Un testosterónico Colin Farrell llega a un internado para señoritas.
A estas féminas se le suben los estrógenos y la progesterona a la estratosfera y se establece una competición entre ellas de lo más estimulante (sobre todo para Colin).
Pero estas chicas son remilgadas, educadas, señoritas de buena familia e intentan mantener la compostura, hasta que se desatan las pasiones…
No es una peli que pueda gustar a todo tipo de públicos, pero a mí me ha parecido excelente.
La joven Sofía Coppola nos presenta un Sur de postal, bello, enigmático y caluroso.
Nos embelesa en una atmósfera turbia y turbadora.
Tal vez sea su mejor película.
La idea de Sofía Coppola me encanta.
Una joven directora, con solo 42 años, con una carrera deslumbrante detrás, hija de uno de los grandes de la historia del cine, que debutó de niña como actriz.
Para mí su mejor película es María Antonieta y Lost in Translation la peli más sobrevalorada que recuerdo.
Nicole Kidman, Kirsten Dunst, Elle Fanning y el resto de las niñas están exquisitas y magníficamente bien dirigidas.
En mi opinión el error de Farrell es no haber ido a por la “hembra alfa”.
No nos podemos conformar con algún susto, con cierta sensación de inquietud.
Tenemos que exigir algo nuevo, original, que nos perturbe y que nos permita recordarla cuando pasen los meses.
Verónica es una peli bien confeccionada con algunos sobresaltos y que crea una atmósfera turbadora.
Con unas actrices estupendas.
Ana Torrent competente.
La joven Sandra Escacena candidata al Goya Revelación.
Pero, ¿qué hay de nuevo?
¿Dónde está ese plus?
¿En qué esté basada en hechos reales?
Claramente no. Eso me importa un bledo.
Verónica tiene de fondo la España de los noventa.
De escenario una casa de barrio y un colegio de monjas.
De personajes unos niños.
De protagonista una adolescente que tiene que madurar a marchas forzadas para hacer de una madre que solo tiene tiempo para trabajar.
Paco Plaza explicita su fervor hacia la mejor peli de terror española, ¿Quién puede matar a un niño?del gran Narciso Ibáñez Serrador, cuando la vemos proyectada en el televisor de ese piso de Vallecas.
Pero lamentablemente ese referente queda muy alto comparada con Verónica.
Es curioso que las peores fueran las dos primeras.
Carrie intenta llevar una vida normal con su hijita y su trabajo en una ONG.
Pero el destino, y ella que es una busca líos, se lo impiden.
El tema central de esta sesión es el poder de los servicios secretos sobre la política.
Se conjura una compleja trama para desbarajustar las buenas intenciones de la Señora Presidenta Electa de los USA.
Como ya va siendo costumbre Carrie Mathison se enfrenta a problemas personales muy graves y al lío de conspiraciones. Una sufridora.
Su trastorno bipolar tampoco ayuda, aunque estos capítulos tienen un valor secundario.
Se habla del poder real, del uso de las redes sociales para crear estados de opinión, del papel de la prensa tradicional, del uso del terrorismo para restringir las libertades y de la manipulación de la verdad.
Un aspecto positivo de la serie es que deja, hasta cierto punto, cerrada la trama.
Claire Danes está estupenda y sobre ella descansa el mayor peso de la serie.
Tratar temas tan delicados, como la anorexia, en el cine es un asunto harto complejo.
Se puede pasar de la banalidad a la tragedia con mucha facilidad, con demasiada.
Hasta los huesostiene un aire a cine independiente, pero también un tufillo a folletín telefilmero.
Hay aspectos muy postivos.
Se presenta el caso de esta chica, bien interpretada por Lily Collins.
Vive acomodadamente con varios problemas familiares. Padres separados, madrastra protectora, madre alejada, padre ausente (que de hecho ni aparece en la peli)…
Por otro lado incidentes en relación con su actividad artística…
Todo ello la marca y parecen ser la constelación causal que justificaría su patología.
Tal vez se olvide resaltar la influencia social en esta enfermedad.
La presión que se introduce a las jóvenes y niñas en ser perfectas (digamos delgadas).
Y la inmensa contradicción de una sociedad que nos ofrece calorías a troche y moche y por otro lado nos exige estar como sílfides.
La peli se deja ver.
