertas invenciones es lo que siempre me ha fascinado en el comportamiento del hereje…

 

Todo lo que se ve y se oye en la película descansa sobre documentos auténticos”.

 

(Luis Buñuel: Mi último suspiro. Plaza & Janés, 1982, Pág.237)

 

 

“Me interesaron las herejías como me interesan las inconformidades del espíritu humano, sea en religión, en cultura o en política.

 

Un grupo crea una doctrina y a ella se adhieren miles y miles de individuos.

 

Luego, comienzan a surgir los disidentes que creen en todo lo que predica la religión, menos en un punto o en varios.

 

Son castigados, echados del grupo, se les persigue, y aparecen enfrentamientos sectarios, en los que se odia más al discrepante que al enemigo declarado…

 

Leí libros de teología y de historia eclesiástica.”

 

(Tomás Pérez Turrent y José de la Colina: Buñuel por Buñuel. Pág.:149)

 

A mis ojos, La vía láctea no estaba a favor ni en contra de nada.

 

Aparte las situaciones y las disputas doctrinarias auténticas que la película mostraba, me parecía ser, ante todo, un paseo por el fanatismo en que cada  uno se aferraba con fuerza e intransigencia a su parcela de verdad, dispuesto a matar o morir por ella.

 

Me parecía también que el camino recorrido por los dos peregrinos podía  aplicarse a toda ideología política o, incluso, artística

 

(Luis Buñuel: Mi último suspiro. Plaza & Janés, 1982,  Pág.237)

 

 

Después del estreno de , Buñuel le propuso a Carriére hacer una peli sobre herejías.

 

Se reunieron en el Parador de Cazorla y en tres semanas terminaron el primer guión.

 

Pensó que eso no le iba a interesar a nadie, pero a Silverman, el productor, le pareció atractivo el guión.

 

En México durante unas semanas más terminó el guión.

 

Después regresó a París y se lo presentó al productor.

 

El tema de las herejías dentro de la Iglesia Católica es un tema que siempre había atraído a Buñuel.

 

Después del estreno de la película de Godard La chinoise (1967), Buñuel le dijo que era el momento de hacer una película sobre herejías.

 

Esta peli hablaba sobre unos estudiantes seducidos por el maoísmo.

 

Buñuel se documentó profundamente y eligió herejías que van del siglo IV al siglo IX.

 

Todo lo que se dice o aparece en la peli es rigurosamente cierto.

 

Buñuel afirmaba que no le tenía ningún respeto a Cristo, en cambio tenía la máxima consideración hacia la Virgen María.

 

Comienza el rodaje el 26 de agosto de 1968 en los estudios Billancourt, pero se vio interrumpido por los sucesos de Mayo del 68 en París.

 

Se finalizó por fin en octubre.

 

Estreno en París el 15 de marzo de 1969.

 

En España se proyectó en marzo de 1977.

 

En la película se tratan de seis herejías.

 

Tres grandes: la del misterio de la eucaristía (la transubstanciación), la de la doble naturaleza de Cristo y la de la Trinidad.

 

Las tres menores son la de la aparición del mal (maniqueísmo), la de la libertad de la gracia y la que engloba todos los misterios de María.

 

Los dos mendigos son hilo conductor de las diferentes historietas.

 

Realizan un viaje de París a Santiago de Compostela, con fines poco definidos, raramente son catalogados de peregrinos.

 

Son dos pícaros, su vida prosaica, ocupada en el día a día, contrasta con las discusiones religiosas que se van insertando.

 

El viaje que realizan es también temporal, hay continuos cambios de época que se insertan con naturalidad absoluta.

 

La figura de Cristo es presentada de manera clásica con barbas y túnicas adecuadas, tal vez, el menos erudito de todos los personajes.

 

Todo el relato está impregnado de humor y de ironía, pero no resulta en ningún momento burlesco.

 

La comicidad surge del contraste de las situaciones. Diálogos profundos sobre dogmas en situaciones poco congruentes. Como los camareros hablando de la fe y la existencia de Dios, mientras preparan las mesas para la comida.

 

Sorprendente que con un tema tan poco comercial encontrara productor y distribuidor.

 

Esta peli, junto con La pasión de Cristo según San Mateo de Pier Paolo Passolini enlaza con la tradición erudita del ateísmo marxista.

 

 

Según Giaime Pala escribía en www.razonatea.blogspot.com en noviembre de 2005:

 

Si para el ateo Pasolini la vuelta al mensaje evangélico y al ejemplo de Cristo representa la única salvación posible para una Iglesia alejada del pueblo.

 

Para el ateo Buñuel nada es posible y nadie es inocente: la comunicación con el mundo católico ya ha sido dinamitada y al hombre no le queda más que anteponer, al monólogo con lo divino, el diálogo con lo humano”.

 

 

Muchos besos y muchas gracias.

 

Crítico de Cine de El Heraldo del Henares

 

Colaborador de Esradio Guadalajara y Alcarria TV

 

Canal de YouTube: HolaSoyRamónVídeos

 


 

.

.

la_voie_lactee-249928815-large

.

.

.

.

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja un Comentario

MENÚ DEL BLOG

 

Archivo:
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • Categorías: