La selección de esta película para ser nominada a los Oscars y su re-estreno me han animado a verla.
Mi amigo Koldo me habló bien de ella y ha obtenido numerosos premios en festivales.
Grupo 7 es un thriller policial en toda la reglas y cumple las normas del género pero su ambientación en la Sevilla pre-Exposición Universal la hacen especial.
Está rodada con eficacia. Las escenas de acción y las persecuciones son impecables. Los policías son seres humanos con sentimientos, con ira, trasgreden continuamente la ley pero son simpáticos y les gusta salir en televisión. Son personas, tal vez malas personas.
Todo en Grupo 7 respira realidad y nos muestra el paisaje y el paisanaje cutre de la Sevilla menos glamurosa.
La fotografía y el estilo me recordó a la magnífica Un Profeta, película francesa que ya comentamos en su momento.
Hace cuatro películas que Allen abandonó Nueva York y ahora se dedica a hacer turismo por Europa.
A mí no me molesta que nos presente una Roma de postal, ni que la llene de tópicos. A mí lo que me molesta es que los mismos chistes malos de toda la vida y otros nuevos igual de malos o peores, me hagan gracia.
Las cuatro historias que entremezcla (que no cruza) son interesantes y como siempre tienen su moralina.
En una reflexiona sobre la fama (efímera e inútil) de la televisión de Berlusconi.
En otra sobre el enamoramiento y sobre la conciencia de lo que sabe mal hecho. Magnífico el papel de Pepito Grillo de Alec Baldwin que Woody resuelve con una naturalidad pasmosa. Tal vez lo que más me gustó.
La tercera historia, que protagoniza el propio director nos dice que el éxito lo justifica todo, incluso el ridículo. Está llena de tópicos pero resulta divertida.
Por último el cuarto relato nos habla de la infidelidad y está contada como un sainete. Tiene un papel la madrileña Penélope Cruz que embutida en un pequeño vestido rojo está desbordante. Me quedé boquiabierto, impresionado. Me he vuelto un rendido admirador de su belleza. A partir de ahora soy incondicional.
El conjunto resulta agradable. Pero me dio la sensación que es más de lo mismo. Allen ya no se esfuerza. Todo está bien contado con ese tono general de comedia ligera pero relatado como con desgana. Es como si tuviera que cumplir con el trámite anual de un estreno y piensa cumplo y ya está. Sin pasión, sin originalidad. Cuento los mismos chistes, las mismas historias y solucionado.
Es lo contrario que el gran Almodóvar que llena de pasión cada nueva película. Que podrá ser peor o mejor pero se desborda en ellas.
Acudo al cine el sábado por la tarde deseoso de ver películas. Llevo bastantes días sin ver nada. Me preparo una sesión doble primero ésta y después la de Allen.
Visiono la peli en la más absoluta soledad. ¿Soy el único raro que ha decido ver esta peli? ¿Es la subida del IVA que ha disuadido a los espectadores?
El amigo de mi hermana es una película de bajísimo presupuesto con solo tres actores. Podría pasar por europea pero es una producción norteamericana independiente.
Lynn Shelton es la guionista y directora que nos presenta a tres más que treintañeros que van despistados por la vida, que son inseguros e inmaduros pero que caen simpáticos.
La trama es sencilla. Los diálogos están llenos de titubeos y reiteraciones. La cámara se coloca en primer plano de los actores con nula originalidad. Nada me estimulaba a seguir despierto, pero gracias a la cafeína y a una fuerza de voluntad titánica me mantuve con los ojos abiertos (casi todo el tiempo).
Al final me espabilé y lo que vi me pareció algo mejor.
Salí del cine con la satisfacción del deber cumplido. Alguien tenía que ver esta peli y yo había sido el voluntario.
Es siempre una rareza una película de animación española.
Enrique Gato demuestra valor y gallardía al atreverse a competir con las grandes productoras norteamericanas que tan alta perfección técnica y artística han alcanzado, especialmente Pixar.
Porque este Tadeo Jones tiene ambiciones de distribución internacional.
La historia está bien pero todo suena un poco a visto. También es verdad que se trata (en parte) de una parodia de las aventuras del famoso arqueólogo.
La peli se ve con simpatía. Los momentos hilarantes son escasos y protagonizados por el peruano vendedor de lo que sea, que es el mejor personaje.
Hay buenas imágenes como ese globo-hamburguesa o la chica (Sara) impresionando al bueno de Tadeo.
Hay otro gran personaje: la momia con una humanidad estupenda.
Fui a verla el fin de semana del estreno, el cine estaba casi a rebosar. Y eso me llenó de orgullo y satisfacción. La entrada ya incluía la subida al 21% del IVA y a pesar de ello los padres habían decidido gastarse una pasta en compartir una peli en una gran sala de cine con sus retoños.
Cuando mis hijos eran pequeños íbamos todas las tardes de los domingos al cine a la sesión de las cuatro que era más barata y no comprábamos palomitas ni bebida, a veces las traíamos de casa. Nos gastábamos poco dinero y disfrutábamos del gran espectáculo del cine. Fueron tiempos muy felices.
