País: España, Perú Producción: Arcadia Motion Pictures, Chullachaki Producciones Dirección: Barney Elliott Guion: Barney Elliot Reparto: Stephen Dorff, Alberto Ammann, Carlos Bardem, David Strathairn
Resulta asombroso que esta peli sea la primera de Barney Elliott.
Es una peli muy compleja con tres historias en espacios diferentes que terminan por integrarse.
La estructura es de thriller con elementos de cine social.
Habla de un tema lamentablemente universal. La depredación financiera de grandes empresas que pueden llevar a los países y a los ciudadanos a la ruina.
El protagonista, interpretado por un magnífico Stephen Dorff, está basado en un amigo del director que le explicó como funciona esta economía que nos ha tocado padecer.
Otra de las historias es la de una enfermera cuya madre precisa una intervención quirúrgica.
La tercera trama es la de un agricultor que intenta sacar a sus dos hijos adelante, siendo un auténtico “padre padrone”. Se obstina en no vender sus tierras. Barney Elliott sabe sacar mucho partido de los paisajes andinos.
En el reparto dos españoles con papeles muy lucidos. Alberto Ammann haciendo de bueno. Carlos Bardem de malo, como viene siendo costumbre.
Una peli muy bien construida, bien contada y que además trata cuestiones de la máxima actualidad el mayor interés.
País: España Producción: Nadie Es Perfecto PC, Pokeepsie Films, La Bestia Produce PC Dirección: Zoe Berriatua Guion: Zoe Berriatúa Reparto: Jorge Clemente, Beatriz Medina, Emilio Palacios
Los héroes del mal comienza siendo una peli de adolescentes marginados.
El inicio de la peli es maravilloso. Entran los alumnos en el aula el primer día de clase siguiendo el ritmo de una melodía, se van agregando instrumentos musicales con cada nuevo chico, y la música va definiendo la personalidad de cada uno.
Una de las grandes bazas de esta peli es la banda musical, con una magnífica selección de elementos clásicos.
Ya sabemos que la pubertad es un periodo de grandes cambios físicos y emocionales. La mayoría, o al menos muchos, parecen tontos.
Aquí el protagonista, Aritz se vuelve violento, mejor dicho caóticamente violento. La peli se transforma en una de psicópatas.
El director renuncia a mostrarnos la vida con sus padres de estos tres muchachos, dando la oportunidad al espectador de suponerla.
Toda el film se sustenta en las interpretaciones de los tres jóvenes protagonistas.
Beatriz Medina y Emilio Palacios estás sobresalientes componiendo unos personajes muy sinceros y creíbles.
No puedo decir lo mismo de Jorge Clemente que se pasa la peli con cara de desasosegado, de intenso, parece que tuviera un problema intestinal.
Es la ópera prima de Zoe Berriatua. Cuenta en la producción con el gran Alex de La Iglesia.
La peli en su conjunto es interesante. Algún crítico se atrevía a pronosticar que se llevará premio.
Salgo abrigado del hotel y tengo que volver a quitarme ropa. Hace un día espléndido.
Por la mañana se realiza el pase de prensa y la conferencia posterior de Hablar de Joaquín Oristrell, una peli coral rodada en un solo plano secuencia que arrancó los primeros aplausos de la crítica, poco dada a alharacas.
Por la tarde veo dos documentales. Energizing Our World de Susan Sembe una coproducción Costa Rica, Holanda, España y EE.UU, que termina pareciéndome un vídeo promocional.
Llego un poco tarde a la Alfombra Roja de la Gala de Inauguración. No consigo sitio en un photocall atestado de prensa.
Hago cuatro fotos muy malas. Lo que puedo. Ya lo veréis en el vídeo.
En cambio para la Gala me dan una buena localidad.
La Gala resulta muy entretenida y muy cinematográfica. Con buenos montajes de las diferentes pelis que se presentan a cada sección. Dan ganas de verlas todas (cinefaagiaaaaaaaaaaa).
Con la actuación musical de Dover, Coki Giménez, Nur Levi con Tony Romero y Coraluna.