Puede ser bien intencionada, pero afortunadamente no cae en la solución más bonita, pero menos realista de dar salida al problema fácilmente.
Aunque tiene un final optimista.
En todo caso, bien por Netflix por intentar acercarse a un problema tan difícil.
Parece que esta empresa comercial estadounidense de entretenimientotiene una vocación de denuncia social.
Berger lleva al público por senderos insospechados.
Eso puede confundirlo, como me ha pasado a mí.
Te lleva desde la comedia costumbrista, al drama familiar, al surrealismo, todo con dosis de esperpento y de reflexión sobre el machismo.
Tal vez demasiadas cosas.
Cuando utiliza la comedia para contar su historia funciona bien. Se ve su intención con emparentar con Azcona y Berlanga.
Aunque se perciben influencias de Almodóvar(¿Qué he hecho yo para merecer esto!).
Puede haber pensado en emular al maestro Buñuel, me refiero al mono, pero eso imposible.
Don Luis era capaz de insertar lo más extravagante y presentarlo como natural y coherente y en eso Berger falla.
En lo delirante no acierta.
Lo mejor de la peli son los actores (Maribel Verdú, Antonio de la Torre, José Mota y Josep Maria Pou).
No incluyo a Quim Gutiérrez por razones obvias.
La Verdú cada día está más guapa (pero más delgada) y mejor actriz.
El momento musical es simpático, pero bastante chirriante. Se nota demasiado el montaje para salvar la situación. Viendo los créditos con atención compruebo que ha habido varios dobles de baile.
En fin, una peli con momentos brillantes, momentos aceptables y con otros decepcionantes.
Si te pretenden llevar por senderos desconocidos a ratos disfrutas y otros padeces.
Es lo que tiene no respetar las reglas de los géneros cinematográficos.
El género de acción no suele ser de mis preferidos.
La mayoría de las estas pelis carecen de verosimilitud. El “héroe” disfruta de una impunidad cinematográfica que me resulta molesta.
Por ejemplo es capaz de soportar golpes y más golpes sin inmutarse o, en ocasiones, no recibe ni lo más mínimo.
Siempre acierta en sus disparos y los “malos” son muy torpes en lo de la puntería.
Esta Atómicaes una mezcla de este género de acción y de espías.
La ambientación en los días de la caída del muro de Berlín permite tener ese paisaje de fondo tan atractivo y contar con una música muy ochentera como banda sonora.
David Leitch ejecuta una dirección impecable, incluso virtuosa, con peleas magníficamente coreografiadas y rodadas.
La trama es compleja, pero se entiende y no deja ningún cabo sin atar.
Pero el gran atractivo de la peli es la espectacular Charlize Theron.
Sabe dar alma a esta agente del MI6 y dotarla de carisma y de energía.
Sentimos con ella cada golpe que recibe, porque su interpretación es capaz de trasmitirlos.
Su presencia es tan potente, tan enigmática que te deja sobrecogido.
Ni siquiera puedo decir que Cars 3 es más de lo mismo.
Es mucho peor que incluso la 2.
Posiblemente la peor peli de Pixar.
Nunca me han gustado las carreras de coche en la tele.
No comprendo la expectación que despierta la Fórmula 1.
No soy capaz de identificar quien va el primero o el último.
No le encuentro la gracia al asunto.
En esta peli se suceden escenas con diálogos moralizantes, totalmente inadecuados para niños, con carreritas sin la más mínima emoción.
De hecho varios niños aburridos, con lo que veían, bajaron a jugar entre la primera fila de sillas y la pantalla.
La salida a los urinarios se convirtió en una peregrinación.
Los pobres infantes ante el tedio reinante obligaban a sus padres a dar un paseo con la vieja escusa de “tengo pis“.
Un servidor estuvo más entretenido viendo el ir y venir de madres e hijos que con la peli.
Tal vez en un par de ocasiones esbocé una sonrisa durante las escenas de la carrera salvaje en pista de barro, donde salieron personajes (coches) bastante simpáticos.
El mensaje bien intencionado de la peli es demasiado burdo, manido y falaz.
Para ser feliz y realizarse en la vida no hace falta ser campeón en nada.
Esperemos que los próximos proyectos de Pixar sean de mejor calidad.
En Diciembre de 2017 se estrenará en España Coco, que tiene como protagonista a un niño llamado Miguel que pretende ser un músico famoso.