Por eso recomiendo a los padres que sigan yendo al cine con sus hijos. Lo importante es la película y el recuerdo de compartirla. De la fanta y las palomitas no se acuerda nadie, no son imprescindibles y en ellas se puede ahorrar.
Respecto al Gobierno que ha sido capaz de subir los impuestos de la cultura de esta manera como si fuera un artículo de lujo solo merece mi desprecio más absoluto. Sois basura, que lo sepáis. Solo basura.
El rostro del Ministro de CulturaJosé Ignacio Wert refleja claramente que hace mucho tiempo se dejó arrastrar por el reverso tenebroso de la fuerza. Es claramente un seguidor del Emperador, un caballero del lado oscuro. Un Ministro de Cultura que permite que se graven de esta manera los espectáculos culturales no merece desempeñar ese puesto.
Hay que ir a ver a Tadeo Jones, es cine español divertido, familiar y lleno de buenas intenciones.
Ahorremos en las palomitas y no en ir al cine. El séptimo arte ha sido siempre parte de mi vida desde mi infancia, también debe serlo de nuestros hijos y de nuestros nietos.
El túnel de los huesos nos cuenta la fuga de un penal de un grupo variopinto de presos escavando un túnel.
El tema nos lleva a recordar la gran peli de fugas por antonomasia: La gran evasión.
Aquí en lugar de oficiales aliados son maleantes la mayoría más trastornados que las maracas de Machín. Unidos solo por el ansia de libertad. No hay buenos sentimientos ni altruismo, si colaboran es por interés propio.
Al escavar el túnel se encuentran con un depósito de huesos por el que deben de avanzar. Estos delincuentes deciden que han de comunicar lo que han visto en una especie de pago de deuda con otros presos que sufrieron la peor de las suertes. Y en la grandeza de estos individuos está la grandeza de la película.
La película resulta interesante y se ve con atención. El tono es totalmente realista y siempre creíble.
Los actores prodigiosos perfilan bien sus personajes.
Una peli interesante. Es una pena que estas producciones pasen desapercibidas cuando son más atractivas que muchas producciones americanas (del norte).
Estábamos cenando Fer, Elena y yo. Comenzó esta película y ya la seguimos viendo en la Uno.
La comicidad de esta producción hispano-británica se basa en la interpretación de Ernesto Alterio que borda su papel de científico despistado, tímido e inseguro.
La fotografía llama la atención, es blanca, brillante y luminosa lo que da un tono de optimismo general.
Jacques Tourneur, director francés que trabajó sobre todo en EE.UU. y en sus últimos años llegó a dirigir episodios de Bonanza, es sobre todo conocido por su película La Mujer Pantera.
Aquí realiza una peli de espías ambientada en la Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
No recuerdo ninguna peli que nos cuente qué pasó en la Alemania ocupada por los Aliados. Por eso me parece una producción excepcional.
En los créditos iniciales se especifica que las fuerzas militares de ocupación habían autorizado la grabación de imágenes mostrando Berlín y Frankfurt absolutamente devastadas tras los bombardeos. Son fotogramas de una potencia visual arrolladora que realmente te trastornan.
El relato es de típica peli de intriga al estilo Hitchcock pero de su etapa británica. Los personajes están bien construidos aunque resultan algo esquemáticos y consiguen un buen nivel dramático todo con un tono de cierta ingenuidad.
El blanco y negro es maravilloso y muy adecuado a la historia y a la época.
El único pero es el uso excesivo de la voz en off, aunque aquí tal vez sea necesaria.
¿Porqué a Elena y a mí nos atraen estas películas antiguas de un modo tan intenso?
No lo sé muy bien pero de lo que estoy seguro es que nos lo pasamos fenomenal.
Ted es una comedia romántica al uso, cortada con el mismo patrón que otras muchas. John y Lori son una parejita de enamorados pero John tiene el típico amigote (Ted) parásito, porrero y juerguista que le lleva por el mal camino al enamorado John. Por ello la pareja discute y se separa. John lucha por su amor. Ted intercede y la parejita se reconcilia y vuelven juntos.
La novedad de esta historia tan manida es que la mala influencia (Ted) es un osito de peluche estilo Mimosín pero en plan gamberro. Y este muñequito es el que se lleva de calle la peli, con ventaja.
El arranque y el final son de cuento navideño con una voz en off muy adecuada. Pero de ese principio ñoño se pasa al humor lleno de palabrotas e irreverente de Ted.
Hubo momentos en los que (literalmente) me desternillé y temí por la integridad de mi vía respiratoria. También hubo episodios no muy entretenidos.
A Mark Wahlberg le he descubierto como buen actor de comedia bien acompañado de la bella Mila Kunis con unos ojos abisales.