Muy acertado el presentador Asier Etxeandia que dio la bienvenida a la reaparecida Silvia Abascal después de haber superado una enfermedad.
Lo dicho, una Gala divertida, algo sorprendente en estos eventos, que suelen ser insoportables. Ayuda que no se hayan dado los premios y, en consecuencia, no hay agradecimientos. Eché de menos una coreografía.
Termino el día mucho más animado que lo empecé, con la satisfacción del deber cumplido.
País: Costa Rica, Holanda, España, EE.UU Producción: JNB Holding Company Dirección: Susan Sember Guion: Susan Sember, Joni Bounds, Priscilla Waggoner Reparto: Narrador: Edward James Olmos. Sibella Kraus, Tanya Kvicala, Bruno Stagno, Pashupathy Gopalan, Ahmad Chatila, Dr. Brinda Sarathy, Dr. Muriel Poston, Gil Levi, Jaime Briales Guerrero, Javier Liva, Susana Carillo, Dr. Harold Hyunsuk Oh, Geert Woerlee, Julio Torres, Javier Pazos, Clemente Palacios-Moreno, Jim Scott, Natalie Scott
Energizing Our World nos cuenta alternativas sostenibles en diferentes sectores, en la agricultura, la arquitectura, la energía…
Intercala imágenes bellísimas de naturaleza con declaraciones de expertos.
El narrador es el emblemático Edward James Olmos con una voz absolutamente embriagadora.
Ligeramente aburrido y con mensajes demasiado ambiguos en ocasiones, desbarra totalmente cuando se convierte en una especie de vídeo promocional.
Parece ser que en la ciudad de Málaga se está llevando a cavo una experiencia con cargadores para coches eléctricos.
También salen directivos de Unión Fenosa o de Endesa hablando de sus logros en energía limpia.
Hay un momento cómico cuando se inserta el rótulo “Madrid” y aparece la Giralda.
Después de este documental se proyectaba otro, en una especie de sesión doble, SÍ SE PUEDE. Siete días en PAH Barcelona (VOSE) de Pau Faus.
Contrastaban los dos tipos de público.
Por una lado señores con traje y señoras arregladas para ver este que comento, seguro que relacionados con eléctricas o con el Ayuntamiento de Málaga.
Por otro perroflautas con camisetas verdes.
Cuando terminó Energizing Our World los primeros abandonaron la sala.
País: España Producción: Aquí y Allí Films, Sabre Producciones, con el apoyo de Producciones Cristina Rota y la participación de CANAL+ Dirección: Joaquín Oristrell Guion: Joaquín Oristrell, Cristina Rota Reparto: Sergio Peris Mencheta, Estefanía de los Santos, María Botto, Raúl Arévalo, Marta Etura, Juan Diego Botto, Astrid Jones, Dafnis Balduz, Mercedes Sampietro, Nur Levi, Miguel Ángel Muñoz, Carmen Balagué, Goya Toledo, Secun de la Rosa, Álex García, Antonio de la Torre, Melanie Olivares
Joaquín Oristrell y Cristina Rota han sido los artífices de esta peli. La idea surgió en un seminario con actores hace dos años.
La gran baza de la peli es que se trata de un único plano secuencia, sin trampas ni cortes.
Rodado una noche de Agosto de 2014 en el barrio de Lavapiés.
La cámara va recorriendo las calles durante 500 metros y se va encontrando las vidas de un montón de personajes.
Son microhistorias diferentes que conforman una especie de fresco de la sociedad española actual.
La idea de hacer un solo plano intenta dar más verdad a la historia.
Se hicieron cuatro tomas y la última fue la buena.
Además de intentar reflejar a brochazos la realidad de un país hay un claro homenaje al teatro y una reflexión hacia el uso del lenguaje, de la palabra.
Algunos actores compusieron sus propios personajes y sus textos.
Todos los actores terminan en un teatro autoaplaudiéndose.
Para los amantes de los planos secuencia, como un servidor, resulta un auténtico placer observarla.
Tal vez la peli será más apreciada por los críticos y los cinéfilos de pro que por el gran público.
Llevo años oyendo hablar elogiosamente de esta peli de animación. Al fin me decido a verla.
