Sorprende la magnífica ambientación que se logra de esa Barcelona de 1921.
Se representa muy adecuadamente el ambiente convulso de la capital catalana, donde cohabitaban sindicalistas, anarquistas, gánsteres sin escrúpulos, policías corruptos, empresarios caciques, reaccionarios ansiosos de poder, feministas, pistoleros, esquiroles…
Dani de la Torre nos transporta a esa época con maestría, ofreciéndonos algún plano secuencia tan virtuoso que me dejó perplejo, cuidando los detalles, subiendo al cielo para ofrecernos la ciudad desde el aire y bajando al suelo para darnos ocasión de ver la sangre en los enfrentamientos callejeros.
Cine de calidad, español, dejando a un lado los temas tradicionales de nuestra producción.
El único defecto es el exceso de guión, que pretende abarcar demasiados aspectos, sin que se desarrollen adecuadamente, con la sensación final de que el argumento no es redondo.
Dentro del brilante elenco (Luis Tosar, Michelle Jenner, Vicente Romero, Ernesto Alterio, Paco Tous, Manolo Solo…) quiero destacar a un desmelenado Ernesto Alterio y a un malvado de cuidado al que da vida magistralmente Manolo Solo.
Con un lenguaje cinematográfico cercano al docudrama, se nos ofrece el retrato de un muchacho herido por su afición.
Este chico, sin estudios, sin futuro, ha sufrido un accidente domando caballos en rodeos.
Es el retrato, por un lado, del Oeste más crepuscular, ese modo de vida que padece sus últimos penosos estertores, y también, por otro, lo es de esa América en que las oportunidades se centran en tener una fama efímera antes que una mala caída te deje postrado en una silla.
Es sorprendente que la directora chino americana Chloé Zhao sepa plasmar estos aspectos con tanta clarividencia.
Su película está contada en un tono realista, pero con un fondo de lirismo y poesía.
Un fresco en el que se dibuja esa América pobre y sin norte, esa América profunda impregnada de tristeza, que no mira al futuro porque no lo tiene.
Quien me siga sabe que vi esta peli en el Festival de San Sebastián y me entusiasmó.
Voy a volverla a ver con Elena, esperando que a ella también le guste.
Siempre un segundo visionado es una prueba de fuego.
Bradley Cooper dirige con maestría esta cinta, con una cámara certera que sabe aproximarse a los personajes, con el decorado de fondo siempre presente.
Sabe dar intimidad al conflicto y llegar a los actores de manera sutil y profunda, con su pasado, con sus miedos y sus imperfecciones.
Magnífico el retrato de Jackson Maine que sale de un concierto rodeado de admiradores y asistentes y se mete en un cochazo donde solo encuentra la compañía de una botella, un amigo (enemigo) que no quiere abandonarle.
La fama, el éxito son efímeros y asumirlo, saber estar en tu sitio es difícil, si no imposible.
Lady Gaga se ha mostrado siempre sofisticada, barroca, inaccesible, pero aquí se presenta como una chica sencilla, tan divinamente imperfecta, que se hace perfecta.
Su interpretación es profunda, sentida, con una gran capacidad de trasmitir sentimientos, que te lleva al llanto en su tramo final.
Imposible no enamorarse de esta chica enamorada, que pierde sus referentes al convertirse en un producto comercial, que por otro lado le lleva al éxito.
Una relación tóxica que Jack decide terminar por amor, aconsejado por su fiel acompañante, la ginebra.
Cabe preguntarse qué fue la causa del fracaso, qué fue primero.
La bebida lleva al ocaso del éxito o después del éxito solo queda ir hacia abajo y eso conduce a adicciones autodestructivas.
Esta segunda vez me ha seguido apasionando y lo que es mejor a Elena también.
Nuevo comentario con fecha 24/03/2020:
La he vuelto a ver varias veces más y consigue emocionarme, incluso más que la primera vez.
Una de las grandes pelis del siglo XXI y la mejor versión de esta historia.
Las Esposas de Stepford. Título original en inglés: The Stepford Wives. Largometraje de ficción, basado en la novela homónima del escritora norteamericana Ira Levin. El filme fue producido en el año 1975 por la Fadsin Cinema Associates/Palomar Pictures.
Sinopsis
Joanna Eberhart (Katharine Ross) es una joven fotógrafa con dos hijos que se muda a la localidad de Stepford con su marido. Allí descubrirá que algo siniestro sucede con las esposas de ese lugar, debido a que ellas son muy sumisas y perfectas amas de casa, cosa que ella encuentra muy extraño.