Esta peli me planteó algunas reflexiones que quería compartir. La novia Lori le plantea a su novio la necesidad de madurar. Y yo me pregunto: ¿qué es madurar? ¿Volverse un tío serio al que no le hacen gracia los chistes, que no se desmadra nunca, que no dice palabrotas?. Eso, tal vez, es lo querría Lori de su novio John. Pero no, querida Lori, madurar es tener las cosas claras, saber que te gusta y que no y no significa perder el sentido del humor, ni la socarronería, ni las ganas de vivir. Maduro no es lo mismo que aburrido.
Siempre se ha dicho que los hombres se casan esperando que su esposa no cambie y las mujeres esperando cambiar a sus maridos. Hay que saber aceptar a las personas como son y no cómo nos gustarían que fueran.
Después de estas reflexiones de borracho de barra de bar os recomiendo que veais Ted y ¿porqué?. Si yo me lo pasé bien espero que vosotros también la disfrutéis.
Hay unos cuantos momentos memorables en esta peli que espero no olvidar.
En todas las producciones de la factoría Pixar se han unido calidad en la animación y unos maravillosos guiones. Tal vez el resultado más flojo fuera con Cars 2, aunque su calidad técnica es irreprochable.
Antes de Brave proyectaron el corto La Luna, una auténtica maravilla, de una delicadeza y un buen gusto impresionantes.
Pensé: después de este exquisito aperitivo es difícil que la comida esté a la altura.
Esta Brave posee la perfección técnica en la animación de todas las pelis Pixar. No la vimos en 3D pero aún así está tan bien la imagen que sentías sensación de profundidad en los bosques de Escocia.
Es una delicia admirar esos colores y esa animación tan perfecta.
Pero la historia no se queda atrás. El guión está bien estructurado, mantiene el interés constantemente. Es un cuento con moraleja pero en ningún momento sensiblero ni ñoño.
Ese enfrentamiento madre-hija está magníficamente relatado, es divertido y muy realista. ¡Cuántas no se verán retratadas!
A Mérida habría que nominarla como mejor actriz. Está tan llena de vida, es tan de verdad que uno se olvida que es un dibujo animado.
El tono feminista es un punto novedoso. Ya quedaron atrás La Bella Durmiente (la más pasiva de todas las princesas) o Blancanieves (ésta también era bastante pasiva, ahora que lo pienso). Aunque también las hubo frescas como la Cenicienta que engatusa al príncipe y se hace la dura marchándose a las 12.00.
En esta peli el objetivo de la Princesa Mérida no es casarse sino ser independiente, aunque los tres príncipes son a cual más guapo y apuesto.
La música está muy cuidada con un par de canciones muy emotivas.
Siempre me gusta quedarme hasta que terminan los créditos y ésta vez eso tiene su recompensa en forma de sorpresa final.
El nivel alcanzado con las pelis de Pixar es tan alto que parece imposible que sus producciones sigan teniendo ese nivel. La asociación con Disney veremos que nos depara pero de momento en esta peli el protagonista no es un anciano, ni unos juguetes, ni un robot, ni un coche, sino que es una princesa. ¿Será la influencia Disney?
Él afirma que solo se puede hacer una buena película con un buen guión y aquí cuenta con uno de los guionistas de la serie Lost.
Prometeo era un Titán que se enfrentó a Zeus robándole el fuego y entregándoselo a los hombres de los que se le considera protector. Pero Prometeo fue castigado a vivir atado en el Cáucaso y que todos los días un águila le devorara el hígado. Al ser inmortal todas las noches lo regeneraba. Heracles lo liberó pero tuvo que vivir enganchado a un pedrusco por un anillo.
En esta Prometheus (el nombre de la nave) hay muchos elementos comunes con Alien, el octavo pasajero. No es precisamente una precuela porque no hay un hilo argumental claro sino “solo” muchas referencias. El sueñecito de dos años, los alliens que son claramente reconocibles, el que se meten por la boca, que se desarrollan abdominalmente…
El deseo de búsqueda del creador y de la reflexión sobre la mortalidad lo veíamos en Blade Runner.
Aquí el robot de 2001. Odisea del espacio está representado por David, tal vez, el personaje más interesante que aprende la manera de pensar de los hombres escudriñando en sus sueños y viendo Lawrence de Arabia, la película favorita de Scott y una de mis preferidas.
Casi todo en esta peli me resulta conocido no hay nada que me sorprenda. Hay escenas potentes y turbadoras. Pero la mayoría de los personajes estás desdibujados y hay algunos caricaturescos como el viejo ricachón deseoso de la vida eterna.
El diseño de producción es impresionante y apabullante, esto es una constante en las pelis de Ridley, lo que ha permitido que sus films sigan siendo actuales a pesar del tiempo.
Los extraterrestres gigantones como de museo de cera están francamente conseguidos.
Salí decepcionado, estuve entretenido pero no hubo nada que me asombrara que me pareciera novedoso. ¿Esperaba demasiado? ¿Ha perdido fuelle Scott? O simplemente: ¿le ha salido la peli mala?.
¿Tendrá secuela esta precuela?
Lo mejor las referencias a Lawrence de Arabia y el robot bien interpretado por el actor de moda Michael Fassbender.
Me declaro admirador del gran Sidney Lumet pero no había visto esta película. No es una de las más conocidas y tal vez no de las mejores, aunque es una peli magnífica.