Persépolis es ante todo una obra didáctica. Nos explica a la perfección la historia de Irán desde el punto de vista simplista, pero eficaz, de una jovencita, que al relatar su infancia nos ilustra con la evolución de este país.
Los dibujos, a pesar de su aparente sencillez, comunican bien las situaciones y los sentimientos, con un desparpajo absoluto, usando múltiples recursos narrativos.
A pesar de contar hechos de lo más dramático, nunca se pierde el sentido del humor.
Marjane es una chica que quiere vivir libre su vida. En su país se lo impiden y en Europa, una cultura tan diferente, no termina de ser aceptada.
Persépolis es trágica y cómica, didáctica y divertida, todo a la vez y sin liarse.
Peli independiente americana rodada en blanco y negro.
El comienzo me recordó a las pelis de la Nouvelle vague francesa.
El tono es de comedia ligera muy al estilo Woody Allen, con excesivos diálogos, muchos intrascendentes, algunos cargados de verdad.
Lo mejor de la peli es el tono fresco, vitalista y optimista.
Frances Ha (la chica, no la peli) es la antítesis del éxito, no sabe (o no quiere) reconocer su sexualidad, está perdida, mendiga amistad, despierta compasión y ternura.
El gran Carlos Boyero ha escrito: “Insoportable (…) una tontería con pretensiones y adornada con la etiqueta indie (…) con personajes, situaciones, diálogos y actores lamentables”
Me gusta que sea tan duro, pero algo de razón tiene.
Es una peli que he disfrutado levemente y que, seguro, olvidaré pronto.
Gracia Querejeta ha compuesto una peli coral sobre la mezquindad humana.
Se parte de una idea. Hace unos años se realizó una encuesta preguntando cuantos perderían a su mejor amigo a cambio de un millón de euros. Nadie salvó la relación. Todos eligieron el vil metal.
Un grupo de amigos se reúnen en una casa junto al mar para celebrar el cumpleaños de Maribel Verdú (decir maravillosa es quedarse corto).
Las relaciones son como la atmósfera, nunca están libres de contaminantes.
Querejeta desde el principio nos muestra estas amistades salpicadas de rencores, resquemores y rencillas, que afloran de manera subterránea.
Un accidente hace brotar lo peor del ser humano. Los buenos amigos se transforman en seres mezquinos e interesados…
Hay un análisis de la condición humana triste descorazonador, pero realista.
Todos los actores están estupendos, incluso la insoportable argentina.
Hay crítica a los abogados, a las candidatas a actriz, a las esposas celosas, a los ambiciosos empresarios… Menos mal que entre los amigos reunidos no hay ningún médico.
¿Qué serías capaz de hacer por 20 millones de euros?
Jean-Jacques Annaud tenía prohibido rodar en China desde Siete años en el Tíbet (aquel pastelito empalagoso con un macizo Brad Pitt de prota).
Pero diez años después el Gobierno Chino perdonó a Annaud y lo llamó para filmar el mayor éxito editorial en ese país desde El Libro Rojo de Mao.
El director francés rodó durante año y medio y dedicó otro año más a la postproducción.
En total lleva dedicado a la peli casi 7 años.
El último lobo tiene grandes aciertos y grandes defectos.
Hay momentos muy cinematográficos. Esas grandes llanuras verdes con esos cielos azules inmensos son un decorado perfecto para disfrutar de una historia.
Escenas muy bien rodadas que colman las satisfacciones de cualquier amante de los espectáculos de luz y de color.
Annaud contó con una manada de lobos amaestrados que establecieron una buena relación con él, pero algún día se negaban a colaborar, como si fueran estrellas de Hollywood.
Las escenas más documentales son las mejores. La peli pierde cuando cobran protagonismo los actores.
Hay un (bonito) mensaje de respeto a la naturaleza que, a veces, resulta confuso.
Pero lo peor de todo es el uso melodramático de la música, encargada de forzar emociones y no de trasmitirlas.
Una banda sonora que resulta molesta, incluso irritante.
Annaud debe de considerar al espectador un retrasado sentimental al que va indicando con la música que emoción experimentar.