En el año 2004 el director cinematográfico Frank Oz dirigió un remake con de este filme con las actrices Nicole Kidman y Glenn Close; aunque aborda el mismo guión lo hace en tono de comedia.
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Comentario:
Comenzamos con ilusión esta nueva temporada del Taller de Cine de Azuqueca de Henares.
Al menos este trimestre se va a dedicar a la mujer, en toda su amplitud de miras y perspectivas.
No conocía esta peli. Empecé a ver en casa la de Nicole Kidman, pero a la media hora la dejé, me parecía una memez.
Ésta de 1975 resulta desde el principio inquietante y atractiva, con ese estilo de filmar muy de los setenta.
Katharine Ross es una de mis infinitas debilidades.
La peli discurre entre la comedia y la intriga, para convertirse en terror.
Refleja bien el miedo del machito dominante a perder su supremacía.
Los hombres de esta peli son todos unos tontoelculo, atemorizados por el predominio intelectual de sus esposas, deciden sustituirlas, ya que han dejado de someterlas.
Se construyen el estereotipo de mujer sumisa y dedicada al hogar, el mismo que nos ofrecía, en la España del Caudillo, la Sección Femenina.
La peli te deja con ese mal gusto de boca y queda claro que la igualdad de la mujer va a costar mucho conseguirla.
Abajo he puesto un cartel de la época de su estreno, desconozco de que país, pero dice “son macanudas… nunca dicen no!“.
Fui a ver esta cinta sin conocer nada de ella. Solo que tenía buena puntuación en Filmaffinity.
Me sorprendo al saber que es una producción noruega, realizada por una directora de origen paquistaní, basada en sus experiencias reales.
Es el relato de la tortura vital que sufre esta chica de familia emigrante en Noruega.
Ella se ha adaptado bien a la vida en libertad en su país de acogida, pero sus padres siguen siendo tradicionales y fieles a su cultura.
La peli plantea ese choque, incluso esa colisión, entre el mundo occidental y el islámico.
Me retuerce las entrañas ver como un hecho banal, una chiquillada en la que no hay nada malo, se convierte a los ojos de estos padres en una deshonra familiar y social.
La crueldad de unos progenitores que dan preferencia a las apariencias, a la (mezquina) honra familiar antes que al amor hacia su hija.
Nisha sufre un auténtico calvario y su sufrimiento se traslada al espectador. En mi persona sentí el desánimo, la náusea y la brutalidad.
Pero sobre todo la soledad y el desamparo de esta muchacha, condenada por una familia y una sociedad que no respeta los derechos de la mujer.
Tal vez la peli sea maniqueísta, pero en estas cuestiones no caben medias tintas, ni conciliación, ni transigencia.
Una sociedad que no respeta en lo más mínimo los derechos humanos de las mujeres no merece tampoco respeto.
Esta peli está llena de buenas ideas y de mejores intenciones.
La reivindicación de pasar el tiempo ocioso, la dedicación a la familia, la infancia como época dorada que no hay que olvidar…
Es también un canto a la amistad.
A mí Winnie the Pooh siempre me ha caído bien. Un osito de peluche tierno y cariñoso, no cae mal a nadie.
El problema de este film es que te deja anestesiado.
Es puro Disney, del más tradicional, incluso del más rancio.
Todo resulta tremendamente aburrido. Con la sensación que la trama discurre a cámara lenta.
Winnie the Pooh no despierta ternura, duerme de ternura. Te lleva al letargo.
La peli se podría decir que es hipnótica, pero no porque no puedas despegar la mirada de la pantalla, sino porque no puedes mantener los ojos abiertos.
Ewan McGregor resulta entre repelente e insulso.
No lleves a tus niños a ver esta peli, mejor se aburran en casa con los vídeos de YouTube.
Como no soy un fanático del Universo Marvel, no tenía ni idea de la existencia de Venom.
Tengo la ventaja de enfrentarme libre de prejuicios ante el personaje.
Los forofos le han encontrado defectos importantes.
A mí la idea de Tom Hardy parasitado, por un voraz extraterrestre con fuerza sobrehumana, me encanta.
Además este alienígena carece de los prejuicios morales de la Tierra y en consecuencia puede transgredirlos sin escrúpulo alguno.
Su huésped tendrá que ejercer de moderador de la bestia.
La peli me ha resultado muy divertida.
Se agradece que su metraje sea moderado. Ahora todas las pelis pasan de dos horas, en la mayoría de los casos de manera innecesaria.