Lumet ha sido el diseccionador de la corrupción policial y judicial y generalmente en el marco de la ciudad de Nueva York y aquí vuelve a cumplir estos requisitos.
Ha sido un cienasta muy prolífico que comenzó como actor y se estrenó como director con 12 hombres sin piedad un estreno impresionante. Solía decir que el de director es el mejor trabajo del mundo. Se le considera perteneciente a la Generación de la televisión aunque su dirección siempre ha sido clásica sin efectismos.
Esta Distrito 34 desarrolla una trama compleja con linealidad sin flashback, sin voz en off, con una cámara invisible.
La trama es compleja nos habla de corrupción policial, de mafiosos, de soplones, de racismo, pero también hay personas honestas y una historia de amor de fondo.
Los personajes son complejos, poliédricos y por ello reales. Los secundarios tienen historia no son meros rellenos.
La película rezuma cierto pesimismo. La conclusión final es que hay que esconder la suciedad debajo de las alfombras porque no se puede limpiar y el único refugio del protagonista es el amor, una historia que él mismo frustró.
Destacar a un malvado Nick Nolte que está magnífico en su papel de poli corrupto pero convencido que obra adecuadamente.
Timothy Hutton es el hilo conductor de la historia y tal vez no esté a la altura, en un papel ciertamente difícil.
Hay muchos momentos que me impactaron pero hay una frase al final de la película que consiguió que tuviera un escalofrío. El abogado de la fiscalía interpretando por Hutton entra en cólera al saber que la verdad y la justicia no va a prevalecer y comienza a destrozarlo todo. Su viejo amigo simplemente dice: “llamen a mantenimiento”.
Margaret es una producción sorprendente. Se trata de una peli norteamericana de aire independiente, aunque con actores de primera línea, en tono dramático sobre una adolescente que vive un suceso trágico y dura dos horas y media. Todo esto es raro-raro. Las pelis de adolescentes suelen ser comedias, a veces gamberras, duran poco y son intrascendentes. Me olvidaba decir que esta Margaret tiene ínfulas intelectualoides.
Para empezar tiene un grave problema de casting. La protagonista es una adolescente de 17 años que interpreta, la oscarizada prematuramente, Anna Paquin que tiene 29 años y se nota.
La peli intenta diseccionar cuestiones muy diferentes que mezcla en un tótum revolútum.
Habla del paso de la adolescencia a la madurez. De cómo afrontar situaciones críticas. Y se mete en berenjenales como el funcionamiento del sistema judicial norteamericano. En las tormentosas relaciones madre-hija. En el inicio de las relaciones sexuales. En problema Israel- Palestina. En el uso de la fuerza bruta y según quien la emplee es terrorismo o legítima defensa. En las relaciones (sexuales) entre profesores y alumnas…
Ya véis muchos temas. Todo salpicado de discusiones en clase de instituto de carácter filosófico-moral.
De hecho el título de la película no hace referencia al nombre de la protagonista (Lisa Cohen) sino a una composición del poeta romántico inglés Gerard Manley Hopkins.
Como aspecto más interesante destacaría el análisis que se realiza de conceptos, a veces no convergentes, como la justicia y lo legal o la verdad y lo conveniente.
La Paquin está un pelín sobreactuada y no cae simpática, su empecinamiento resulta irritante.
Hay intervenciones actorales que son en realidad monólogos de carácter teatral que enlentecen la acción.
Destacar la interpretación de la esposa del director, J. Smith-Cameron, la madre de Lisa que realiza una interpretación prodigiosa y convincente. Lo mejor con ventaja.
Este dramón/batiburrillo de larga duración no es digerible para todos los estómagos y no recomendable para la mayoría del público. De hecho el 50% de los espectadores de la sala en la que vi la peli la abandonaron. También es verdad que solo éramos dos.
Una vez dicho todo lo anterior he de afirmar que a mí me gustó, que en absoluto se me hizo larga y me pareció muy interesante.
El comienzo a lo James Bond me desagrada pero enseguida la peli va tomando cuerpo.
La historia es la continuación de la magnífica El Caballero Oscuro y es conveniente estar al corriente de lo sucedido para coger el hilo en condiciones.
Lo que más me asombró y gustó de esta secuela es la solidez de sus personajes. Todos tienen historia y reveses con diversas facetas lo que les da mucha credibilidad.
Batman es el único super-héroe que no tiene superpoderes. Es, en esta peli, más de carne y huesos (rotos) que nunca.
Las imágenes son tan impactantes que sobrecogen y no defraudan las expectativas. A veces las escenas de acción resultan un poco confusas.
Christopher Nolan nos presenta un espectáculo excesivo, con muchos personajes, mucha acción, mucha historia, mucho fuego artificial, con mucha violencia.
Los personajes son insuperables. Destacar a Anne Hathaway que abandona sus papales de niña ñoña y se mete en el papel de Catwoman (aunque esta palabra no se menciona en la peli) y sorprendentemente el traje le queda perfecto. Tal vez el mejor personaje, obsesionada con borrar su pasado oscuro. Posiblemente se merecía más secuencias.