Espero que los chinos hayan quedado más satisfechos que yo con el resultado.
En esta segunda temporada se alarga la historia carcelaria de Piper Chapman (Taylor Schiling).
Su trama, tal vez, va perdiendo interés para que ganen más protagonismo las subtramas de las demás compañeras de prisión.
En la mayoría de los episodios se insertan flashback (analepsis en castellano) que nos permiten conocer a personajes secundarios y comprenderlos mejor.
Jason Biggs, un actor con aspecto de tontaco, sigue confirmando que no es muy listo. Su ruptura con Chapman contribuye a hacer más caótica su existencia.
Se reflejan bien en la serie las luchas de poder dentro de la prisión tanto entre presas como entre los funcionarios.
La segunda temporada mantiene el buen nivel de una serie divertida que combina bien tragedia y comedia, mezcla que la hace bastante atractiva.
Una familia campesina filipina se ve obligada a emigrar a Manila.
Dos niñas pequeñas con sus padres, dos buenas personas enfrentadas a una ciudad llena de maldad.
En Metro Manila hay un retrato de una sociedad enferma llena de podredumbre.
Pero también es una peli de atracos, ese subgénero que ha dado grandes momentos al cine.
Se trata de una gran peli, de esas que dejan huella, de las que no se pueden olvidar.
Sean Ellis nos hace un relato minucioso, cadencioso, pero tremendamente interesante de un drama familiar que atrapa, que perturba, que entristece, que llega a doler.
El sufrimiento de los personajes, atrapados en una telaraña de horror para sobrevivir, se trasmite muy bien al espectador.
No recuerdo ninguna de las anteriores pelis de la saga. ¿No habré visto ninguna? ¿Las habré conseguido olvidar?
Mi interés, a priori, por esta peli es nulo. La veo por “trabajo”.
La sala medio llena de adolescentes acneicos.
Se trata de una sucesión continua de carreras de coches, tiros, explosiones y peleas.
Salen unos chavalotes superfornidos que exalan testosterona por cada uno de sus sudorosos poros.
El guión es lo de menos. Lo importante son las hostias (con perdón).
Hay una alabanza simplista y empalagosa a la familia.
James Wan, director de pelis de terror, nos deleita de vez en cuando con primeros planos de culos de chicas supermacizas.
A mí personalmente estos tíos tan duros me intimidan. Hay demasiada hormona masculina. Me resulta imposible empatizar con estos hombretones superviriles.
Como es de esperar me cayeron mejor las chicas, especialmente la atractiva Michelle Rodriguez.
Resulta un poco descorazonador ver a Elsa Pataky en un papel tan minúsculo. Me da la impresión que se ha hecho algún retoquillo.
Me pidió una compañera que fuera generoso con la peli por la memoria del desaparecido Paul Walker. Paradojas de la vida falleció en un accidente de tráfico durante el rodaje, que terminaron sus dos hermanos. Lo cierto es que no se nota. Una muy triste pérdida.
Por eso he sido muy complaciente en mis comentarios.
Al salir un grupillo de jóvenes comentaban: “la vería setenta veces seguidas sin cansarme. La compraré nada más que salga el DVD…”
Algo estamos haciendo mal para que un ser humano provisto (supuestamente) de inteligencia pueda valorar positivamente este bodrio.
Lucio es un profesor jubilado, paciente mío que acude con regularidad a mi consulta.
Es una persona extremadamente educada, siempre con un libro en la mano para ocupar la espera.
Compartimos la afición al cine.
Un día me comentó sobre una peli de la Guerra Civil Americana con escenas muy violentas, que tenía interés en volver a ver. A pesar que navegamos por internet no pudimos identificarla.
Hace unos días me comentó que como fruto de sus investigaciones había descubierto tres pelis de corta duración del año 1962 sobre este tema.
Las he visto gracias a su recomendación.
Los tres mediometrajes son de un director francés llamado Roberto Enrico tienen como tema esta guerra.
Lucio recuerda que se exhibieron en su estreno en el cine madrileño, de la Gran Vía, Palacio de la Música y solo duró en cartel una semana.
Vayamos con la peli.