Hasta Julio de 2019 no llegará la cuarta entrega de la saga Toy Story. La historia se centrará en la relación amorosa entre el vaquero Woody y la pastora Bo Peep.
Un año antes podremos ver Los Increíbles 2. En la que confío mucho.
Sin fecha fijada, pero parece ser que en 2018 podremos ver una peli de Teddy Newton, que hizo su debut como director con el cortometraje de Pixar Day & Night, que le dio una nominación a los Oscar de Mejor Cortometraje de Animación. Acompañó a Toy Story 3 (2010) en su estreno en cines. No he sabido encontrar de qué va.
Disney siempre ha querido atraer a las salas a un público infanto-juvenil.
No olvidemos que la marca del ratoncillo compro Marvel hace ya bastantes meses.
Este Spider-Man va al instituto y se enfrenta a los triviales problemas de los adolescentes americanos: la ridiculización de los compañeros, los enamoramientos, el baile de graduación, los exámenes…
Este Peter Parker es muy terrenal, un aprendiz de super-héroe que se afana por hacer méritos para ascender a la primera división representada por Los Vengadores.
Se agradece el tono desenfadado y ligero de la peli que resulta entretenida.
Como todo es muy de ir por casa, incluso el malo es solo un padre de familia que intenta sacar a los suyos adelante después que una gran empresa le haya fastidiado el negocio.
No pretende dominar el mundo, ni esclavizar a la humanidad. Solo ganarse la vida.
Resulta gracioso (VA SPOILER!!!) que el openente de Spider-Man sea su suegro chatarrero.
Bien la escasa presencia de Iron-Man.
Resulta reconfortante volver a ver a Marisa Tomei.
Un poco más de Gwyneth Paltrow no hubiera estado mal…
Una peli simpática que se ve con agrado, pero poco más.
Me olvidaba. Los vídeos educativos de Capitán América desternillantes.
Después de ver esta peli me queda la extraña sensación de no haberla disfrutado lo que se merecía.
Los estados de ánimo influyen en la valoración de las películas.
Si vas triste al cine, y te encuentras con una tragedia como ésta, terminas desolado.
El drama de este pueblo de monos y de su líder (César) que son perseguidos para ser exterminados.
La peli tiene elementos de wéstern, recordándome a El gran combate, la peli de 1964 del gran John Ford.
Por otro lado El Coronel Woody Harrelson no paro de asociarlo con, el también coronel, Walter E. Kurtz (Marlon Brando).
Esta producción se aleja de ser una peli palomitera para construir una historia con un calado dramático que reflexiona sobre la venganza y la supervivencia.
En medio del caos y del desastre la figura pura y sin mácula de Nova que aporta ternura y alegría a la trama.
Mi amigo Marcos antes de entrar al cine me aseguró que al final derramarría alguna lágrima y aciertó plenamente. Es fiel conocedor de mi delicado corazón.
Supongo que no va ocurrir, pero Andy Serkis se merece al menos una nominación a los Oscars. Ya va siendo hora.
Con su mirada y su expresión corporal es capaz de trasmitir muchos sentimientos.
Aunque, a la que de verdad se parece es a Very Bad Things una peli de Peter Berg de 1998.
La diferencia es que la peli de finales del siglo pasado era estupenda y ésta, decididamente, no.
Hay muchas cosas que me molestan de esta producción.
Lo primero su falta absoluta de originalidad.
No hay ni un solo detalle novedoso, que llame la atención. Todo está más que trillado.
Pero lo más desagradable es su carencia absoluta de gracia.
Un humor zafio, basado en el slastic más desatado.
No hay sofisticación, ni ironía, ni dobles sentidos. Carece de todo aquello que hace una comedia elegante y divertida.
Es cine bastuzo, lleno de tópicos de la peor estopa.
Claramente Lucia Aniello no es Leo McCarey, ni Ernst Lubitsch, ni Billy Wilder. (Acabo de cometer un sacrilegio poniendo a estos grandes en el mismo párrafo que esta directora).
Además a mí me molesta el mensaje de este tipo de pelis de juerga, con eso de lo vamos a pasar fenomenal con alcohol y drogas. Como si para divertirse hubiera que derretir el cerebro y volverse deficiente mental.
Puedo parecer un puritano, y tal vez lo sea, pero en esa sala de cine repleta de adolescentes el mensaje que se trasmitió es ese. Además si metes la pata hasta el cuezo, no pasa nada, todo se arreglará por arte de birlibirloque.