Impresionante el bestia y malvado Bane, un auténtico animal pero con un pasado triste y que precisa su máscara para eludir los terribles dolores que padece. Magnífico como manipula al populacho para desencadenar una revolución que sume a Gotham en una situación de estado fallido.
Marta no le ponía nombre al actor que hace de juez es Cillian Murphy.
A pesar de las más de dos horas y media, la peli pasa rápido y hay historias secundarias que se podrían haber alargado sin problemas.
Esta trilogía de Batman de Nolan es la mejor.
La ciudad de Gotham es descaradamente Nueva York que vuelve a ser destruida por enésima vez en el cine.
No me puedo olvidar de la banda sonora de Hans Zimmer, absolutamente impresionante con una fuerza y una energía que levantan al espectador de la butaca.
Nolan demuestra una vez más que el espectáculo/entretenimiento no están reñidos con la calidad.
No encuentro explicación ni disculpa de no haber visto antes esta peli del gran Clint Eastwood.
Aquí interpreta al clásico inspector retirado de vuelta de todo, cansado y que además le han puesto un corazón de recambio.
El comienzo es impactante, el desarrollo entretenido y el final es claramente lo peor con un malo de opereta.
Esta deuda de sangre discurre de manera eficaz por los trazos bien perfilados del mejor thriller.
Se sabe implicar al espectador en la investigación y que acompañe el inspector en sus deducciones. Todo muy bien trabado e hilado. Lástima que el final naufrague (y nunca mejor dicho).
Acudo con el máximo interés a ver esta producción argentina. Ya conocéis mi afición a esta filmografía.
Los primeros minutos son extraordinarios, sin diálogos, con imágenes impactantes.
La trama se desarrolla en un suburbio de Buenos Aires llamado Ciudad Oculta que está dominado arquitectónicamente por el Elefante Blanco, un hospital mastodóntico que ningún gobierno ha acabado. Ahí viven marginados, toxicómanos y los curas protagonistas.
Hay secuencias prodigiosas. Planos-secuencias largos y bien estructurados, donde la cámara pasea con los actores por las callejas, extraordinariamente bien planificados.
Impresionante también el recorrido de uno de los sacerdotes para entrevistarse con un capo local.
Las escenas de violencia callejera también están bien rodadas, todo con un toque muy realista.
Pero en el conjunto del guión hay algunas cosas que chirrían o que resultan previsibles. Algo falta que hace que el conjunto no sea redondo.
La ambientación general es formidable.
No comprendo muy bien la función de los curas en esa barriada a parte de la puramente eclesiástica.
Todos los actores están estupendos.
Ricardo Darín, como siempre, muy convincente, interpreta a un sacerdote que fue asesinado en la década de los setenta y cuyo crimen no ha sido esclarecido. Este actor sigue siendo garantía de calidad. Tal vez la mejor mirada del cine actual.
Martina Gusman, esposa del director, está impresionante, cada plano suyo trasmite realidad.
Tal vez tenía depositadas en esta peli demasiadas expectativas.
En la Meca de Cine deben estar muy desesperados, porque echar mano de un manual de autoayuda para embarazadas publicado en 1985 para de ahí sacar una peli. Es la repanocha.
Kirk Jons nos va contando la manera de afrontar el embarazo y la maternidad de diversas parejas, cuyas vidas están entrelazadas.
El relato discurre divertido con momentos sentimentales. Tal vez todos los actores estén sobreactuados pero el conjunto resulta coherente y no hay nada que chirríe.
Es un producto comercial pero hecho con gracia y estilo, sin pretensiones sociales o reflexivas, tal vez ligero y complaciente, pero muy entretenido.
Encontré complicidad con los personajes y me reí y hasta lloré en algunos momnetos (mi ya conocida lágrima fácil).
Cameron Díaz parece que se haya inyectado una sobredosis de botox, tan morena y musculada da un poco de grima.
En cambio Jennifer López está maravillosa. Es la que mejor interpreta su papel. Se la ve natural. Emociona. Mi admiración por ella cada vez es mayor.
Los peores diálogos son los de la pareja jovencilla, insustanciales y superficiales y tal vez realistas.
Reconozco que mi intención no era ver esta peli. Cuando salí de ver El Dictador pensaba entrar a ver Elefante Blanco pero tenía que esperar casi una hora. Esta Qué esperar cuando estás esperando venía perfecta y me decidí a entrar y no me arrepiento.
El actor, humorista, provocador profesional y guionista, Sacha Baron Cohen, es el protagonista absoluto de este divertido engendro.
Sacha hace chistes del nepotismo, de las torturas, del terrorismo (incluso se mete con el 11-S), del machismo y del feminismo, del ecologismo, de la democracia americana y también defeca y bebe orina. No deja títere con cabeza excepto con la religión de la que no se atreve a bromear.
Entre toda esta vorágine de mal gusto y ordinariez incontenible este portento de la naturaleza consigue arrancar más de una carcajada.