La batalla de Chickamauga fue una de las más terribles en toda la Guerra Civil Estadounidense.
Los Confederados lograron frenar el avance de las tropas de la Unión, pero el precio de la guerra fue muy alto, dejando más de 4.000 muertos, un sinfín de heridos y otro más de desaparecidos.
Un niño rubico juega a caballito con su esclavo negro. Su madre le impide seguir con la diversión.
El niño contrariado se adentra en el bosque. Después de haberse quedado dormido, al regresar tiene que atravesar el campo de batalla…
Roberto Enrico nos muestra los horrores de una batalla desde el punto de vista de este chiquillo.
El bosque vuelve a ejercer su labor cinematográfica de mundo de misterio.
El relato está salpicado de elementos surrealistas capaces de producir emociones encontradas en el espectador.
Un mediometraje extraordinario con una fotografía en blanco y negro muy inquietante.
El rubico solo es consciente de la tragedia cuando descubre su casa…
El vídeo de abajo no es un tráiler, es el film completo.
Los tres corto/mediometrajes que se proyectaron juntos en 1962 de Robert Enrico son:
El cine ha dado muy buenas aproximaciones al drama carcelario y grandes bodrios.
Convicto retrata a la perfección un tipo de personaje que se padece en las cárceles.
Eric Love es un muchacho que ha pasado su vida, primero en casas de acogida y después en reformatorios.
Ha sabido adaptarse al mundo penitenciario. Es lo único que conoce.
David Mackenzie lo explica de manera magistral en los primeros minutos de la peli.
El muchacho llega a un penal de adultos y realiza de manera concienzuda todo lo necesario para sobrevivir en una prisión. Desde luego que no es un pardillo. Se sabe a la perfección el Manual del buen caco.
Con esto Mackenzie demuestra que se ha preparado bien el tema, que parte de la realidad para hacer su peli.
Porque el director sabe huir de estereotipos falsos para dar verosimilitud a su trama.
El joven Love hace lo que ha aprendido. Para sobrevivir en un mundo hostil se ha hecho violento.
Sus enemigos son los carceleros y los presos, osea todos los que le rodean. Es un alumno aventajado y domina todas las técnicas para la violencia. Es un psicópata.
El ejemplo que recibe de su padre es el mismo que ejecuta. Su progenitor está empeñado en domesticarlo, pero el prototipo que da es justamente el contrario.
Entre ellos, padre e hijo, hay una relación difícil, más bien imposible de amor-odio que solo puede desembocar en la violencia teñida de cariño y de culpabilidad.
Mackenzie domina bien los tiempos ejecutando una peli electrizante, que te deja sin habla y pegado (más bien acojonado) a la butaca. Sin que la acción dé un momento de respiro.
Contado con una verosimilitud absoluta. Sin trampas de guión, yendo al grano. Sin artificios formales. Con una fuerza narrativa imparable que te hace desear que la peli no acabe, aunque posiblemente no consigas soportarla.
Una peli imprescindible.
Lo mejor que he visto en este (hasta ahora) penoso 2015.
En contraposición absoluta los veteranos Judi Dench, Maggie Smith y Bill Nighy cumplen con su cometido, tal vez, un poco despistados con una trama insostenible.
Curioso, que al antes galán, Richard Gere se le meta en este club de ancianitos.
Focus es una mezcla de thriller, comedia romántica y peli de timos, con protagonista con tirón comercial (Will Smith) y chica supermaciza.
Es el típico producto de consumo hollywoodiense absolutamente de diseño, preparado para engatusar a un público poco exigente.
Con una trama entre delirante, absurda y traidora, funciona en algunas escenas.
Detrás de las continuas y forzadas vueltas de guión no hay más que artificio, sin la más mínima intención de profundizar y de crear una estructura sólida.
Ni siquiera la impresionante Margot Robbie consiguió distraerme. En ella hay algo también falso, retocado, siliconado que me empacha cuando la estoy viendo durante 104 minutos.
El final es de traca. El colmo de las insensateces.
La típica basura con la que el Hollywood actual nos bombardea semana sí y semana también. Cine escoria, mucho peor que las palomitas que nos comemos en la sala.