He de reconocer, no obstante, que era el único en la sala que no se partía de risa.
Las chicas muy guapas.
Me olvidaba. El tráiler es un fraude, presenta imágenes que luego no aparecen. El fotograma que inicia este post es un ejemplo.
Para comprender la peli hay que saber que son tres historias que se desarrollan en una semana, un día y una hora.
Las historias se mezclan y convergen.
Los soldados intentando escapar de las playas francesas por un lado.
Un voluntario con su barco acudiendo al rescate.
Y un piloto de caza que es un máquina, protagonizado por Tom Hardy, al que no le vemos la cara.
Como soy muy influenciable y carezco de criterio, las críticas positivas que había oído en la radio hicieron que viera una película aceptable.
Lo del piloto me pareció un coñazo, un tío con mascarilla dando a un botoncillo cuando se le pone un avión a tiro y poco más. Visto y aburrido.
Pero el fracaso y la lucha por la supervivencia de estos muchachos y que su derrota se convirtiera en éxito, con un cierto tono glorioso final, me gustó.
Siempre me ha atraído la épica del vencimiento.
Pero me encuentro con Jesús Hernando y afirma con rotundidad que le ha parecido un bodrio. Una historia sin personajes, sin guión, sin novedades, con una banda sonora penosa.
El capricho de un director de prestigio para rendir tributo a su abuelo que participó en ese lío.
Intento defenderla, con poca convicción.
Me quedo pensativo y debido a mi falta de criterio, le doy la razón.
Nolan nos presenta situaciones demasiado reconocibles, con personajes de cartón piedra que no tienen historia, de los que no sabemos ni como se llaman.
Pocos diálogos (cuestión que agradezco) y poco guión.
La banda sonora es claramente manipulativa, pero imprescindible, porque la peli sin ella estaría vacía de emociones.
Dunkerke es un fracaso y Nolan no ha conseguido elevarla al éxito.
Es lo que tiene carecer de discernimiento, puedes cambiar de opinión, pero eso me convierte en un insensato.
Mija es una niña que vive en una apartada granja en Corea (del Sur, claro).
Ha criado a una cerda gigante.
Okja más parece un hipopótamo que una lechona, pero se comporta como un perrillo.
Hay una perfecta relación entre ambos. Amistad y compañerismo.
Han sido diez años felices, pero la cerdica solo es un experimento promocional de la empresa alimentaria Miranda.
Se trata de un alegato ecologista y animalista.
Denuncia el maltrato a los animales que luego nos comemos y la experimentación con ellos.
El grupo proderechos animales y la niña son tratados de forma bastante realista, pero la dueña de la empresa alimentaria (la egocéntrica CEO Lucy Mirando –Tilda Swinton-) y, sobre todo el veterinario (un desatado Jake Gyllenhaal), son tratados como personajes de cómic, bastante ridículos.
La peli tiene buenas intenciones, un mensaje realista y sólido, escenas de acción y sentimentalismo bien dosificado.
A mí desde luego me ha influido.
Dejaré de forma definitiva la panceta y temporalmente la ingesta de carne de cerdo.
Como hagan otra peli con una vaca gigante me vuelvo vegano.
He visto esta peli en la vigésimo quinta edición de la Euskal Encounter, siendo mi octavo año de asistencia.
Película canadiense que se desarrolla en Nueva Escocia.
La historia de esta pintora y de su lucha por conservar una relación sentimental con un tosco y desagradable pescador.
Desde el principio me pregunto que vio esta dulce muchacha en este tipo desagradable, egoísta y asqueroso.
La peli avanza en torno a esta relación y a la actividad artística de Maudie.
La trama carece prácticamente de secundarios centrada en estos dos personajes.
El tiempo transforma al rudo pescador. Lo convierte en un ser más sensible, más humano, pero todo es gracias a la bondad y a la paciencia de la pintora folk.
En el tercio final sentí una gran emoción y se instaló en mí el llanto.
Consiguió mover resortes afectivos, que posiblemente no fueron compartidos por el resto del público de la sala.
Esta relación de largo recorrido terminó funcionando y eso me emocionó.
Estamos en una época en la que el cine dedica películas a ensalzar personajes femeninos que la “Historia” tenía olvidados. Y eso está muy bien.