Desconozco las voces en la versión no doblada pero la del dictador resulta absolutamente insoportable con ese falso acento moruno, que además es incomprensible porque se trata de un mandatario norteafricano y musulmán pero no árabe.
Conforme avanza el metraje tanta gracieta llega a irritar.
Reconozco que en algún momento estaba confundido, no sabía si vomitar o partirme de risa y os voy a dar un ejemplo: Aladeen El Dictador está colgado de una tirolina y como tiene que perder peso le dicen que descargue lo que pueda. El pobre hombre llevaba varios días sin ir al sercicio y decide defecar a una considerable altura en una calle de Nueva York. En la vía pública un delincuente pega un tirón. Se espera que las heces caigan sobre el ladrón que comienza a huir… Pero no. Caen sobre la víctima.
Voy hacer y a responder a tres preguntas.
– ¿Se divirtió viendo esta peli?
– Sí, mucho.
– ¿La volvería a ver o la recomendaría a un amigo?
Michael Fassbender interpreta a un soltero de los que tiene éxito con las mujeres y aprovecha su atractivo físico para beneficiárselas. Además es consumidor de porno en revistas (que colecciona) y por internet (la madre de todo conocimiento). De vez en cuando se va de putas y por supuesto se masturba habitualmente. Yo por ahora no veo nada raro. Pero al pobre no se le ve contento. Ya sé que resulta inexplicable pero lo pintan como enfermo.
Para colmo aparece su hermanita (Carey Mulligan) que también es rarita y se ha intentado suicidar y tiene cáncer y se lía con el jefe de su hermanito, pero nada serio.
El conjunto nos da la apariencia, que no se explicita, de rollo morboso y atormentado con una fotografía brillante.
Ha cosechado buenas críticas y su protagonista (Michael Fassbender) ha obtenido algunos premios.
Los mejores momentos de la peli son en los que Brandon (el personaje principal) liga con la mirada en el metro.
Veo esta peli a través de la web Filmotech que organiza el Segundo Festival de Cine Online donde se pueden ver seis películas que no se pudieron estrenar en cines y después se puede votar la que más te guste.
Empiezo viendo esta Amanecidos. Consiste en pequeños cortos sin relación entre ellos que suelen representar episodios de relaciones de chico-chica, aunque no todos. Algunos resultan interesantes y otros tediosos.
Hay cierta experimentación visual que resulta interesante y alguna vez atractiva.
El conjunto es aburrido y se olvida pronto. Además me entró sueño.
Aún me sigo preguntando que me incitó a ver este engendro. ¿Seré retrasado? como le dijeron mis profesores a mi madre de pequeño. Pues después de haber cometido este error (el ver esta…) creo que tenían razón.
Acto de valor es una peli de propaganda. Estos comandos americanos son gilipollas integrales.
Mike McCoy realiza una peli de acción con personajes planos que para humanizarlos hacen referencia continua a sus familias. Ni siquiera el malo parece de verdad, es de palo y solo da pena. La interpretación de todos es penosa y de algún secundario lamentable pero que muy lamentable.
Hay momentos que parecen copiados de algún videojuego. Perdón: son copiados.
La seguridad entre comillas de la nación norteamericana permite a sus fuerzas especiales realizar labores de asesinato en cualquier país. Como son los malos se les puede matar y listo.
Hay momentos hilarantes. A un soldado le disparan un misil a 10 metros, se le clava en el pecho y no explota. Otro se lanza sobre una granada para salvar a sus compañeros y en lugar de hacerse carne picada con la explosión su abdomen aguanta como un campeón. Es para partirse de risa.
Estos navy seals son chicos sanos, familiares, abnegados, incansables, unos patriotas de primera y como única droga solo consumen alcohol (por supuesto) con moderación. ¿Dónde están los soldados de Apocalypse Now y de Platoon?
Paco León el director de esta asombrosa película demuestra ser una persona arriesgada.
Ha rodado su película en poco más de 10 días usando familiares y amigos como actores y con solo 100.000 euros de presupuesto.
Lo habitual en la exhibición de las películas es estrenarla en los cines para meses después pasar al mercado del DVD y a veces al mercado de internet.
Paco León ha decidido saltarse esta norma y estrenarla en los tres circuitos a la vez, todo con un precio mínimo. En la web filmin se puede ver por 1.95 euros. Y su estrategia ha tenido éxito. En el primer fin de semana de su estreno consiguió vender toda la edición en DVD (unos 15.000 según mis noticias).
En la dirección de la película ha valido todo: tomas largas de Carmina mirando a la cámara con monólogos asombrosos, cámara la hombro, montaje, momentos de gran lirismo con otros de lo más escatológicos.
Toda la película está dominada por la personalidad arrolladora de Carmina Barrios que arrasa con todo. Una mujer tan excesiva que resulta increible pero posible.
Paco León juega sabiamente con el espectador no dejando claro que es verdad y que es invención en la vida de esta Carmina reventona.