Con sus 112 minutos es suficiente.
A mí se me pasaron en un suspiro.
Espero que Venom dé para una saga, un personaje (o dos, según se mire) con esta ambigüedad moral resulta refrescante.
En las escenas de enfrentamiento entre los dos aliens es imposible distinguir el bueno del malo. Propongo que para la próxima edición a uno se le ponga de rojo y a otro de negro y así podamos apoyar al que nos caiga bien.
El británico Riz Ahmed al que pudimos ver en la magnífica serie The Night of, está adquiriendo prestigio. El papel le va que ni pintado, un malo con buenos fines.
Se la recomiendo a los no expertos en el personaje.
Hemos vuelto a compartir micrófonos y estudio Mónica Gallo, Diego Gismero y un servidor, en los estudios de EsRadio Guadalajara, para repasar el Palmarés y la Ceremonia de Clausura del FESCIGU en su décimo sexta edición.
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Además hemos recomendado un par de pelis de la cartelera de los Multicines Guadalajara.
Empezaré diciendo que el FESCIGU es un Festival de cortos de carácter social, bien organizado, con las justas pretensiones y que tiene un magnífico éxito de público, que ya quisieran muchos Festivales con mucho más presupuesto.
Este año he vuelto a ser jurado de la crítica.
Agradezco mucho a José Luis Solano, Jefe de prensa, y Luis Moreno, Director, que se hayan vuelto a acordar de mí.
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Vi los cortos de la Sección Oficial en Agosto y además de calificarlos, hice un comentario que me ha servido para poder publicar la crítica de todos y cada uno de esta sección.
El Premio Picazo a la Conciencia Social que otorgan las asociaciones integrantes del Hall Solidario del FESCIGU fue para Tauromaquia, que según me dijo mi amigo David Recio, es un corto antitaurino, pero con imágenes muy impactantes.
El Premio Picazo del Público, fue entregado por dos de Los Lobos Erundino Alonso y mi amigo y compañero Manu Zapata, y lo recibió For the good times de Andrés Daniel Sainz.
El Primer Premio Picazo al Mejor Cortometraje, recayó sobre Matria de Álvaro Gago, que ya ha obtenido otros premios como el de Cinema Jove en Valencia, del que también fui miembro del jurado.
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La gala contó con las actuaciones de la compañía de teatro Yllana, la pianista Angélica de la Fuente y el intérprete de hip hop Ricky Hombre Libre.
Asisto con la gratísima compañía de Elena y ahí nos encontramos con varios amigos.
La Gala de Clausura fue conducida por la actriz Montse de la Cal y el actor César Maroto, con una intervenciones muy atrevidas y arriesgadas, de las que salieron airosos, componiendo una Gala muy divertida, que no se hizo pesada y que funcionó muy bien.
Erundino y Manu, dos miembros de los Lobos (si alguien no sabe quienes son, tiene un grave problema) tuvieron que responder a dos preguntas estilo Boom antes de entregar el premio del Público, resultando muy divertido.
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Los premiados fueron breves y dos políticos que intervinieron El Delegado de la Junta y el Presidente de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, tampoco se alargaron.
Chocante la perpetua ausencia de ediles de Guadalajara, ni el alcalde, ni siquiera el concejal de cultura asistieron.
Los directores galardonados podían servir de ejemplo a otros premiados que dan las gracias a todo Cristo, aburriendo hasta el hastío.
Terminó la Ceremonia de Clausura con la agradable sensación de no haberme aburrido, de haberlo pasado bien.
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Poco más que decir un Festival que con poco obtiene mucho.
Lo que da categoría a un Festival son sus pelis y el público.
Este año, como todos, la selección de cortos es insuperable, con un nivel excelentísimo.
El público sigue llenando la sala del Buero Vallejo participando y aplaudiendo.
Dar la enhorabuena a José Luis Solano, con una puntual información diaria a los medios del desarrollo del FESCIGU y a Luis Moreno que además de director es el creador y mantenedor de la web, que funciona como un reloj, sencilla y muy útil.
La nostalgia es un sentimiento empañado por el recuerdo de una época que se piensa fue mejor.
Posiblemente nuestra mente tienda a borrar los malos recuerdos y se quede con la juventud y los buenos momentos y eso empañe nuestra memoria y sintamos nostalgia de algo que no fue mejor.
Pero en el caso del protagonista de este maravilloso corto parece que la realidad actual es tan terrible, que efectivamente el principio del siglo XXI es estupendo.