Es difícil hablar de homenaje porque el director representa a su madre como una escupidora continua de palabras malsonates, de expresiones de una soez increíble y hasta la representa defecándose encima sentada en el asiento de su furgonetilla. Solo hay dos posibilidades: o Carmina es así o Paco León no tiene ningún aprecio a su progenitora. Intuyo que es lo primero y no sé que es lo peor.
Pero no todo es negativo en Carmina. Es una madre coraje que puede con todo, que planea la salvación de su familia y de su negocio realizando el cutre-plan-perfecto.
Como no la hemos visto antes a Carmina actuando no sabemos si es así o sencillamente es una gran actriz.
María León, en cambio, está extraordinaria, interpretando (esta vez seguro) a una choni que es un encanto de chica, colgada al móvil hablando con su amiga Susi y reconociendo (mirando a la cámara) que no tiene estudios.
Las pretensiones del director León son escasas como escaso el metraje de esta peli pero los resultados son grandes porque Carmina o revienta es una película sólida y entretenida y con ese monstruo que es Carmina se podría hacer una saga que daría para mucho.
De esto esto se pueden sacar varias conclusiones:
Con imaginación y escasos recursos se puede rodar una buena película.
La realidad y la ficción no son enemigas sino compañeras.
Hay mucho talento en este país que está escondido, al margen de ese talento oficial y subencionado representado por la odiosa SGAE.
Las madres no son perfectas, tienen cosas buenas y malas y el estereotipo de madre perfecta de muchas películas y series americanas es un asco. La madre de Paco León es (de manera excesiva) una madre más.
Las exhibición tradicional de las pelis puede cambiar. Dale a muchas personas la posibilidad de ver una película descargada en buena calidad por un precio asequible y la pagará.
Acudo al cine después de varias semanas sin ir, con la esperanza de pasar un buen rato. Varios amigos me habían hablado bien de esta peli.
El conjunto resulta muy divertido. Ya conocía a la mayoría de los super-héroes y esto ayuda mucho para disfrutar de la trama.
La relación entre los personajes es de lo más interesante. Ese choque de personalidades, a veces dialéctico y en ocasiones físico, resulta estupendo. Iron Man es, tal vez, el personaje más divertido, cínico y provocador y Robert Downey Jr. lo interpreta a las mil maravillas.
Los efectos especiales son apabullantes pero las escenas de acción se prolongan innecesariamente produciéndome un efecto de saturación. Es curioso que en esta peli prefiera los diálogos a la acción. ¿Será porque los diálogos son muy buenos?
La ciudad atacada vuelve a ser Nueva York que resulta semidestruida por enésima vez en el cine.
El malo Loki resulta divertido con ese rasgo de hermano envidioso del musculado Thor.
Destacar la banda sonora del genial Alan Silvestri realmente espectacular.
Todos los actores están más que correctos y su director Joss Whedon consigue un buen equilibrio en su participación y protagonismo, cuestión bastante difícil.
A veces se necesita pasar un rato divertido y emocionante. Para conseguir lo dicho recurro a ver esta maravilla. A Elena también le encanta. La hemos visto muchas veces y nunca nos cansa.
Podríamos hablar de comedia alocada o de locas pero esta peli es mucho más. Sus personajes son tan reales (a pesar de ser tan exagerados) que despiertan una empatía inconmensurable. Son personas maravillosas.
Nichols consigue que veamos la historia de tal manera que los personajes excéntricos nos parecen normales y los adaptados (el hijo, su novia y el senador y su esposa) nos parecen raros y fuera de lugar. El esfuerzo por parecer mediocre es deprimente.
La peli va dosificando los chistes y las situaciones cómicas y va in crescendo hasta llegar a esa apoteosis final en la que la risa se confunde con las lágrimas.
Los efectos visuales son magníficos. La peli comienza con un plano-secuencia de más de dos minutos.
La cámara se desliza a toda velocidad sobre el mar llevada por un helicóptero pero cuando se acerca a la costa pierde velocidad y se entremezcla entre los figurantes que pasean por la calle. Esa vía maravillosa llena de musculitos en bikini y en tanga. La cámara se mete en el local (La Jaula) que da nombre a la peli.
Se confunde entre el público y llega al escenario donde un grupo de reinonas cantan la gran canción We are family. Todo un alarde de planificación y de buen hacer.
Una escena así bien vale una vida.
La peli está llena de buenos momentos con una cámara que se adapta a las situaciones. Que sigue a los personajes o se mete entre ellos pero sin que sobresalga, con sutileza.
Esta peli es posiblemente el mejor antidepresivo que conozco. Pero no todo es diversión en esta comedia, hay también un gran alegato sobre la tolerancia, sobre la falsa integridad moral y también sobre el carroñismo de la prensa. Es de destacar que todos los personajes son en el fondo buenos menos los periodistas que salen muy mal parados.
Si no la has visto: tienes que verla. Si la viste hace tiempo, sigue mi consejo y vuélvela a ver.
Gus Van Sant es un director rarito que ha hecho cosas interesantes y tremendos bodrios, entre los que destaca el remake de Psicosis que llamó Psycho.
En esta peli nos cuenta la relación entre dos muchachos extraños, marcados por la tragedia. Una chica con un tumor cerebral y un chico atormentado por la muerte de sus padres en accidente de tráfico.
La peli tiene lógicamente un aire melancólico pero sobre todo Annabel afronta su triste realidad con cierto optimismo.
El transcurrir de la peli es irregular con algunos momentos de interés y otros que naufraga en el mar del tedio.
Tal vez uno de los fallos del guión es centrarse demasiado en la pareja protagonista y no desarrollar ninguno de los personajes secundarios.
Los dos jóvenes actores (Mia Wasikowska y Henry Hopper) están muy conseguidos y sus interpretaciones son realistas sin caer en el melodramatismo.
Hace unas semanas mi amigo Koldo me llamó ofreciéndome acompañarle a una entrega de premios a los que su hija estaba nominada.
Conocí a Koldo en la década de los 80 hace casi 30 años. Fuimos compañeros y conectamos bien. Compartíamos aficiones (la comida, el cine) e ideología política.
La vida nos distanció pero hemos ido sabiendo el uno del otro y el cariño y la amistad no desaparecen a pesar de la distancia y del tiempo.
Se trataba de la entrega de premios de la Unión de Actores, un sindicato que aglutina a la mayoría de los actores españoles.
Se entregan premios en categorías de teatro, cine y televisión y se materializa en el Teatro Circo Price de Madrid.
Quedamos unas horas antes del evento y tomamos una birras y nos pusimos al día de nuestras vidas y de nuestros hijos.
En la puerta del teatro empezó la emoción de reconocer a muchos actores españoles. Identificaba a los cómicos y Koldo, presumiendo de buena memoria, les ponía nombre.
Por fin vimos a su hija Ainoha. Muy guapa y muy delgada con un vestido rojo, espectacular la indumentaria y ella misma. La recuerdo cuando era niña, muy despierta, muy viva, muy inteligente.
Ha intervenido en varias obras de teatro y en alguna serie de televisión. Estaba nominada a la mejor actriz de teatro de reparto, pero reconocía sus escasas posibilidades ya que una de sus compañeras en la obra Incrementum estaba también nominada. Se trataba de María Isasi amiga de Ainoha e hija de Marisa Paredes que ya había sido nominada en otras cuatro ocasiones.
Ya entramos en el Teatro. Los famosos posaban ante los reporteros gráficos en un escenario de fondo rojo. Me subí y me puse a hacer fotos como si fuera un periodista más. Mi cámara es antigua pero hace buenas fotos (dentro de lo que cabe). Me acordé de Elena que me había aconsejado que no la olvidara.
En unas buenas localidades nos sentamos para ver la gala.
Vicente Cuesta, secretario general del sindicato, comenzó con un discurso claramente político criticando los recortes especialmente en cultura. Hubo algún grito de protesta pero una gran ovación apoyó las palabras de Cuesta.
Se fueron entregando premios. Los agradecimientos, como siempre, interminables.
Especialmente emotiva resultó la entrega del premio a mejor actriz protagonista de teatro a la gran Asunción Balaguer que nos puso a todos en pie.
Ainhoa como era previsible se quedó sin el premio. María Isasi se lo llevó muy emocionada.
Todas las actrices iban muy guapas y los actores en cambio oscilaban desde arreglados a muy desaliñados. En general todos muy simpáticos.
Al final se entregó el premio a toda una carrera a la grandísima Concha Velasco. Estuvo simpática y en su agradecimiento también habló de la crisis. A pesar de pasar de los 70 sigue en activo y su aspecto y su habla siguen siendo juveniles. Pepe Sacristán apareció a mitad del discurso con el premio en la mano y sin nada de prudencia la agarró y no la soltó, intentando cobrar un protagonismo que no le correspondía. Bastante inadecuado.
Terminó la gala y Koldo y yo nos bajamos a la platea y nos rozamos con los actores galardonados o no. Estaba emocionado. A dos metros tenía a José Coronado, a Alicia Borrachero (a la que felicité y me lo agradeció muy agradable), a Pilar Bardém (con su energía habitual), a la bella Inma Cuesta, Asunción Balaguer…
Esperaba que Pilar Bardém terminara una entrevista, y Koldo con la cámara preparada, para pedirle una foto, cuando se acercó a mí muy sonriente la premiada Concha Velasco. Le pedí que posara conmigo y muy simpática accedió. Le dije: “crecí contigo y estás superjoven, muchas gracias“.
Antes de irnos Koldo me hizo unas fotos de recuerdo.
Nos despedimos de Ainhoa.
En un bar cerca de Embajadores nos comimos una tortilla de patata, unas croquetas y unas anchoas. Nos bebimos unas cuantas cervezas (las mías sin alcohol). Teníamos mucha sed, tal vez por la emoción y por el calor.
Todo muy divertido: el sarao, la compañía de mi amigo, las fotos, los actores tan simpáticos, muchas chicas guapas.
Koldo: gracias por la invitación y por tu amistad. ¿Quién me lo iba a decir?